GUERRA EN UCRANIA, SU REFLEJO EN ARGENTINA. Excelentes notas de Mónica Peralta Ramos demuestran una vez más que «todo tiene que ver con todo».

La política internacional –en un contexto de guerra cada vez más caliente– con la local, donde se enfrentan proyectos antagónicos. Lo que, mas que ponerlas en tela de juicio, impugna las pretendidas virtudes de la alternancia. Si en lo planetario se hace difícil concebir una síntesis entre quienes no se resignan al fin de una globalización hegemonizada por un polo militar-industrial y financiero, y el emergente (y ya imposible de detener) multipolarismo, en el plano continental como en el local, los proyectos en pugna se oponen por el vértice, y  mientras los neoconservadores vacían las instituciones de una democracia liberal que ya no les sirve para acrecentar y conservar sus privilegios, quienes pretenden representar los intereses de las mayorías populares están obligados a redefinir la idea misma de democracia, del gobierno del pueblo, en momentos en que este mismo concepto, el de pueblo, sufre todo tipo de ataques centrífugos y desintegradores.

Mónica Peralta Ramos. Una lectura imprescindible.

 

En este contexto, aparecieron en La Haine y en El cohete a la luna, el portal fundado por Horacio Verbitsky, las para mi interesantísimas notas de la compañera Mónica Peralta Ramos. Hacia mucho que no leía trabajos que engarzaran tan bien la economía y la políticas mundiales con las continentales y locales. Si perteneciera a una organización de cuadros, mi voluntad sería que mis compañeros las leyeran y masticaran. Van pues, al hilo, sus dos últimos trabajos. Contradiciendo el dicho sobre las segundas partes, esta vez la segunda es todavía mejor que la primera.

Las bombas y la implosión social

 


Con alta concentración económica y mercados cautivos, la formación anticipada de precios por parte de corporaciones de EEUU constituye un elemento determinante de la inflación mundial

“El New York Times lo llamo ‘un misterio’, pero los Estados Unidos ejecutaron una operación naval militar encubierta que ha sido mantenida en secreto hasta ahora” [1].

Con estas palabras Seymour Hersh –el más famoso periodista de investigación, que hace seis décadas reveló la masacre de My Lai en Vietnam–, dio a conocer este miércoles el resultado de su investigación sobre la reciente voladura de los gasoductos rusos Nord Stream 1 y 2 que abastecían de gas a Europa [2].

En un detallado y preciso relato, Hersh revela que, de acuerdo a fuentes no identificadas de los organismos de inteligencia, el operativo fue planeado de forma encubierta varios meses antes de la invasión rusa a Ucrania y dependió directamente del Presidente Joe Biden, su Asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan, el Jefe del Departamento de Estado, Antony Blinken; Victoria «Fuck Europe» Nuland, subsecretaria de este ministerio a cargo de asuntos políticos, y William Burns, Jefe de la CIA. Todos los participantes del operativo sabían que era un acto de guerra y en tanto tal, necesitaba autorización de los líderes del Congreso Norteamericano. Para evitarlo, planificaron la operación en total secreto y, en lugar de utilizar fuerzas del Comando de Operaciones Navales [3], reclutaron a graduados de una ignota escuela naval de buzos en Panamá.

Asimismo, el operativo no solo habría violado la legislación norteamericana sino también la internacional: constituyó un acto de guerra contra un país aliado de los EEUU; contó con la participación activa y secreta de Noruega, Finlandia y Suecia y se ocultó tras el manto de un operativo de la OTAN: BALTOPS22. La planificación final del operativo coincidió en diciembre del 2021 con la presentación de un memorándum ruso detallando las condiciones para evitar la guerra. El gobierno norteamericano ignoró el memorándum y aceleró el operativo militar. Pareciera pues que, siguiendo la propuesta hecha tiempo atrás por la Rand Corporation [4], buscó provocar la invasión rusa.

Nuland, Sullivan y Blinken.

 

Las oficinas de prensa de la Casa Blanca y de la CIA negaron categóricamente lo denunciado por Hersh y ningún funcionario de alto rango manifestó opinión alguna, al tiempo que los grandes medios lo han ignorado [5]. Esta denuncia se suma a la publicación de los archivos secretos de Twitter y de una investigación del Columbia Journalism Review exponiendo la connivencia de la Casa Blanca, los organismos de inteligencia, los grandes medios de comunicación y organismos privados en la fabricación de información, censura y persecución de los opositores a la narrativa oficial relacionada con el RussiaGate, la guerra de Ucrania y otros temas [6]. Estos acontecimientos contribuyen a ventilar las contradicciones existentes entre las acciones del gobierno norteamericano y el relato oficial nuclear.

Por otra parte, esta semana el titular de las Naciones Unidas, Antonio Guterres [7], advirtió a la Asamblea General de este organismo que El reloj del Apocalipsis, fundado en 1947 por el Boletín de Científicos Atómicos, nunca estuvo tan cerca de indicar la inminencia de un estallido nuclear y «temo que el mundo marcha… con los ojos abiertos… hacia una guerra ampliada en Ucrania».

En simultáneo, el Presidente de Ucrania reiteró su pedido a la OTAN de aviones de guerra de última generación y advirtió que «si Ucrania es derrotada, esto será el inicio de la tercera Guerra Mundial» [8]. Mientras tanto, dirigentes europeos, de la OTAN y del gobierno norteamericano ultiman detalles para el envío de más armamento sofisticado a Ucrania, avasallando todas las «líneas rojas» que oportunamente se comprometieron a no transgredir para evitar que esta guerra derive en un enfrentamiento abierto entre potencias nucleares.

La posibilidad de un ataque táctico nuclear por parte de una Rusia supuestamente al borde de la derrota en Ucrania ha formado parte de la narrativa oficial desde el inicio de la guerra. A un año de la invasión rusa, la provocación de una catástrofe mundial está a la orden del día. A ello contribuye el inminente cerco estratégico ruso a las tropas de Ucrania en Bajmut, punto nodal de la estrategia militar de Ucrania [9]; la movilización militar rusa y el inicio de una ofensiva ampliada; la existencia de serias limitaciones de la estructura productiva industrial militar de los EEUU y de la OTAN para abastecer con armamento y munición a una guerra convencional de cierta duración contra una potencia nuclear [10] y la reiterada negativa norteamericana a negociar el final del conflicto en circunstancias en que el relato oficial empieza a hacer agua y las tropas de Ucrania están exhaustas. Todo esto encierra a la política norteamericana, impulsándola a escalar el conflicto en una trampa sin salida donde se agazapa la opción nuclear. Esto expone la irracionalidad política de la estructura de poder global.

EEUU: la política doméstica

Esta irracionalidad política también se expresa en la emergencia de nuevas formas de un totalitarismo que vacía de contenido los valores de Occidente y canibaliza a las élites políticas en un contexto de creciente empobrecimiento y desigualdad social. En el centro de este drama esta la creciente injerencia directa de los organismos de inteligencia en la política interna y externa de los EEUU. Esta injerencia limita la autoridad del titular del Poder Ejecutivo sobre la política del país y sobre el control de los organismos de inteligencia y sus acciones.

Los episodios que rodearon el control de documentos de Estado secretos, en manos de Trump y Biden, exponen este fenómeno. Recientemente, el allanamiento de la residencia del ex Presidente Trump por parte del FBI en busca de estos documentos fue profusamente cubierto por los medios de comunicación y las redes sociales, y dio lugar a una investigación todavía activa. Este raid fue considerado ilegal por Trump y varios sectores del partido republicano, quienes acusaron al gobierno de pretender aggiornar el RussiaGate para impedir una futura candidatura de Trump a la Presidencia.

Poco después de este allanamiento, los republicanos ganaron las elecciones de medio término realizadas en noviembre del año pasado y en enero tomaron control de la Cámara de Representantes y anunciaron una investigación sobre el rol del FBI en el RussiaGate y en el encubrimiento de información relacionada a negociados de Hunter Biden con Ucrania y China, cuando su padre era Vicepresidente de Obama.

En el mes de enero también se conoció que, con anterioridad a las elecciones de noviembre, el FBI sabía de la existencia de documentos secretos guardados por Biden en su oficina, después de dejar la Vicepresidencia. El FBI no investigó este episodio y permitió que los documentos fuesen manejados por los abogados de Biden. En enero aparecieron en distintas residencias más documentos secretos. Ante el clamor de los republicanos, el Departamento de Justicia finalmente nombró a un Investigador Especial para esclarecer estos hechos.

Economía y finanzas globales

La guerra en Ucrania ha contribuido a acelerar procesos que consolidan la emergencia de un mundo multipolar, cuya economía real está centrada en la producción de commodities y bienes industriales, un mundo que puja por independizarse del domino del dólar articulando canales de transacción financiera y comercial basados en canastas de commodities, monedas locales y oro.

Nouriel Roubini estima que el predominio del dólar no durará mucho más que una década.

Según Nuriel Roubini la guerra y la utilización punitiva del dólar apresuran la desdolarización de vastas regiones del mundo. Esto, conjuntamente con el desarrollo de tecnologías que posibilitan la emisión de monedas digitales controladas por los Bancos Centrales, erosiona el rol del dólar como moneda internacional de reserva y permite anticipar que este rol llegará a su fin en el transcurso de la próxima década [11].

Por otra parte, la guerra en Ucrania, las sanciones contra Rusia y las medidas que esta tomó para superar su impacto, han desatado una inflación que, en un contexto de enorme endeudamiento norteamericano, ha llevado a la Reserva Federal a restringir la emisión monetaria y a aumentar las tasas de interés. En los últimos meses el aumento de las tasas y la restricción del balance contable de la Reserva no han sido suficientes para contener la inflación. Sin embargo, han logrado restringir la liquidez y por primera vez en los últimos 29 años en noviembre y diciembre pasado hubo un crecimiento negativo de la oferta de dinero, conjuntamente con la proliferación de indicadores que anuncian una recesión económica [12].

En paralelo, una encuesta de la Reserva e información provista por los bancos privados muestran una creciente restricción crediticia y la caída en la demanda de préstamos para el consumo [13] . Esto ocurre en un contexto financiero crecientemente frágil: una investigación realizada por un organismo de control financiero muestra el enorme contagio sistémico de la deuda con derivados entre los principales bancos norteamericanos [14].

Mientras esto ocurre en el ámbito de las finanzas, cuatro corporaciones del complejo industrial militar norteamericano acumulan enormes ganancias [15]. Sin embargo no son las únicas: los seis monopolios norteamericanos que producen petróleo y gas obtuvieron en 2022 ganancias que duplican las de 2021 y baten todos los récords históricos [16].

En este contexto de alta concentración económica y mercados cautivos, la formación anticipada de precios por parte de estas corporaciones se transforma en un elemento determinante de la inflación que es ignorado por la Reserva a pesar de que uno de sus bancos regionales realizó recientemente una investigación que demuestra que la remarcación de precios para aumentar las ganancias corporativas explica más de la mitad del aumento de precios en 2021 [17].

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Notas

[1] S Hersh, https://seymourhersh.substack.com/p/how-america-took-out-the-nord-stream. Hersh es uno de los periodistas más prestigiosos de los EEUU, ganador del premio Pulitzer y con más de treinta años de experiencia en el New York Times y otros medios periodísticos. Sus contactos dentro de los gobiernos norteamericanos, sus fuerzas armadas y sus organismos de inteligencia le permitieron revelar lo ocurrido durante las guerras de Vietnam, