OPERACIÓN SINSONTE. El origen del “nado sincronizado” es un programa de la CIA implementado por Cambridge Analytica

Su relación con Patricia Bullrich

 

Frank Holder, reténganse el nombre.

Publico a modo de aperitivo el video hecho por la producción de “Sobredosis de TV” en el que aparecen los más conspicuos periodistas ensobrados por el laboratorio que fabrica la vacuna que te pide le entregues en pago el cuerpo y alma, laboratorio que es propiedad del fondo buitre que es a la vez el mayor succionador de sangre argentina y dueño de parte del Grupo Clarín. Detrás, sin duda, están la Embajada y sus agencias… Pero no se distraigan mucho con las bellas acróbatas acuáticas y lean la nota, que lo que está pasando frente a nuestras narices es realmente grave. JS

POR DANIEL POZO / LA ESCOBA

La opinión coincidente de periodistas, medios de comunicación y personalidades de distinta índole ha sido definida como un “nado sincronizado”. Pero tiene un nombre concreto y un apellido significativo: se llama Operación Sinsonte y es un programa de la CIA.

Este sistema de manipulación masiva consiste en una “ingeniería del consentimiento”, como la definió su creador Eduard Bernays, y busca el convencimiento del ciudadano común vía la cooptación de comunicadores a través de la compra de sus voluntades, corrompiéndolos con miles de dólares que se le abonan como contrapartida. Fue desarrollado por Estados Unidos a mediados del siglo pasado y es ejecutado aún hoy a través de sus embajadas con la excusa de “defender” sus intereses en cada país.

Creada tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y nunca desactivada, la Operación Sinsonte se inició con el uso de la cinematografía como medio de persuasión y desde allí fue expandiéndose con la radio y la televisión hasta convertirse en una herramienta absolutamente eficaz cn los medios gráficos y alcanzar en la actualidad un rol preponderante, potenciado como está con la llegada de las redes sociales y el mundo interconectado. Cuando fue presidente, George H.S. Bush, ex titular de la, ordenó desarmar la operación en lo que hace al  interior del país, pero lo mantuvo para el exterior, donde la agencia la desarrolló a piacere.

La Operación Sinsonte, también conocida como Ruiseñor o Mockingbird (ver video), fue desarrollada inicialmente por la Oficina de Operaciones Especiales (OPS), un desgajamiento de la la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), precursora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), La OPS fue renombrada ya en los años ’50 como Oficina de Coordinación Política (Office of Policy Coordination, OPC) financiada con fondos del Plan Marshall, para “defender los ideales (los intereses en realidad) norteamericanos en el mundo”, según sus principios constitutivos.

El mecanismo consiste en la construcción de un mismo relato acerca de la cosa pública, esencialmente con un idéntico sentido político, para ser emitido al unísono por distintos canales de divulgación de esa propaganda. Al mejor estilo de Joseph Goebbels  ministro de comunicación de Adolf Hitler, se basa en la reiteración hasta el hartazgo y el convencimiento pleno de la población tan cándida como fanatizada, utilitaria y creyente de lo que le es dicho sin tener la menor idea de quién se lo dice, en lo que Barnays dio en llamar el “gobierno invisible”. 

La mención a Goebbels no es casual. Eduard Bernays, nada menos que el sobrino de Sigmund Freud (hijo de su hermana y obviamente judío), fue quien detalló en su libro Propaganda los 11 puntos clave que había que tener en cuenta para lograr una manipulación de masas efectiva y fue la base que tomó el perverso militar alemán para el desarrollo de su temible aparato propagandístico.

No en vano Bernays fue contratado a mediados de los 50 por la United Fruit Co para ayudar a convencer al gobierno de EE.UU., junto a la CIA, de la necesidad de dar en 1954 el primer golpe de Estado en Guatemala (y en la región) contra el presidente Jacobo Arbenz, que había impulsado una reforma agraria que amenazaba los intereses “bananeros” de la United Fruit Co no sólo en Guatemala sino en otros países de centroamérica, entre ellos la Cuba de Fulgencio Batista.

A raíz del éxito de la CIA en el manejo de la opinión pública para derrocar a Arbenz en Guatemala y avanzar sobre otros países de Centroamérica, el accionar de la Operación Sinsonte en Latinoamérica se centró en los medios gráficos que para entonces ya generaban la agenda de los demás medios de comunicación. Lo hizo enArgentina vía La Prensa contra el peronismo y en Chile vía el diario El Mercurio para derrocar a Salvador Allende.

Las Fake News, casi tan viejas como el pan duro

En 1977, John Stockwell quien ex “oficial de caso” de la  CIA a cargo de operaciones de propaganda en lugares como Angola y Vietnam, explicó para la televisión cómo “la compañía” utilizó a periodistas y académicos, a agencias de prensa como Reuters y AFP y a grandes medios como The Washington Post y la revista Time para construir noticias falsas y estereotipos sobre países y procesos que Estados Unidos consideraba enemigos, tal como también atestigüó ante la comisión Church del Senado de EE.UU. que investigó las operaciones de la CIA

En febrero de 1981, el entonces director de la CIA, William Casey, en reunión con el presidente Ronald Reagan, agregó algo escalofriante sobre la intervención de la CIA en actividades de propaganda: “Sabremos que nuestro programa de desinformación esté completo, cuando sea falso todo lo que el público estadounidense crea saber”.

Bill, “El farfullador”, un importante ariete imperial.

Más acá en el tiempo la Operación Sinsonte se volvió a aplicar como forma de manipulación masiva de la opinión pública en contra de los gobernantes bajo la acusación de ser dictaduras (en una clara apropiación de sentido) y se desarrolló también en Venezuela, contra Hugo Chávez; en Honduras, contra Manuel Zelaya; en Brasil contra Lula Da Silva y Dilma Rousseff; en Argentina contra Cristina Kirchner; en Bolivia contra Evo Morales; en Paraguay, contra Fernando Lugo; en Ecuador contra Rafael Correa. En todos los casos ha sido clave la utilización de los grandes multimedios para desplegar desde allí el formidable aparato de propaganda direccionada que se ha construido. 

Esa coordinación del discurso hegemónico, subordinado al poder económico y emitido como si fuera del interés común, busca adocenar a la opinión pública a favor de los planes de dominación de EE.UU. en forma directa a través de los medios de comunicación, hablando acerca de sus empresas como el caso de Pfizer, por sólo citar uno, o indirecta a través de sus representantes locales, es decir, los políticos que les son afines y que cumplen con sus expectativas de negocios y sus intereses como nación.

En la Argentina la Operación Sinsonte tiene como nave insignia al Grupo Clarín, uno de los conglomerados de medios de comunicación más grandes y poderosos de la región que mantiene desde al menos el golpe cívico militar de 1976 un trato directo con EE.UU.

De hecho sus periodistas estrella siempre han sido habitués de esa embajada y prestos repetidores de los papers que de allí emanan que les son entregados para luego ser lanzados al público como el resultado de sus equipos de investigadores y “concienzudos periodistas” que han sido premiados internacionalmente por esos logros -libros como Malvinas la trama secreta, Ricardo Kircshbaum, Eduardo Van der Koy y Oscar Raúl Cardoso o Venta de armas, hombres del gobierno, de Daniel Santoro, sobre el tráfico de armas a Croacia y Eduador, sólo fueron posibles con la ayuda o el intercambio o el dictado de la embajada de EE.UU.-.

Desde Clarín se coordina a diario cuáles serán los temas del día y especialmente cuál será el abordaje que deberá darse a tal o cual noticia en el conglomerado de medios. Nadie dice que ese sentido sea dado desde la embajada de EE.UU. o desde algún otro lugar. Por órdenes directas o sugerencias imperativas, desde el multimedio se multiplican luego rápidamente los lazos y mensajes con otros medios y periodistas que, como si fueran voces independientes, tal como el Sinsonte, arribarán a las mismas conclusiones y sostendrán los mismos discursos que fueron prefanricados.

“Queremos preguntar”

Por dinero en efectivo, por intercambio de información, por fama o por idiotez, en el listado de ese coro de ángeles figuran además de Clarín, entre otros, medios como La Nación, Infobae o el Grupo América, y periodistas como, por citar solo a algunos, Ricardo Roa, Ricardo Kirschbaum, Eduardo Van der Koy, Daniel Santoro, Carlos Pagni, Hugo Alconada Mon, Jorge Lanata, Marcelo Longobardi, Eduardo Feinman, Luis Majul, Viviana Canosa, Cristina Pérez, Débora Plager, Magdalena Ruiz Guiñazú, Jonatan Viale, Alfredo Leuco, Diego Leuco, Nicolás Wiñazky, Nelson Castro, Joaquín Morales Solá. La  maniobra se completa con la repetición de las conclusiones sincronizadas por estos políticos, personajes de la cultura mainstream, empresarios, etc. por la enorme masa de trolls que invade las redes sociales.

Esa unísona retahíla finalmente queda instalada en el público y, lo que es más grave, en la población de a pie que incorpora como propios los pareceres que les son implantados sin enterarse siquiera de que se trata eso de que les hablan con tanta aparente convicción aunque casi sin el menor argumento.

La OS se suma a otras armas de persuasión y dominación como los llamados “golpe blandos”  ideados por Gene Sharp, también para la CIA, que enarbola entre otras consignas la desobediencia civil. Se complementa también con otras acciones similares como el llamado lawfare (la utilización de las autoridades judiciales para someter al enemigo político -como en Argentina y en Brasil-), el fórum shopping (es decir la designación de juzgados a la carta), las noticias falsas (fake news), el espionaje masivo e incluso llegar al asesinato de figuras políticas, periodistas, fotógrafos, políticos, empresarios, fiscales o jueces, que pueden servir a tal fin. (N. del E.: lo que ocurre en Colombia es una versión desaforada, desquiciada).  Aunque parezca mentira que esté disfrazada de tamaña candidez o tal vez llamada así para disimular su sentido depredador, la Operación Sinsonte remite al canto de los pájaros de la familia del sinsonte (en Argentina, la calandria) que tienen la capacidad de imitar el sonido de otros pájaros. El eje del funcionamiento de la OS es cooptar a medios de comunicación y periodistas, partidos políticos y voces con prédica, incluidos miembros de la cultura, el espectáculo y la farándula, para que simulen ser pensadores independientes, enarbolen posturas similares, tergiversen otras versiones y hasta se apropien del llamado sentido común, usando, por ejemplo, palabras  emblemáticas que definen posturas ideológicas como “patria”, “república”, “libertad”, etc.

La OS no es una operación cualquiera y se ensambla perfectamente con el portaviones político conocido como el Golpe Blando, que lo integra también con otros métodos y sistemas como las fundaciones (creadas y formadas por políticos, empresarios y periodistas desde las megafundaciones NED y Usaid como Libertad, Fopea, Pensar, Idear, etc., y asociaciones y cámaras empresariales –ver aparte-), que se cuentan por cientos y están financiadas por el propio Congreso de los EE.UU.

El mencionado Idear (Instituto de Estudios Argentinos) está presidido por el sionista Guillermo Yanco quien a su vez es socio en la agencia judía de noticias Vis a Vis de Claudio Avruj (presunto agente del Mosad como su socio) quien fuera secretario de DD.HH. de Mauricio Macri y quien es considerado el representante del premier israelí Benjamín Netanyahu.en el país. Yanco lleva la dudosa cocarda de estar casado con nada menos que Patricia Pato Bullrich, la ex ministra de seguridad que realizó importantes compras de armamento a Israel y que como titular del PRO es una de las principales protagonista de las fake news y de la Operación Sinsonte en el país.

Según los datos de la propia CIA, “la compañía” gasta más de la mitad de su presupuesto en este tipo de acciones, lo que revela que ciertamente son muchos los periodistas, políticos e individuos y grupos pagados en el mundo para propiciar y defender esos “ideales norteamericanos”.

Esos “ideales” no son otros que los intereses y negocios de sus empresas en cada país. En la Argentina la venta de medicamentos (la vacuna de Pfizer), la exacción de los recursos naturales como el petróleo y el gas (Vaca Muerta), el oro y el cobre (Mina La Alumbrera), el litio (Jujuy y Catamarca), el agua de los glaciares, las tierras, el mar, etc. Y todo sin contar la principal fuente de ingresos y de sujeción, que es la gran clave para esa apropiación: la deuda externa.

Para que exista esa deuda que condicione a los gobiernos que pretendan ser independientes tiene que haber quien la contraiga, así de sencillo. Y para ello, acabada la época de los golpes militares, han sobrevenido “los gobiernos invisibles”, como los define Bernays, que no son otros que los que deciden y definen el pensamiento de las masas para democráticamente apoderarse de lo que antes tomaban por la vía de las armas.

Nada es privado: aparece en escena Cambridge Analytica

En su libro, La dictadura de los datos (Harper Collins Ibérica) la estadounidense Brittany Kaiser, activista del conocimiento digital y ex consultora política de Cambridge Analytica (CA), protagonista del documental Nada es privado (puede verse en Netflix), sostiene que “Internet puede ser una herramienta formidable o un yugo que polariza”.

