MAGNICIDIO FRUSTRADO: No son locos sueltos: son piezas de la misma maquinaria

 

“Fue algo individual, de un grupito de loquitos”. Mauricio Macri

POR IVY CÁNGARO

A veces parece que algún ente por encima de nuestras cabezas dirigiera nuestra mirada, ora hacia aquí, ora hacia allá, y entonces hay cosas que aparecen separadas, independientes unas de otras. No siempre las más visibles son las más importantes o tienen el rol que se le adjudican. Es el caso de Jonathan Morel, uno de los cabecillas que grupo “Revolución federal” que a raíz de la excelente nota de Nicolás Baintrub para la revista Anfibia se colocó en el centro de la escena.

Está claro que el pibe, que tiene 23 años, nació en democracia y es hijo de este siglo, tiene un rol muy activo e influyente sobre otros, una frialdad notoria y una malicia mitad natural, mitad impostada, a fin de que no queden dudas de que es un chico malo. Debe aclarar muchos de sus dichos: por ejemplo: cómo y cuánto cobró de indemnización hace un año y medio por su trabajo de poco tiempo en un call center, como para que eso le permita instalar una carpintería; debería decir como, habiendo aprendido el oficio hace un año y por tutoriales de youtube, y con una locación que no da más que para hacer algunas bandejitas de fibrofácil, consiguió contrato con un “fideicomiso”, tal como enuncia, que lo contrató a través de una decoradora para el amoblamiento de un hotel a mil doscientos km. (No hace falta ser experto para saber que antes de contratarlo a él, hay decenas de profesionales mucho más preparados como para cumplir con el pedido; que una empresa de tal magnitud jamás lo contrataría porque su decoradora ya debería tener su equipo de gente de diferentes oficios,  y que, de tomarlo, él, como contratado, chapearía con ese laburo para conseguir otros en una técnica elemental de marketing… pero no: se toman fotos en toda ocasión pero no se las tomó a ninguno de los muebles que se supone que hizo, para un hotel cuyo nombre ignoramos, contratado por una decoradora que desconocemos).

Lo que sí sabemos de él es que construyó horcas, antorchas y una guillotina en su taller precario, y encima mal hechas (el cuello de la guillotina es para un elefante). También sabemos que tuvo y tiene profuso intercambio de audios con otros en un chat donde habló de asesinar, matar, y demás minucias que, según él, solo son producto del enojo. Como si todos planeáramos y ejecutáramos magnicidios como quien se toma un fernet para olvidar penas.

Y también conocimos a su abogado: Nilo Amir Medina Chale Abdala, más conocido en las redes y en algunos sectores como Nilo  Medina. Nilo no llega a los treinta, es abogado recientemente recibido, se candidatea por el Partido Popular para conducir los destinos de Cañuelas, donde preside además el foro de seguridad y  ASAI, que es la Asociación Argentino-Islámica. Pero sobre todo, saltó a la fama cuando fue detenido en el Hospital de Lobos, el 31 de mayo de 2021, por ingresar a los alaridos clamando contra “la Plandemia” y llegó en ese estado hasta la Unidad de Terapia Intensiva, causando estupor y angustia entre los enfermos de covid allí internados. Fue en cana unos pocos días, y después nuevamente tocó el pianito por unos desmanes frente a la Quinta de Olivos, por la misma razón: Denunciar un plan internacional que pretendía inocularnos chips y váyase a saber qué con las vacunas contra un virus según él inexistente.

Nilo Medina en la puerta de la casa de Cristina.

En esa cruzada Nilo no estuvo solo. Lo secundó su esposa, Daiana López, psicóloga que suele dar charlas acerca de las patologías derivadas según ella de una pandemia y un virus inexistente. Juntos estuvieron a la cabeza de todas las  movilizaciones antivacunas que se hicieron en la todavía Capital Federal, dónde pasan más tiempo que en su casa de Lobos. Arrancaron con la “Plandemia” y la quema de barbijos, después pasaron a escraches en diferentes reparticiones del Estado, de allí a los canales de televisión, y por fin acosos callejeeros y amenazas a personas puntuales. Y lo que parecía “apolítico” empezó a manifestar apoyos específicos a José Luis Espert, Javier Milei y su troupe de violentos desencajados de remeras amarillas con una serpiente; a Patricia Bullrich y a Amalia Granata. Sin con los primeros algunos antivacunas manifestaron discrepancias, todos coincidieron en tomar a Granata como a una admirable referente.

En múltiples videos, fotos y posteos de los dos últimos años en el perfil de FB de Nilo Medina podemos apreciar ese in crescendo, hasta que en los últimos meses se habla desembozadamente de aniquilar al kichnerismo, celebrar cuando Cristina esté muerta, y demás. De hecho, el 31 de agosto publicó: “¿Cuál es el mayor sueño que tienen?”, a lo que muchos respondieron a coro: “¡muertos, presos o exiliados!”. Un post muy sugestivo a menos de 24 horas de un anhelado intento de magnicidio.

