UNIDAD DE LA CGT. La conducción debe contemplar a los gremios combativos

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El movimiento obrero sigue debatiéndose entre dos polos, quienes quieren proveer gobernablidad al gobierno de Macri y quienes quieren enfrentar ya sus políticas de destrucción de la industria nacional y reducción brutal del salario.
Héctor Amichetti es el secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense y, de hecho, el heredero del último Raimundo Ongaro, el que juzgó que había sido un error el enfrentamiento cruento con Lorenzo Miguel, y ayer fue reivindicado en el edificio de la CGT al que durante décadas no lo dejaron pisar.
Amichetti es, dentro del sindicalismo, uno de los principales animadores de la Corriente Sindical Federal, en la que también revistan los bancarios conducidos por el radical Sergio Palazzo (radical, en el sentido más castizo del término, salvando las distancias y las épocas, como también lo fue, al menos en sus orígenes, Agustín Tosco), el sector más cercano al kirchnerismo, como quedó claro en ocasión del velorio de Ongaro y la subsiguiente reunión informal de CFK con los sindicalistas de la corriente en el 4º piso de la FGB donde funcionó a finales de los ’60 y comienzos de los ’70 del siglo pasado la ya mítica CGT de los Argentinos que condujo el fallecido.
Pero esta cercanía no quiere decir que no haya habido cortocircuitos entre el sindicalismo combativo y el kirchnerismo. Los hubo, y muchos. Al cerrar le congreso anual de la Asociación Bancaria, Palazzo dijo que hubiera bastado que el gobierno de CFK hubiera adoptado dos medidas para (a pesar de sus muchos errores) ganar las elecciones: cambiar las escalas del impuesto a los salarios, liberando de él a la mayoría de los trabajadores (cosa que Macri prometió y no cumplió) e implementar la reforma financiera propuesta por el Partido Solidario de Carlos Heller, lo que le hubiera permitido recuperar con creces la recaudación perdida con la primera medida.
Ayer, en la reunión de secretarios generales de la CGT, Amichetti sostuvo que es necesario adoptar “un programa claro y conciso que defienda a cada uno de los sectores de la economía nacional y de los derechos de los trabajadores” y reivindicó tácitamente a Hugo Moyano al pronunciarse por “un gobierno de la mayoría, un gobierno de los trabajadores”.
Conmovedoras fueron las palabras del jefe de los estibadores de Rosario, que dijo que la flexibilización ya se estaba haciendo de hecho con una apertura económica que destruye miles de puestos de trabajo por lo que muy pronto “vamos a pedir un trabajo por un mísero sueldo de rodillas” y que “si los dirigentes no nos ponemos a la altura de las circunstancias, la historia nos va a juzgar”.
El representante de los marítimos se acordó de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y el del Anses, del renovado saqueo a la plata de los jubilados y de “los dueños de las AFJP que se llevaron 100 mil millones de dólares al extranjero”, para terminar pidiendo que el próximo secretario general de la CGT se elija por voto directo.
La reunión de secretarios generales permitió comprobar que no era verdad que la Corriente Federal Sindical hubiera resignado sus pretensiones a ocupar cuando menos un cuarto lugar en la conducción, y la importancia crucial del próximo congreso normalizador del próximo lunes 22.
Por lo pronto, el próximo viernes en Ferro habrá un acto de la Corriente Federal Sindical.

Los dejo con la crónica que escribió Lucar Molinari, de Radio Gráfica, en cuya página hay también algunos videos de la reunión.

Plenario en CGT: Unidad, programa y plan de lucha

 

Por Lucas Molinari (*)

Este viernes 5 de agosto se reunieron 147 secretarios generales de la CGT. “Hace mucho tiempo que no teníamos un debate de esta naturaleza” fue una de las reflexiones de Hugo Moyano, quien deja la conducción. La Corriente Federal de Trabajadores sin duda planteó las posturas más firmes respecto a confrontar con el gobierno de Macri. El discurso de los dirigentes de las regionales reafirmaron en el histórico salón Felipe Vallese, que las provincias tienen dirigentes que lejos de la rosca, viven las problemáticas con más cercanía.

