POLÍTICA. Coti y Chupete compiten en el desguace de una supuesta progresía que atrasa décadas

Compartí

Tanto atrasa la oposición que no es infrecuente escuchar que lo que se requiere aqui es un pacto como los de la Moncloa,  que en 1977 dieron inicio a la llamada “transición” española que habría de institucionalizarse con la Constitución de 1978.  Muchos abribocas se la llenan mentando esos pactos sin tener en cuenta que la loada Constitución fue modificada manu militari en 2011 por la alianza contra natura de ex socialistas, neofranquistas peperos y carlistas navarros, a fin de acabar con la soberanía nacional del Reino, subordinándolo a una Unión Europa férreamente gobernada por “la troika” compuesta por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE)  y el FMI, es decir, por estamentos cuyos directivos no son elegidos por los pueblos.
Tampoco toman en cuenta, o fingen ignorar, que el gobierno “popular” de Mariano Rajoy -siempre con la complicidad de los ex socialistas y nunca obreros del PSOE- abrogó y arrasó en una sola sesión del Congreso con la mayoría de las conquistas sociales trabajosamente conquistadas durante los gobiernos “socialistas” de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero.
En fin, no quieren registrar que el último bastión del “socialismo” europeo, el galo, es la punta de lanza imperial a la hora de arremeter contra los gobiernos árabes laicos que repelían las ofensivas yihadistas, salafistas, wahabitas, etc. como la Libia de Muammar Gadafi y la Siria de Bachar al Assad. Que, por suerte y con la ayuda de Rusia e Irán, viene aguantando a pie firme los embates del “Estado Islámico”.
Si en conjunto la oposición da grima (y no sólo a los nac & pop: ahí están las arcadas de un Lanata acostumbrado a tragar escuerzos), concita mi curiosidad el derby entre Massa y Macri a ver quien se gana más caudillejos radicales huérfanos de un jefe, algún dirigente nacional de fuste que por su capacidad de atraer votos, pueda evitar quedarse de pie y en un llano que conciben desértico erial.
Massa, que rompió con el gobierno prometiendo avanzar hacia un futuro luminoso que abrevaría en las más puras esencias del justicialismo de la mano del ex presidente provisional Duhalde, primereó levantando la candidatura de Gerardo Morales en Jujuy, y la del senador José Cano en Tucumán.
Macri, por su parte, en Córdoba cerró un acuerdo con Oscar “El Milico” Aguad, más allá del que también tiene con el volatinero Luis Juez, que amagaba correr al gobernador De la Sota “por izquierda” y dejo boquiabierta a la platea con su último, sorprendente salto.  En Mendoza, el alcalde porteño fogonea una alianza (en otros tiempos contra natura) entre sus amigos gansos del Partido Demócrata y Alfredo Cornejo, intendente de Godoy Cruz y presidente de la UCR.
Massa y Macri compiten en Formosa  la hora de cortejar al diputado nacional Ricardo Buryaile, luego de que la intendenta de Resistencia, Aida Ayala, se inclinara por Macri y dejó plantado a Massa. Macri también se encuentra de animada charla con el diputado riojano Julio Martínez, que el año pasado casi le empata la elección al gobernador kirchnerista, Beder Herrera.
A todos ellos el sobrevaluado alcalde porteño les dice que los votantes de Massa son básicamente peronistas desencantados, y que si no arreglan con él corren el peligro de quedarse sin el pan y sin las tortas.
Para nadie es un secreto que detrás de Massa y Macri se encuentran sendos operadores premiun, los ex ministros del Interior Enrique “Coti” Nosiglia y José Luis “Chupete” Manzano, respectivamente. Y que aunque parezca que compiten ferozmente, cada tanto acuerdan verse para gastarse chanzas y acordar como sacar ventajas de su ventajosa posición: explotar su fama de demiurgos y ofrecer sus servicios para desfacer entuertos que en muchos casos ellos mismos han fabricado.
Por lo pronto se están dedicando a desguazar, a descuartizar a la alianza FAUNEN, comenzando por sus miembros de origen radical. Coti susurrándole cositas a la oreja a la casquivana Carrió, y ambos operando por líneas internas con el presidente formal de la UCR, el mendocino Ernesto Sanz. Maniobras que se realizan ante la impotencia de julio Cobos, Hermes Binner y el patético Pino Solanas, fuera de lugar como pirulí en el upite, pero con cinco años largos mas como senador y acceso a una jubilación de privilegio.
En este contexto, todo parece un camino alfombrado de rosas hacia las PASO para Daniel Scioli, que,sin embargo,todavía no puede cantar victoria. Y es que todos los justicialistas con edad suficiente no olvidan cuan conmocionante fue el triunfo del periférico patilludo Menem sobre Cafiero hace 26 años.
Y aunque todo depende en gran medida de lo que suceda el domingo en Brasil y de la marcha de la economía, el rol de gran árbitro de CFK no deja de crecer, aún en medio de un creciente equívoco. Y es que mientras la Presidenta y sus allegados consideran que La Cámpora es el escudo que nuclea a la militancia joven de lealtad comprobada, muchos peronistas que juzgan imposible seguir siéndolo sin ser fervientes kirchneristas consideran que es precisamente en el sectarismo camporista dónde puede encontrarse su talón de Aquiles.

Compartí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *