NISMAN-PAPELÓN: Testigo trucha, asesorada por abogado de Patricia Bullrich, se desdijo

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Y ahora Clarín dice que es de La Cámpora…

POR NAHUEL COCA

La nueva Nicolasa, la testigo delirante Natalia Fernández, salió a la luz el domingo pasado en una operación de prensa previa a la marcha de los paraguas. Afirmó que la fiscal Fein salió del cuarto de baño de Nisman con una bolsita Zipploc con 5 pitutos adentro, y que su personal borroneaba los papeles de Nisman con el muerto todavía yaciente allí. Fernández había dicho, también, que los policías no paraban de reir y hasta que pidieron medialunas en plena madrugada.

Fernández es camarera en el bar Johnny B. Good, en Puerto Madero. Y registra domicilio en Venezuela 628, donde funcionaba un local del PRO a cargo de Diego Santilli. Fernández apoya la gestión del PRO mediante sus tweets.

Después del escándalo y la desmentida mediática, la fiscal le tomó declaración ayer. Y acá llega lo mejor: Dice el diario centenario: «En diálogo con La Nación, Sebastián Smoler, el abogado que acompaña a Fernández desde que apareció en escena, señaló: «Ella me dijo que ratificó lo que había dicho [sobre las irregularidades]».

Smoler aclaró que no es el abogado de la camarera, sino que sólo la asesoró cuando se presentó en la Fiscalía de la Ciudad para pedir custodia «porque tenía miedo» y que no la acompañó a la fiscalía de Fein. Según Smoler, abogado cercano a la diputada Patricia Bullrich, la joven no quiere hablar más con la prensa.»

La fiscal informó lo contrario: que la testigo negó haber visto a la fiscal con los pitutos, como le dijo a la cronista sionista de Clarín, y que no vio a nadie con medialunas. También se desdijo de haber tomado café de la cafetera de Nisman, lo que la cronista de apellido impronunciable habría consignado textualmente (entrecomillado). O sea que Fernández se desdijo de todo lo que había dicho en un artículo de gran cobertura, que salió el domingo en la tapa de Clarín. La situación no fue tomada para la joda por las partes, que se hicieron presentes en la declaración.  El abogado de Lagomarsino (imputado por prestarle el arma a Nisman sin ser legítimo usuario) y el representante de la Defensoría Oficial por parte de las hijas del fiscal estuvieron presentes durante las 3 horas que tuvo la oportunista para desdecirse.

Esta mañana Clarín la acusó de ser militante de La Cámpora. Acostumbrados a los papelones, bajaron la nota tan pronto como alguien señaló que esta muchacha es parecida a tantas otras morochas argentinas, entre ellas una militante de La Cámpora que tiene fotos con la Presidenta.

Lo casi seguro es que Natalia Fernández pronto seguirá los pasos de María del Luján Telpuk, la azafata del caso Antonini-Wilson que aprovechó aquel escándalo para escalar hasta la tapa de Playboy.


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