El ya retirado Antonio Caló al comienzo del congreso expuso tres ejes fundamentales sobre los que debatir: la defensa del modelo sindical, de la ley de contrato de trabajo y de los puestos laborales. Muchos abordaron esos temas, pero por sobre todo se debatió cómo será la conducción ¿triunvirato? Una de las conclusiones es que no quedó aceptada la fórmula planteada por la “mesa chica”. El bancario Sergio Palazzo fue postulado por la Corriente Federal. Y el MASA, que lo integran taxistas, mecánicos, ferroviarios, entre otros no se hizo presente. Pero el documento final “De mal en peor”, expresa que la CGT unificada va hacia un plan de lucha.

La unidad como premisa

Al comienzo del plenario se hizo un minuto de silencio en honor a Raimundo Ongaro. Un silencio que unió a dirigentes de diferentes tradiciones sindicales. Héctor Amichetti, del sindicato gráfico, cuando pidió la palabra agradeció el gesto y en la anécdota del abrazo entre Raimundo Ongaro y Lorenzo Miguel sintetizó la necesidad histórica de la unidad. Recordó: “Estábamos en una movilización en la 9 de julio, ¿y qué se dijeron estos dos grandes dirigentes? Plantearon, `te diste cuenta, estuvimos distanciados, estuvimos enfrentados y vino una dictadura y nos demostró por qué los trabajadores no tenemos que estar divididos´. Unos terminamos exiliados, otros presos, muchos compañeros desaparecidos. Ese es un símbolo, y lo traigo acá porque el esfuerzo que se viene realizando demuestra que el camino es positivo porque estamos discutiendo cómo nos unimos”.

¿Colaborar o confrontar?

Claro que están quienes quieren “colaborar” con el gobierno. Así lo expresó Barrionuevo: “Este gobierno va a necesitar, si se deja ayudar, de la colaboración nuestra”. En la misma línea habló Andrés Rodríguez de UPCN quien caracterizó al gobierno como “heterogéneo”, y puso el acento en que el movimiento obrero debía garantizar “no romper la cuerda de la gobernabilidad”. “No nos van a confundir los que quieren que seamos un brazo calmo del oficialismo, ni tampoco aquellos que pretenden salir ya a romper todo porque le conviene a ciertos intereses políticos”, planteó el dirigente de los estatales.

Quien respondió, entre otros, a esas posiciones, fue Amichetti: “Nosotros no estamos contra un gobierno. Ahora, pareciera ser que el gobierno está contra nosotros. Porque no hay medidas a favor de los trabajadores en la misma relación que en beneficio de los sectores más concentrados de la economía. ¿Por qué un presidente habla demasiado del ausentismo y le da plata a Mc Donalds para que contrate trabajadores en un sistema de explotación? Entonces la gobernabilidad no es un problema nuestro, es un problema del gobierno. El gobierno perderá gobernabilidad si quiere venir por el derecho de los trabajadores. El gobierno perderá gobernabilidad si abre las importaciones indiscriminadamente…”.

Por su parte Sergio Palazzo, de la Asociación Bancaria, y candidato por la Corriente Federal de Trabajadores para la conducción de la CGT expresó: “Que no se confunda ni el presidente de la nación ni los medios ni ningún distraído, moderación y prudencia no significa complicidad y acá claramente lo que buscan es que el movimiento obrero sea cómplice de la cantidad de despidos que ya se han producido, de la quita de derechos por la que vienen y de la cantidad de puestos de trabajo que se van a poder caer seguramente si estas políticas continúan”.

Los tiempos para un plan de lucha

Omar Maturano, de La Fraternidad, afirmó: “Los gremios del transporte votaron por unanimidad un plan de acción. Seguramente tenemos que ser pacientes, pero la paciencia tiene un límite. Ese límite lo tendrán que poner los que conduzcan la próxima CGT”.
Walter Correa, dirigente de los obreros curtidores, dejó en claro que en su sector no se puede hablar de esperar: “Nosotros estamos viendo como en la manufactura del cuero están trayendo los artículos importados de Brasil. De casi 20 mil artículos protegidos en seis meses se bajaron a 10 mil. Ya están entrando los zapatos. Hay 104 curtiembres en Lanús, la mayoría pequeñas empresas, que no pueden pagar la energía. Esto significa que en lo inmediato vamos a tener miles de compañeros desocupados. La semana pasada fui a Chile y la última reunión la tuve con los metalúrgicos que no tienen manufactura de cobre, compañeros. Por el Tratado del Pacífico. A eso me refiero compañeros, y vuelvo a sostener que hay que hacer un plan de lucha, que hay que hacer un paro activo, que hay que decir basta, el pueblo lo necesita”. Finalmente Correa planteó que luego de un estudio de la situación de la industria del cuero se preguntaban “en qué año estábamos” como ejercicio de comparación con otro momento del país: “¿Y saben qué año nos dio? 1995. Con esto quiero decir que el 2001 está a la vuelta de la esquina”.

