Los inicios del exterminio, en 1974, estuvieron bajo la supervisión del Premio Nobel de la Paz, Henry Kissinger

Otra prueba más de que Kissinger y la CIA auspiciaban la represión ilegal desde antes del golpe de marzo de 1976. La “guarnición de las afueras de Belgrano” que se menciona en los despachos, se me antoja que ha de ser la de Campo de Mayo.

Fueron publicados por Wikileaks, la transgresora agencia de Julian Assange 

Capilla del Rosario: Se presentarán como prueba cables secretos de la época de Kissinger

TÉLAM, MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA

En dos comunicados, uno de “uso limitado oficial” y otro confidencial, se revelan detalles sobre la denominada “Masacre de Capilla del Rosario”, en Catamarca, en la que fueron fusilados a mansalva, después de entregarse, 14 guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Wikileaks, la organización mediática mundial creada por el australiano Julian Assange en 2006, publicó en los primeros días de abril un conjunto de documentos de la época en que Henry Kissinger actuó como secretario de Estado norteamericano, recibiendo informes periódicos del embajador en Buenos Aires, sobre la situación política, social y económica, con detalles sobre los operativos de contrainsurgencia y represión a la guerrilla.
Estos documentos brindan nuevos detalles sobre el operativo policial militar que terminó con la vida de 14 integrantes del Ejército Revolucionario del Pueblo, brazo armado del Partido Revolucionario de los Trabajadores que lideraba el contador público santiagueño Mario Roberto Santucho. En el intento de ataque al 17º Regimiento de Infantería Aerotransportada intervinieron, entre otros jefes del ERP, el obrero azucarero Antonio del Carmen Fernández, fusilado junto a la capilla, y también el “capitán Santiago” Hugo Irurzún, quien logró escapar de la emboscada, aunque caería años más tarde en Paraguay, tras el atentado que costó la vida al ex dictador nicaragüense Anastasio “Tachito” Somoza.

De los cables que mencionan el intento de ataque a las instalaciones del Regimiento por parte del ERP, uno permaneció en carácter “confidencial” desde el 13 de agosto de 1974 hasta junio de 2005, cuando finalmente fue desclasificado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Si bien la “oficina de origen” de los cables permanece desconocida hasta el momento, se estima que los mismos podrían haber sido enviados desde la Embajada norteamericana en Buenos Aires a la Agencia de Inteligencia de Defensa, el Comandante en Jefe del Comando Sur, y el Departamento de Estado.

Los cables

Tras conocerse el enfrentamiento armado en inmediaciones de la Capilla del Rosario, en el departamento Fray Mamerto Esquiú, un primer cable de “uso oficial limitado” fechado 13 de agosto de 1974 a las 12, fue enviado desde Buenos Aires a los ya citados destinatarios con las primeras informaciones sobre el ataque al Regimiento catamarqueño y la exitosa avanzada del ERP en la planta de fabricaciones militares de Villa María, en Córdoba.

En el mismo se da cuenta de las conocidas circunstancias en que los comandos del ERP fueron descubiertos por un ciclista que vio movimientos extraños de personas vistiéndose con uniformes militares.

En uno de los comentarios al pie de página del cable, el anotador explica que el ataque al Regimiento “seguramente provocará una respuesta por parte del GOA -Gobierno de Argentina- enfocándose en los ‘terroristas’ e izquierdistas esperándose más capturas en las próximas horas”. El texto detalla además el entusiasmo de las Fuerzas Armadas tras el desmantelamiento de la operación aunque “deja expuesto cuán lejos necesita llegar el Gobierno para protegerse adecuadamente de los ataques del ERP que minan la moral pública”.

El segundo cable, catalogado como confidencial, da cuenta de la participación de las Policías Provincial -dirigida por el Teniente Coronel Anello -y Federal además de la ya conocida injerencia del Ejército, dirigido en la ocasión por el Coronel Cubas, y la utilización de armas de fuego y morteros de largo alcance para reducir la posición de los guerrilleros en los momentos previos al combate final.

