TERRORISMO DE ESTADO Y PERIODISMO. Quique Pessoa informó del secuestro de Cambiasso y Pereyra Rossi

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Reflexionó que durante la dictadura “el temor impedía denunciar cosas”  

El periodista Quique Pesoa informó “en vivo” del secuestro de Cambiasso y Pereyra Rossi

TÉLAM, MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
El periodista y locutor Enrique “Quique” Pesoa admitió hoy que durante la última dictadura “el temor nos impedía denunciar algunas cosas”, al declarar como testigo ante el Tribunal Oral Federal 2 de Rosario que juzga el secuestro, tortura y asesinato de los militantes montoneros Osvaldo Agustín “El Viejo” Cambiasso y Eduardo “Carlón” Pereyra Rossi, ocurridos en mayo de 1983 en el café “Magnum” de Rosario, crimen por el que ya fue condenado el ex comisario Jorge Abelardo Patti. Pessoa dijo que ese miedo era “no solamente a la violencia” sino también “al despido, a quedarse sin trabajo”, narró en que circunstancias se atrevió a denunciar aquel secuestro y agregó: “No sé cuántos de nosotros hacemos alguna autocrítica de esos años”.

Pessoa conducía en 1983 un programa los sábados por la mañana en la radio LT8 de Rosario, y el 14 de mayo realizó un comentario al aire sobre el secuestro de los militantes. “Recuerdo que hubo un llamado anónimo, que yo no atendí, sobre un secuestro violento de un par de personas en un bar”, declaró hoy Pesoa sobre el secuestro de “El Viejo” Cambiasso y de Pereyra Rossi, ocurrido el en bar Mágnum del macrocentro de Rosario.

“Yo hice este comentario al aire agregando alguna apreciación”, rememoró el locutor, con modestia.

Consultado por el tribunal, Pesoa puntualizó que aquél día realizó “una crítica profunda a la continuidad de la violencia estando tan cercanas las fechas de las elecciones y tan cerca la vuelta de la democracia”.

Además, recordó la tarea periodística durante la dictadura al señalar que “estábamos de alguna manera acompañando la situación, quizás por nuestro silencio obligado o no”.

“Estoy lejos de sentirme culpable, pero muy cerca de sentirme responsable”, abundó el conductor.
De acuerdo a la investigación, Cambiasso y Pereyra Rossi fueron secuestrados por un comando integrado por Personal Civil de Inteligencia (PCI) y militar del Destacamento de Inteligencia 121 de Rosario.

Luego fueron llevados en un camión hasta un galpón ubicado en las afueras de Rosario, donde fueron sometidos a torturas, y posteriormente entregados a una patrulla del Comando Radioeléctrico de Tigre, al mando del oficial Patti.

Los cuerpos baleados de los dos militantes fueron hallados dos días después en un camino rural de la localidad bonaerense de Lima y la policía emitió un comunicado dando cuenta de un “enfrentamiento”.

Durante la audiencia de hoy en el TOF2 de Rosario, también declaró el docente rural Augusto Pastore, quien el fin de semana del crimen estaba en un establecimiento agropecuario de la zona de Lima y dijo haber escuchado las detonaciones.

Además, prestó testimonio Rodolfo Pineda, un ex metalúrgico que tenía por hobby sacar fotografías, y fue convocado por la policía de Zárate para tomar las fotos de los cadáveres de Cambiaso y Pereyra Rossi.

“Había mucha gente, muchas armas, armas de todas las clases. Me agarró como pánico, había un cuerpo me parece que en el asiento de atrás y otro cuerpo en el asiento de adelante”, testimonió sobre su labor oficiosa en un camino rural.

Además de Patti, en la causa están imputados el último presidente de facto, Benito Bignone, y los militares retirados Pascual Guerrieri; Luis Américo Muñoz; Rodolfo Rodríguez y Carlos Lucena.

Los demás acusados son los ex PCI Ariel Porra, Walter Pagano, Juan Andrés Cabrera, Ariel López y Carlos Sfulcini; y el policía retirado Amadeo Spataro.


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