Programa político de los trabajadores

En las intervenciones se escucharon muchas críticas a la “clase política”. Algunos como Barrionuevo y Rodríguez apuntaban al kirchnerismo. En el caso del moyanista Leonardo Fabre, dirigente de los trabajadores del Anses, reivindicó a Néstor Kirchner. Pero la problemática actual respecto del plan de ajuste en marcha no pudo ser eludida por nadie, así se explicitó en el documento final.

Al hablar de programa, los dirigentes de la Corriente Federal dejaron en claro su postura. Walter Correa planteó la necesidad de retomar los “históricos programas de Huerta Grande, La Falda, los 26 puntos de Ubaldini”.

Sergio Palazzo, también militante radical, afirmó: “Hoy los partidos políticos tradicionales no tienen la eficacia para enfrentar a este modelo porque están sumidos en sus internas, con el análisis de la derrota electoral. Hoy es el movimiento obrero el que tiene que enarbolar precisamente la confrontación con este modelo que está afectando fuertemente a la industria nacional”.

Héctor Amichetti por su parte explicó: “Cuando nosotros marcamos la cuestión de un programa es porque creemos que en esta unidad del movimiento obrero y con un programa claro y conciso que defienda a cada uno de los sectores de la economía nacional y de los derechos de los trabajadores, saldrá la alternativa política que tanto nos hace falta. No miremos tanto a los políticos de un lado y del otro. Seamos lo trabajadores como alguna vez uno de los dirigentes que está aquí dijo: “Alguna vez tendremos que tener la oportunidad los trabajadores de ser verdaderamente el gobierno ¿Por qué? Porque los trabajadores somos mayoría”. El gráfico citando al famoso discurso de Hugo Moyano, que tanto irritó a Cristina Fernández en la cancha de River, dejó planteada una posición que fue expresada por otros dirigentes. Algunos hablaban de volver a lograr como movimiento sindical tener un tercio de la representación en la cámara de diputados. Un debate que se sabe pendiente.

Mesa chica o mesa grande

El dirigente gastronómico se quería llevar también las risas del auditorio con ironías: “No se trata de ser todos la cabeza, porque no es el tema de figurar, porque si siguen los inconvenientes, recién hablábamos con Antonio y con Hugo, que si no se ponen de acuerdo vamos a seguir los tres”. A la vez Barrionuevo parecía uno de los más molestos por la extensión del debate que fue de casi cuatro horas. No es casualidad, más allá de la práctica y concepción de cada dirigente, que uno de los problemas del “triunvirato” planteado por la “mesa chica”, es su candidato, el estacionero Carlos Acuña.

Walter Correa, integrante de la Corriente Federal de Trabajadores, pidió una “mesa grande”, Palazzo dijo “que haya una conducción colegiada y que contemple la mayor cantidad de expresiones posibles dentro del movimiento obrero para confrontar con este modelo” y Víctor Carricante, de empleados de farmacia, esbozó como posibilidad que sean cuatro y no tres quienes estén al frente. El próximo viernes 12 de agosto en el Estadio de Ferro, este espacio sindical y político –la Corriente Federal- redobla la apuesta con lo que se espera que sea un gran acto. A la vez, es el sector de la CGT que acompaña hoy a los trabajadores de la economía popular en la marcha de San Cayetano a Plaza de Mayo. Y estaría participando de la Marcha Federal que convoca la CTA de los Trabajadores.

El interior

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Cesar Aybar (foto), secretario general de SUPA (estibadores) de Rosario relató “la triste realidad del interior del país”. Explicó que si bien hay más exportaciones tras la devaluación “tampoco creció mucho, no se crean que somos el granero del mundo”. Luego alertó respecto al fuerte incremento de las importaciones. “Señores, la realidad nos está pegando en la cara. En el departamento de Rosario se está cayendo la industria metalmecánica, se está cayendo la industria de servicio…”. El joven dirigente portuario recordó: “En los 90 yo era un hijo cagado de hambre, que tuvo la oportunidad de estudiar a duras penas con el jornal de un estibador que iba y lo elegían a dedo. Es por eso que si no entendemos que por cada puesto de trabajo que se pierde, es un hijo que no estudia, que no accede a acción social, estamos generando ejércitos de pobres. Entonces vienen por nuestras obras sociales, por nuestros sindicatos. Ya están haciendo una flexibilizción laboral, porque va a ser tal la desocupación en el país que vamos a tener que ir los dirigentes de rodillas a pedir por un puesto de trabajo por un mísero sueldo. Y la flexibilización atroz no la están planteando en el Congreso, sino con una apertura económica que lo único que hace es destruir puestos de trabajo. Si los dirigentes no nos ponemos a la altura de las circunstancias la historia nos va a juzgar”.

