SAN MARTIN GOBERNANDO: Algunas políticas ejemplares ejecutadas por Don José al frente de Cuyo

Alrededor de la mitad de su vida, en agosto de 1814, José Francisco de San Martín y Matorras consigue el nombramiento de Gobernador Intendente de Cuyo que él mismo había pedido al Director Supremo Gervasio Posadas.

Hace 208 años, San Martín ponía en marcha un proyecto político y económico, desde el Estado Cuyano, que le permitirá constituir, abastecer y transportar al ejército de los Andes y que posibilitará a la Región Cuyana un desarrollo económico particular y sostenido mientras se continuó con su aplicación.

A veces, repetir frases como “San Martín, padre de la Patria” o recordar fechas como “su paso a la inmortalidad” nos dificulta pensar en las circunstancias y los medios con los que San Martín y un conjunto de hombres y mujeres llevaron adelante la guerra de liberación frente al absolutismo español, partiendo de una situación muy desventajosa, en la que casi ningún espectador hubiera apostado un peso por la causa americana.

Para que el resultado sea el de la emancipación, San Martín tuvo que ejercer el poder ejecutivo de la región más próxima a dónde estaban los enemigos a los que se proponía enfrentar. Y, algo que la historia oficial no se encarga de repetir, como sí lo hace con otros aspectos de la vida del gran capitán, es que todo ejercicio de gobierno consiste en la aplicación de determinadas políticas tendientes a lograr las condiciones necesarias para que el objetivo propuesto sea un logro.

Entre los aspectos más salientes de la política sanmartiniana en la gobernación de Cuyo podemos enumerar: la subordinación de la economía a la política; el rol central del Estado en el diseño de la política y de los planes económicos; la apuesta a la producción local; la formación de las y los productores; el rol central de los técnicos en el proceso productivo y la obtención de los capitales necesarios a partir de impuestos, gravámenes y confiscaciones a los sectores de mayores recursos.

Les proponemos un pequeño recorrido por algunas de las políticas que don José llevó adelante como gobernador intendente de Cuyo desde un par de textos suyos y dos pares de textos de autores que coinciden en las acciones puestas en práctica por San Martín, aunque no coincidan necesariamente entre sí.

La economía al servicio del hombre

“En 1814 me hallaba de Gobernador en Mendoza; la pérdida de (Chile) dejaba en peligro la provincia de mi mando. Yo la puse en estado de defensa, hasta que llegase el tiempo de tomar la ofensiva. Mis recursos eran escasos y apenas tenía un embrión de ejército, pero conocía la buena voluntad de los cuyanos y emprendí a formarlo bajo un plan que hiciese ver hasta qué grado puede apurarse la economía para llevar a cabo las grandes empresas”.

(José de San Martín, “Proclama a los habitantes de las Provincias del Río de la Plata, 22 de julio de 1820″)

San Martín se encarga de destacar el carácter voluntarioso del Pueblo cuando se le ofrece un horizonte de una gran empresa a llevar adelante.  Todxs tienen parte en ese objetivo común y la economía es un medio para alcanzar ese horizonte, nunca es un fin en sí misma.

Si no tenemos dinero

“El ejército de los Andes fue creado de la nada. Fue necesario fabricarlo todo (…) dentro de la falta absoluta de medios. (…) San Martín (…) montó fábricas, formó depósitos, capacitó operarios y fabricó desde la canana y el mandil modestos, hasta el propio afuste del cañón”.

(Juan Domingo Perón, “Apuntes de Historia Militar”)

Como docente de la Escuela Superior de Guerra, Juan Domingo Perón enseñaba -y estudiaba- las campañas sanmartinianas.  Al enumerar las tareas llevadas adelante por San Martín, Perón reivindica el papel industrializador que pueden cumplir las fuerzas armadas como más cerca de su tiempo lo hicieran Mosconi, Baldrich, Savio.

Producción local

“En Mendoza, vuelve a fabricar pólvora Álvarez Condarco (…) se fabrican piezas de artillería bajo la dirección de (…) fray Luis Beltrán. Los uniformes se confeccionan con bayetas de lana fabricadas domésticamente en San Luis, pero abatanadas y teñidas a escala de manufactura en Mendoza”.

(Tulio Halperin Donghi, “De la Revolución de Independencia a la Confederación rosista”)

Si algún lector o alguna lectora pudiera pensar que la cita previa de Perón es tendenciosa, aquí les dejamos un Halperin Donghi que, desde otro lugar de la biblioteca, extrañamente coincide con el general.

Impuesto a la riqueza

“(…) la mayor parte de los recursos en dinero deben tomarse de la nada próspera economía cuyana: (…) se trata de poner el peso mayor sobre el hombro de los peninsulares: los que han emigrado a tierras en manos de realistas ven confiscadas todas sus propiedades (…) los que han quedado en Cuyo son sometidos a contribuciones extraordinarias”.

(Tulio Halperin Donghi, “De la Revolución de Independencia a la Confederación rosista”)

La liberación de América debe ser sostenida con los recursos de quienes la someten.  Si los americanos, faltos de otros recursos, contribuyen con su trabajo y están dispuestos a poner el cuerpo por la causa emancipadora; los realistas, llenos de recursos económicos y poco dispuestos a trabajar y a luchar, deben contribuir con lo que les sobra: “de cada quien según sus posibilidades”.

“San Martín establece una contribución directa al capital sobre la base del valor de la tierra”.

(W. Jaime Molins, “San Martín estadista”)

¿Cómo determinar la contribución que los sectores propietarios deben realizar?  De acuerdo al valor de sus propiedades.

Los resultados de la política sanmartiniana

“Admira que un país de mediana población, sin erario público, sin comercio, ni grandes capitalistas, falto de maderas, pieles, lanas, ganados en muchas partes y primeras materias (…), haya podido elevar de su mismo seno un ejército de tres mil hombres, despojándose hasta de sus esclavos, únicos brazos para su agricultura, ocurrir a sus pagas y subsistencia y a las de más de mil emigrados, fomentar establecimientos de maestranza, laboratorios de salitre y pólvora, armerías, parque, sala de armas, batán, cuarteles, campamento, erogar más de tres mil caballos, siete mil mulas, innumerables cabezas de ganado vacuno; (…) dar cuantos auxilios son imaginables, y que no han venido de esa capital, para la creación, progreso y sostén del Ejército de los Andes”.

(José de San Martín, carta al Director Supremo, Mendoza, 21/10/1816)

A poco más de dos años de estar al frente de la gobernación de Cuyo, San Martín enumera, en carta a Juan Martín de Pueyrredón, un balance de lo actuado y lo conseguido.  ¿Es una invitación a que desde el gobierno central se lleven adelante las mismas políticas para obtener resultados similares?  En todo caso es interesante pensar que, para alcanzar la libertad política, San Martín lleva adelante una economía planificada y centralizada desde el Estado.

Nota: Todas las citas fueron extraídas de la obra del maestro Norberto Galasso, “Seamos Libres y lo demás no importa nada. Vida de San Martín”.

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