Nilo Medina publicó fotos con Morel en las marchas con antorchas, arrojando él mismo una antorcha encendida contra la Rosada esa noche que compartieron con Brenda Uliarte.

También hay numeroso intercambio, halagos, propuestas y actividades conjuntas con Ernesto Anzoátegui, el psicólogo nazi amigo de Ximena Tezanos Pinto (alias “La Vecina”) quien, a su vez, da charlas junto a Daiana López; con Sabrina Basile, la estridente hija de Coco Basile que no se perdió jamás una sola manifestación en donde pudiera gritar como descosida su odio hacia Cristina en particular, el gobierno de manera puntual, y el kichnerismo de modo general; Cristina Luján Romero, la “amiga de fierro” (sic) de La Vecina; y Claudio Herz, es desquiciado que con un guardapolvo y un megáfono amenazaba de muerte a Cristina en la puerta del Instituto Patria mientras un policía de la ciudad lo saludaba con el puñito y entre risas.

Sabrina Basile y Luján Romero en la noche de las antorchas ante la comprensiva mirada de la policía de la ciudad.

Herz, Basile, Romero, Anzoátegui, Morel, López y Medina son amigos, compañeros de andanzas, planean y divulgan acciones precisas, las difunden y victorean. En muchas de ellas se ven, también, algunos de los integrantes del Centro Cultural  Rittenhouse de La Plata, como Daniel Otero –que mostrarse con una clave de sol gigante– tugurio de nazis confesos. Está claro que hay un vinculo estrecho entre lo que pretenden parezcan “células” inconexas que van desde La Plata a San Isidro, de Moreno a Cañuelas, de San Martín a Barracas. Hay una logística, hay tiempo, hay recursos organizativos. ¿De dónde salen?

Tutti amici. Daiana López, Ernesto Anzoátegui y Claudio Hertz.

 

Tan es así que, por ejemplo, según puede apreciarse en mi muro de FB, Sabrina Basile filma la marcha de las antorchas donde se ve claramente a Luján Romero y a Brenda Uliarte; pero también a Nilo Medina, el 26 de agosto, filmando durante media hora en la esquina de Juncal y Uruguay… ¿qué hacía ahí? ¿inteligencia?.

Lo mismo sucede con Ernesto Anzoátegui, quien se filmó a si mismo entre las vallas del 28 a poco más de 30 centímetros de Juan Grabois, silencioso, como estudiando movimientos pues ¿qué otro motivo tendría para estar allí solo y en silencio?

Pero si alguien tuvo un perfecto panorama panóptico de todo fue Ximena Tezanos Pinto: a su casa entraron buena parte de estos facinerosos, y miraron todo lo que quisieron desde el balcón al exterior, posiblemente eligiendo lugares, detectando dónde se paraban Carrizo, Uliarte y Sabat, que andaban circulando y eran fácilmanete detectables por los copitos o algodones de azúcar, y también cómo era el edificio por dentro, como llegar a la puerta de Cristina, como hizo –franqueada por Ximena Tezanos Pinto y muy risueña– la legisladora formoseña Gabriela Neme. Y en la vereda, sin que sepamos aún si subieron al piso de Ximena, el psicologo trucho Anzoátegui (que viajó con Tezanos Pinto, en su auto, hasta San Nicolás, para vivar a Patricia Bullrich) y Nilo Medina, como ellos mismos muestran en fotos y videos de esos días.

Un detalle más, bien curioso: en el perfil de FB de una de las adherentes incondicionales de toda esta movida, que en las redes aparece como Jenny Del Valle Vera, aparece el 15 de agosto un posteo en el que difunde las declaraciones de Brenda Uliarte y Fernando Sabag Montiel en Crónica, dejando claro que los conocía, con muchos “me gusta”, varios “me encanta” y 53 compartidos. Cifra que muestra que quienes compartieron, parecían conocer a las estrellitas fugaces de TV que quince días después atentarían contra Cristina Fernández de Kirchner, poniéndole una pistola a treinta centímetros de la cabeza. (ver captura de pantalla en las fotos anexas).

Demasiado juntos para andar sueltos.

Comentarios (3)

  1. E !

    Jonathan Morel habla de 60 complotados. Carrizo habla de 90.
    Solo hay 4 detenidos. Y el próximo jueves la cámara de los prevaricadores tratará la excarcelacion de Agustina…

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  2. Eduardo

    Atención a este artículo. A partir de el me preguntó :
    Neurociencias, medios, discurso de odio y … neuronas espejo !
    Se instala el odio como estado mental subyacente de un grupo social a partir de un comportamiento primitivo de la especie ?
    El discurso, postura, importación de voz y actitud corporal de determinados comunicadores de radio y TV va dirigido a alimentar las neuronas espejo de los receptores del mensaje ?

    https://www.pagina12.com.ar/14754-para-imitar-lo-mejor-es-la-neurona-espejo?gclid=EAIaIQobChMI0sOt14-m-gIVSChMCh3cIgfbEAAYASAAEgJe1PD_BwE

    Muy, muy interesante … y para investigar más.

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    1. Eduardo

      Fe de erratas : debe leerse impostación de voz

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