La mentada “grieta” es eso, el temor, el odio y la apatía. Tras ser recabados los datos son usados contra los mismos usuarios para influenciar en sus decisiones, amañar las votaciones y minar la democracia.

Es un arma de destrucción masiva, una herramienta política despiadada, efectiva y, lo más peligroso, para la democracia expansible”, sentencia Kaiser, quien acusa a Trump de lograr su triunfo en 2016 por contratar a CA. Además, suma el resultado del Brexit –el Parlamento Británico confirmó que CA trabajó en la campaña del referéndum–; y los procesos electorales en Kenia, Nigeria y más de 50 países; entre ellos, Argentina, donde Cambridge Analytica trabajó para Mauricio Macri y el PRO en 2015. Por caso, el odio a Cristina Kirchner es una muestra de esa manipulación operada de esa perversa manera con la que CA favoreció a su cliente.

“El Datagate, la filtración de datos más grande de la historia de la tecnología moderna”, consistió en comprar datos de 87 millones de usuarios de Facebook y acceder también ilegalmente a los de sus amigos virtuales. “Su clave son las Psyops (operaciones psicológicas focalizadas)”, explicó Kaiser.

“Con métodos de distorsión psicográfica, CA ‘modeló’ a 240 millones de ciudadanos, recopiló sus datos y perfiles categorizando mediante algoritmos predictivos a todo estadounidense mayor de 18 años en 32 tipos de perfiles. Los persuadió y les mostró publicidad, fake news, anuncios o información segmentada, seleccionada e indicadores para influir en sus emociones, motivos, razonamiento objetivo y al final, en su comportamiento”. Se trata del modelo básico de la Operación Sinsonte aplicado a las redes sociales.

Kaiser agrega que su libro es “la verdadera historia desde dentro de Cambridge Analytica y de cómo el Big Data, Trump y Facebook (que debió pagar ua multa de u$s 5.000 millones) rompieron la democracia y cómo puede volver a pasar”. Esa fórmula de manipulación masiva, además de terrorífica es dominante porque se centra en “la utilización de la democracia en contra de sí misma. Ya no es para las elecciones sino para dominar a los gobiernos, para condicionarlos y finalmente para derrocarlos como si se tratara otra vez de un cybergolpe de Estado”.

Las otras operaciones

La mayoría de la población no está avisada de la existencia de la Operación Sinsonte ni de ninguno de los otros métodos de manipulación masiva a través de las redes sociales. Cree que opina por sí misma, sin influencias externas, y hasta porfía en su parecer, que lo escuchó o lo leyó o lo vio o todo eso junto en algún lado, y le enorgullece pensar como piensan casi todos (especialmente “los que son como uno”), por “la libertad” que tiene de hacerlo y el “derecho” a no desdecirse, por la vergüenza que le daría hacerlo y porque no está dispuesta a ser descubierta también en esa vanidosa imitación de la voz de otros pájaros.

La Argentina tiene todo y por eso es insoportablemente codiciada. Y por ende corrompida y predestinada a repetirse. La dictadura cívico militar, el peronista Carlos Menem, el radical Fernando de la Rúa y el proista radical Mauricio Macri (todos neoliberales, por llamarlos de algún modo) han ejecutado un mismo programa económico consistente en el endeudamiento sin sentido para profundizar la dependencia económica.

Para que pudieran hacerlo han tenido que suceder cosas que se lo facilitaran. El último de esos endeudadores seriales ha sido Macri. Y su forma de arribo al poder revela hasta donde la Operación Sinsonte que aplica EE.UU. en la región da su resultado. Centralmente la campaña del empresario multimillonario estuvo basada en la mentira, el temor y el odio (y cuando no, la apatía) tal como está previsto en este tipo de mecanismo de operación psicológica focalizada (OPS), también aplicado durante la dictadura cívico militar a través de los diarios Clarín y La Nación, tras la entrega de Papel Prensa a esas empresas.