“Fuentes del Ejército están muy contentas con el desenlace del ‘incidente en Catamarca’ tanto militar como políticamente; si bien varios oficiales del Ejército temían que el Gobierno fallara en apoyar al Coronel Cubas, quien tomó la iniciativa de comenzar el enfrentamiento sin órdenes explícitas, los mismos exhibieron júbilo luego de conocerse las declaraciones del ministro de Defensa describiendo la acción como un ‘caso especial de necesidad’ bajo circunstancias únicas, contando con ‘todo el apoyo civil’”, detalla el tercer párrafo del cable.

No obstante, agrega el comunicado que “si bien el Coronel Cubas y las fuerzas que lideró durante el ataque jugaron un papel clave durante todo el enfrentamiento y momentos posteriores, el Ejército tratará de otorgar todo el crédito de la operación a la Policía ya que por razones políticas los militares no desean ser vistos como un factor de importancia esencial en el ‘incidente’”. Se recuerda que el comisario general Alberto Villar, cofundador de la organización parapolicial terrorista Triple A, tenía entonces el cargo de jefe de la Policía Federal Argentina.

Por otro lado, en el penúltimo párrafo del cable el comunicador explica que el Ejército da por descontado que el ERP responderá con algún “ataque espectacular” para reponer su imagen pública tras el “duro revés” en Catamarca. “El gigantesco complejo militar ubicado en el suburbio bonaerense de Belgrano es considerado como un posible objetivo y ya ha sido puesto en máxima alerta, además del estado de alerta vigente para todas las unidades y efectivos de la Policía Federal y Bomberos”, se explica en el cable confidencial.

Por último, el comunicador desliza un nuevo comentario al final del cable preguntándose si “el ERP, que ahora está mutando de pequeñas unidades a operaciones mayores combinadas, permanecerá en la clandestinidad total ‘lamiéndose las heridas’ o si intentará operaciones a gran escala con la esperanza de restablecer el ‘mito de la invulnerabilidad’”.

Henry Kissinger, a quien se estima llegaban todos los cables informativos desde la Embajada de Buenos Aires, ganó el Premio Nobel de la Paz en 1973 y se desempeñó como secretario de Estado de Richard Nixon y Gerald Ford, jugando un papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos entre 1969 y 1977. Un conocido Wikileak le atribuye la frase “si es ilegal, se hace de inmediato, si es anticonstitucional, llevará un poco de tiempo”.

Además, archivos desclasificados Archivo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos confimaron su aceptación e instigación de la “guerra sucia” y el “terrorismo de Estado” en los momentos iniciales del Proceso de Reorganización Nacional.

Una de las operaciones mundialmente conocidas que se estima fue directamente ideada por Kissinger en un intento por mantener a Latinoamérica libre de ideas de izquierda es el Plan Cóndor; el mismo estipulaba una seria coordinación de procedimientos entre todos los gobiernos dictatoriales de América del Sur y la CIA con un código de detención e interrogatorios con apremios psicofísicos -llegando incluso a traslados internacionales o la desaparición directa- de personas que fueran catalogadas en base a estudios previos como subsversivas u opositoras a la dictadura instaurada.

En base a esta información y otros documentos filtrados o desclasificados, varias iniciativas se han presentado para que se le retire el Nobel por considerarlo instigador de “genocidios sistemáticos”.

Presentación de la querella

El querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Guillermo Díaz Martinez, anunció que “los cables de wikileaks donde se relata los pormenores y alternativas de la denominada Masacre de Capilla del Rosario, serán agregados” al juicio oral que comenzará el 6 de mayo.

En declaraciones formuladas hoy, Diaz Martinez anticipó que “los documentos desclasificados conocidos como The Kissinger Cables, que detallan la visión de los funcionarios de Estados Unidos sobre la Masacre de Capilla del Rosario, serán sumados al expediente de la causa que se sigue contra Mario Nakagama, Jorge Exequiel Acosta y Carlos Carrizo Salvadores”.    

Precisó que la decisión se tomó luego de una reunión que mantuvieron las partes intervinientes en la causa como las querellas particulares y el Ministerio Público Fiscal.
   
Según Díaz Martínez, “estos documentos filtrados enviados al Departamento de Estado de Estados Unidos vienen a confirmar lo que hasta hace poco tiempo se veía como una especulación sobre la
presunta coordinación de los gobiernos latinoamericanos con funcionarios de la CIA para lidiar, con los opositores y grupos subversivos al gobierno de Estela Isabel de Perón y posteriormente del Proceso de Reorganización Nacional”.
    

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