En la misma tónica habló Gabriel Suarez, Luz y Fuerza de Córdoba: “Esta es la década del 90 recargada porque vienen por la modificación de los convenios colectivos de trabajo. Vienen por nosotros”.

Apuntes de otras intervenciones

Raúl Lizárraga, de los marítimos, habló así: “Nosotros necesitamos ponerle un freno con un paro y con una movilización a este gobierno neoliberal”. Y expresó con indignación: “Tocan todos los símbolos, se atreven hasta a tocar la memoria de las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo y en este lugar también hay que denunciar eso”. Fue interesante, que sin nombrar a Hebe de Bonafini, se haya planteado esa solidaridad.

Luego cabe destacar a Leonardo Fabre, de los trabajadores de Anses, quien dedicó su discurso a denunciar la “ley de reparación histórica” que ya fue promulgada, explicando que es “una nueva bomba de humo que va en contra de los intereses de los jubilados, una nueva estafa a los trabajadores”. “El ahorro de los trabajadores está siendo saqueado por este gobierno”. “Porque hay mucho verso, hablan de los bolsos de los funcionarios, yo me pregunto ¿dónde están los bolsos de los que eran los dueños de las AFJP que se llevaron cien mil millones de dólares al extranjero?”. Luego manifestó: “No somos todos iguales, ha habido compañeros que se han arrodillado y los problemas que hoy tienen las obras sociales son responsabilidad de los que le firmaron todo a Menem y Cavallo. Acá ha habido patriotas y ha habido traidores”. Y mocionó: “Que este plenario modifique el estatuto de la CGT, que sean los trabajadores conveniados los que elijan al próximo secretario general”.

El último en hablar fue Héctor Daer. El dirigente de sanidad, también diputado nacional por el Frente Renovador, le respondió a Fabre y tuvo un tono componedor: “Quiero reivindicar a la totalidad de los dirigentes. Acá ninguno de nosotros puede ser el dueño de la verdad. Al contrario, entendamos que el objeto principal y esencial es la unidad del movimiento obrero”. Daer a su vez afirmó: “Vamos a una CGT por supuesto democrática, con mucho debate, pero con una sola voz hacia fuera”.

Documento final

El documento final del plenario fue leído por Juan Carlos Schmidt. Titulado “De mal en peor” hace una caracterización del “agravamiento exponencial de los problemas del país” en estos ocho meses de gobierno. Plantea que aumentó la pobreza y denuncia la caída del consumo. Respecto a la inflación expresa que “las estimaciones más optimistas hablan de 45% de inflación” y apunta al lucro de los “formadores de precios” como una sus causas. Señala que la industria está cayendo en producción y denuncia que la importación creció un 30 por ciento promedio en lo que va del año.

También apunta a los sistemas previsional y educativo como “estratégicos”, que hoy están siendo perjudicados por la política oficial.

Finalmente el documento resuelve: “Trabajar decididamente hacia la unidad del movimiento obrero argentino como la más importante herramienta para fortalecer la defensa de los intereses nacionales. Redoblar el compromiso de gestar el ámbito propicio para que esa unidad se vea definitivamente plasmada en el Congreso Normalizador de la CGT a celebrarse el 22, fecha en que se conmemora el histórico renunciamiento de la compañera Eva Perón. Segundo, proponer al futuro consejo directivo un trabajo profundo sobre las representaciones del interior del país que conlleven no solo la normalización de las delegaciones regionales, sino también el análisis de la situación que en cada región acontezca con el firme propósito de evaluar, junto a sus dirigentes los planteos a presentar. Tercero, facultar y delegar a la conducción surgida del Congreso la elaboración de un programa con las principales problemáticas que aquejan al mundo del trabajo y convocar a las acciones gremiales que correspondan en reclamo a las soluciones que requiere la mayoría del pueblo argentino”.

(*) Periodista de Radio Gráfica, conductor de “Punto de Partida”, lunes a viernes de 8 a 10 am.


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