Las principales operaciones de la CIA que se han llevado a cabo en la Argentina para destituir gobiernos después de la dictadura cívico militar han tenido por objeto continuar con el plan de exacción que les permite ese formidable mecanismo que es el endeudamiento externo. Y ese eje, el de la deuda, ha marcado la política económica del país de los últimos 45 años. La dictadura cívico militar llevó la deuda externa de 7.000 millones de dólares a 45.000 millones de dólares. El gobierno de Raúl Alfonsín la llevó a $65.000 millones de dólares. Menem la catapultó a 146 mil millones de dólares,  Fernando de la Rúa la elevó a 178 mil millones, y Eduardo Duhalde a 189 mil millones. Néstor Kirchner la redujo a 125 mil millones, Cristina Kirchner la elevó a 170 mil millones y Macri a la estrepitosa cifra de 277 mil millones.

Tras abandonar el sistema de golpes cívico-militares impulsados por la CIA hubo también otras operaciones secretas que generaron la continuidad del sistema de alternancia política para la ratificación del endeudamiento y la obtención de pagos, la apropiación de bienes (privatizaciones) y la exacción de recursos naturales.

El advenimiento del presidente Carlos Menem tras la corrida bancaria que derribó a Raúl Alfonsín, abrió el camino a un fabuloso endeudamiento que se sumó al generado por la dictadura cívico militar (incluyó el traspaso de la deuda privada al erario público) que luego se transformó en la liquidación de los activos del Estado. Cuando Menem hubo cumplido con su cometido sucedió un hecho en particular destinado a expulsarlo del poder junto a su adlátere devenido en semi-opositor Eduardo Duhalde.  

El asesinato de José Luis Cabezas dinamitó las chances de que cualquiera de ellos fuese electo y permitió que sorpresivamente Fernando de la Rúa fuera llevado al panteón de los elegidos para que reafirmara todo lo hecho por el gobierno anterior (privatizaciones, etc) y nuevamente se emitiera deuda (el canje y el megacanje) para presuntamente garantizar la paz de los argentino, Pero se generó una crisis de proporciones jamás vista, el 19 y 20 de diciembre, que colocó a Duhalde como titular del Ejecutivo (casi de facto) y encargado de reafirmar el nuevo endeudamiento externo, en una secuencia que parece interminable: Deuda, ratificación de deuda y generación de nueva deuda.

Tras el gobierno de Néstor Kirchner y los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner y en medio de la campaña presidencial para un nuevo período kirchnerista sucedió también un hecho inesperado que sepultó toda posibilidad: el fiscal Alberto Nisman se suicidó.

La muerte de Nisman redundó en el advenimiento de Macri como presidente y nuevamente en un ilegal, ilegítimo endeudamiento, peor que los anteriores, esta vez suscitado con la descarada complicidad del Fondo Monetario Internacional, que violó sus principios orgánicos obedeciendo a su verdadero mandante, los EEUU.

Ambas muertes, la de Cabezas y Nisman, fueron funcionales, parte de operaciones políticas de gran envergadura. Y ambas dejaron en evidencia la intervención de Estados Unidos en la política nacional. El nexo fue Frank Holder, quien fuera nada menos que jefe de la CIA para América Latina. Holder tenía y tiene un operador en Argentina, Eugenio “Pipo” Ecke, socio de los hermanos Fabián y Claudio Picon quienes le facilitaban un lujoso Audi negro al fiscal Nisman para su uso exclusivo. Ecke también fue el encargado de hacerse cargo de las principales empresas de Alfredo Yabrán en nombre del Exxel Group de Juan Navarro –testaferro de la CIA– una vez que Yabrán estuvo muerto. Antes,.había seguido de cerca, monitoreado, el secuestro y asesinato de Cabezas.

Comentarios (2)

  1. Eduardo

    La vacunación con Pfizer requiere una TERCERA DOSIS a los 9 MESES de aplicada la primera. Se informó en abril, pero la noticia paso desapercibida en los grandes medios y ahora los promotores y operadores mediático-locales vuelven a la carga.

    Por qué compraría 3 DOSIS, cuando en el mercado tengo soluciones con una o dos dosis ? ( además de los temas contractuales de carácter leonino que quedaron al descubierto en Brasil ).

    Fuente :
    https://www.huffingtonpost.es/entry/pfizer-confirma-que-su-vacuna-necesitara-una-tercera-dosis-de-refuerzo_es_60894ce3e4b04620270202a0

    Pueden googlear fuentes varias, y a pesar que lo informó el CEO de Pfizer, no aparecen indexados los grandes medios

    Responder
  2. Carlos Diena

    EXCELENTE NOTA..!!! IDEAL PARA DESPABILAR AMIGOS GORILAS, SI ES QUE LES INTERESA DARSE CUENTA COMO LOS MANIPULAN…

    Responder

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: