MINERÍA Y PETROLEO, oscuridad y puebladas

Cuando hace una semana me autocritique por, entre otras cosas, no haber informado en tiempo y forma sobre la pueblada de Chubut contra la megaminería (es insólito que a pesar de haberse incendiado la casa de gobierno en Rawson los medios, incluidos los pocos favorables al gobierno, hayan asordinado la noticia) quería publicar el video que ahora ofrezco y que entonces no encontré. En contrapunto, invito a leer La ecología en la picota, nota de Gabriel Fernández, quien señala algo que aunque obvio, muchos que no pueden prescindir de sus smartphones se resisten a tener en cuenta: que no existe desarrollo ni civilización sin minería.

Gabriel Fernández utiliza en su nota los aportes de tres patriotas (qué difícil se hace utilizar con propiedad, como en este caso, una palabra tan prostituida por tantos “patriotas”… del hemisferio norte) indiscutibles, Martín Ayerbe, Abel B. Fernández y Néstor Gorojovsky. Los tres expresan cosas muy atendibles, pero es obvio que tal como sucede con las otras riquezas del subsuelo, para llevarlas a cabo es un requisito previo que haya un Estado nacional independiente y soberano, capaz de auspiciar empresas mineras estatales de suficiente escala y envergadura como de negociar desde su fortaleza con las empresas trasnacionales interesadas, para beneficio del conjunto de quienes viven y trabajan en Argentina.

Sin ser un experto en el tema ni mucho menos, coincido con Abel B (quien, entre otras cosas, es editor de Agend.Ar (que se presenta como el sitio de “la producción argentina”) cuando señala que “se puede convivir, bien, con la actividad minera. Pero es imprescindible convencer a la comunidad de eso. En las sociedades modernas, no hay forma de llevar adelante esa actividad en gran escala si una mayoría -o aún una minoría importante- se opone. Y si las leyes están escritas por las mineras, con el solo agregado nacional de la traducción al castellano, es difícil que eso ocurra”.

Llegados a este punto, es imprescindible recordar que el hasta ahora irreversible golpe de furca a la soberanía nacional lo produjo la reforma constitucional de 1994 al traspasar la propiedad de las riquezas del subsuelo desde la Nación a las provincias. Y ya que hemos mencionado a Agend.Ar, da la noticia de manera ecuánime de la decisión del Gobierno de permitir la prospección petrolera en el mar cercano a la ciudad de Mar del Plata y la fuerte oposición que está despertando (problema al cual se le puede aplicar el párrafo anterior destacado, que le calza como anillo al dedo).

En fin, que recomiendo enfáticamente el contrapunto de ver el video hecho en Puerto Madryn, leer la nota de Gabriel Fernandez y tratar de extraer alguna conclusión, así sea provisoria y sujeta a revisión. En mi opinión, hay cosas que ya están suficientemente claras como, sin ir más lejos y en la superficie, el tremendo déficit de los gobiernos nacional y provinciales a la hora de explicarle a la sociedad el por qué de sus decisiones, lo que excita las sospechas de demasiados acerca de que tendrían motivos inconfesables.

Aqui, la nota de Gabriel en Radio Gráfica: https://radiografica.org.ar/2021/12/26/fuentes-seguras-la-ecologia-en-la-picota/

 

 

Comentario (1)

  1. Patricio

    “No se puede vivir sin minería” pero parece q se puede vivir tirando millones d toneladas x día d materiales q podrían aprovecharse -y q tienen muchos d esos minerales-. También parece q se puede seguir viviendo con un mercado q produce cosas q c/ vez duran menos y se pueden reparar menos aún (obsolecencia programada) o con productos q se descartan sólo x pasar d moda (obsolescencia percibida).
    Así como seguir soslayando el marco d saqueo q sufrimos los del sur del mundo.
    Seguir discutiendo las cosas fragmentadas es seguir errándole.

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