Piden la intervención Federal a la Formosa de Guido Insfrán

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Publicado hoy en BAE. El autor es miembro de Carta Abierta. Más abajo van las últimas noticias.
Siempre pienso que un hijo de Insfrán, se suicidó, creo que a los 18 años. Se me ocurre que debía estar muy angustiado pensando en la posibilidad de terminar siendo como su padre, que hace unos dñias, vale recordar, reprimió violentamente a los alumnos del principal colegio de la provincia por la sencilla razón de que eligieron representantes para el Centro de Estudiantes que no le gustaron. Insfrán va a contramano del gobierno nacional.

Mil flores y la primavera de los Qom
Por Carlos Girotti (*)

En la lengua qom,  Navogoh es el nombre de la primavera. Una lengua y un vocablo absolutamente desconocidos para la mayoría de los hablantes del castellano hasta que el gobierno formoseño decidió reprimir a sangre y fuego a los qom de la Comunidad Navogoh. Es paradojal que se hayan consumido siglos en ocultar e invisibilizar la existencia de los qom y de pronto, en el año del Bicentenario, el asesinato de dos hijos de ese pueblo los traiga a la superficie con la urgencia de las injusticias.

“Luego de años de golpear cientos de puertas de despachos y que la provincia nos provocara con la instalación de un Instituto Universitario en nuestro territorio, no nos quedó otra posibilidad que tomar una medida como la de cortar la ruta”-dice la Comunidad Navogoh en su blog http://comunidadlaprimavera.blogspot.com/. Sí, los qom tienen su blog, son dueños de lo que dicen y escriben y son dueños de los rostros fotografiados que ilustran su medio informático de comunicación, pero no son dueños de sus vidas ni de sus tierras.  Unas y otras le han sido arrebatadas; las primeras con la meticulosidad que se obtiene con centurias de atrocidades sistemáticas, las segundas con la prepotencia brutal del que domina y no repara en escrúpulos ni formalidades.

Con la convicción de que el gobierno de Gildo Insfran no los escucharía, que las autoridades universitarias locales –chochas con el predio asignado- mirarían hacia el costado, que la familia de los Celia –usurpadores blancos de sus tierras- contaría con la protección policial, los qom decidieron hacer valer la única propiedad que les queda: ser dueños de su voluntad ancestral de pelear por lo que les corresponde.

Y la noticia está ahí. Cuatro meses de corte pacífico y parcial de la ruta 86, provocación y utilización de armas de fuego por los Celia, pasividad policial y luego balas de goma y de plomo con un saldo actual de dos qom asesinados.

¿Y los Celia? ¿Y el gobernador? Bien, gracias. Como Carlos Fuentealba en Neuquén, los disparos policiales en Formosa no sólo matan a honestos luchadores, también están dirigidos a una política de principios que el gobierno nacional ha convertido en una razón de Estado: la protesta social no se reprime. Es diferente a lo ocurrido con el asesinato de Mariano Ferreyra, por el papel ejecutor de la patota de la Unión Ferroviaria, pero Néstor Kirchner no se engañó con la diferencia porque, comprendió de entrada, las balas asesinas también estaban disparadas contra el gobierno nacional y su política de Estado.

Entonces, hay que sacar estos crímenes de la crónica policial. O mejor, no se pueden considerar como producto de una barbarie estamental. Los asesinatos a mansalva de luchadores populares son la respuesta directa y frontal de los partidarios del orden sepulcral, esa calcificación en los pliegues del Estado que expresa –sin tapujos- al núcleo de poder que quisiera volver a engrillar a la sociedad en el modelo de dominación que ha retrocedido tanto en Argentina como en Suramérica.

También hay que impedir todo y cualquier intento de justificación en aras de la gobernabilidad, venga de donde viniere. Es comprensible que las derechas hayan intentado apañar a Sobisch y a sus esbirros policiales cuando el neuquino masacró al maestro Carlos Fuentealba porque, al fin y al cabo, está en su naturaleza; pero no se podría aceptar, bajo ningún punto de vista, que alguien osara justificar al gobernador Insfran.

El oficialismo del formoseño es tan sospechoso como los argumentos utilizados para amparar la represión policial: ahora se dice que los qom atacaron a los uniformados con un arma reglamentaria que, vaya con el percance, se le habría caído a uno de ellos. La astucia perversa de “plantar” un arma para incriminar a las víctimas no resiste el mínimo análisis. Sin embargo ahí está y los qom fueron muertos, como no podía ser de otra manera, porque se lo merecían. Era lo que correspondía. El modelo del orden, del viejo orden, pero del orden en definitiva.

Bueno, no, no es así. La mayoría de esta sociedad se ha pronunciado hace poco y lo continúa haciendo, tal y como lo revelan diversas encuestas de opinión. Esta mayoría apoya la gestión de Cristina, la quiere volver a votar para la Presidencia de la Nación y, no conforme con ello, quiere avanzar aún más, quiere dejar atrás todo aquello que simbolice y exprese al opresivo orden neoliberal. Se trata de una voluntad manifiesta que todavía carece de un cauce orgánico que la potencie y la represente. En ciernes, hay aquí una matriz frentista de nuevo tipo porque su constitución supone tanto el protagonismo de los nuevos actores, como el desplazamiento de los partidarios del retroceso que, conviene subrayarlo, están en todos lados pero también dentro del oficialismo.

Entretanto, la constitución de un nuevo frente social y político no ocurre por decreto; es preciso abrevar en la acción instituyente de aquellos millones de personas que, al igual que los hermanos qom, le ponen el cuerpo a sus aspiraciones de libertad e igualdad. Si la Plaza de Mayo colmada para despedir a Néstor Kirchner fue una señal inequívoca de ello, la ofrenda de vida que los qom hicieron es una prueba irrefutable que, dolorosamente, viene a sumarse a la de Mariano Ferreyra.

Son muertes que interpelan porque están enclavadas en movilizaciones que instituyen el curso a seguir. Pero los interpelados no son los asesinos ni sus mentores porque, paciera probado, sus acciones criminales no alcanzan hoy para torcer el rumbo instituido por la movilización popular; lo interpelado es el contenido y las formas que ha de tener aquello que está en ciernes.

“Que florezcan mil flores”-dijo Kirchner en su sorpresiva cita de Mao, intuyendo quizás que la disputa política e ideológica en el interior de la coalición gobernante se haría en el contexto de una exigencia popular de avance y profundización democrática. Nunca habrá imaginado, sin embargo, que su propia muerte lanzaría esa exigencia a un plano en el que la presencia multitudinaria y otras muertes populares, reclamarían, como ahora mismo, respuestas sin dobleces.

Ya nadie le devolverá a la Navogoh de los qom las flores que le arrancaron en la ruta 86 pero, tal vez, quién dice, una mujer o un hombre qom, o varios de ellos, sean elegidos en 2011 por los formoseños como gobernadores, o intendentes, o diputados. Ese día, el pequeño país del retroceso histórico retrocederá aún más.

(*)Sociólogo, Conicet. 24 de noviembre de 2010. ARTÍCULO PARA BAE

Piden a la Nación la intervención de Formosa luego de las muertes y la represión

La diputada Silvia Vázquez dijo que actpuan grupos parapoliciales y aseguró que se está estudiando al intervención federal. Luis D’Elía se sumó a los reclamos.
Diario Uno / Paraná

La diputada Nacional de Forja, Silvia Vázquez, aseguró que «la comunidad Toba (Qom) está sitiada por grupos parapoliciales y policías de Formosa» y pidió la intervención nacional de la provincia luego de la muerte de tres personas -dos aborígenes y un policía- producto de la represión policial al intentar liberar un corte de ruta en Colonia La Primavera.

En igual sentido, el dirigente de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), Luis D’Elía, se pronunció a través de Twitter: «Ante la masacre de los pueblos originarios pedimos la intervencion de la provincia de Formosa a los efectos de restablecer la democracia y la paz».

La diputada Vázquez, en declaraciones a Radio América, dijo que el Gobierno tiene en estudio la medida: «Pedí el tratamiento de una expresión de repudio y estamos estudiando la intervención federal», expresó.

«Hace meses venimos presentando denuncias en Derechos Humanos de la Nación y pedimos la intervención del Inadi. La comunidad toba estaba sitiada por grupos parapoliciales y policías de Formosa. Yo tengo indignación, es aberrante, viven en un estado miserable. Pedí el tratamiento de una expresión de repudio», detalló la legisladora.

Vázquez, además aseguró que «el gobernador envió a la policía, primero para permitir un ataque armado, después envió a 200 policías más. La Gendarmería envió a custodiar a la comunidad, sólo enviaron a cuatro gendarmes. Félix Díaz me dijo ‘va a haber sangre'», dijo la diputada.

«La principal responsabilidad es del gobernador», insistió Vázquez, quién también consideró que «le cabe responsabilidad al titular del Instituto de Asuntos Indígenas». «¿Dónde estaba?, agregó.

En tanto, Amnistía Internacional expresó su preocupación por los hechos de violencia. “Es preocupante cómo se habla de la comunidad de La Primavera. Hace más de cuatro meses que los miembros de la comunidad exigen al Estado acciones claras. No cortan la ruta por placer, lo hacen por desesperación ante la falta de respuestas. Están exigiendo por sus derechos y sufren un desalojo forzoso, son sometidos a la violencia institucional y los hechos relatados los inculpan como agresores”, dijo Gabriela Boada, directora ejecutiva interina de Amnistía Internacional Argentina.


“Lo que pasa en Formosa es gravísimo. Las constantes violaciones a los derechos de los pueblos indígenas en la provincia, el manejo de la información y el doble discurso hacen que las comunidades estén desamparadas y en riesgo. Es vergonzoso, los indígenas reclaman pacíficamente por sus derechos negados históricamente, los quieren callar y castigar, se defienden y salen en los diarios como si fueran pendencieros”, señaló Boada.


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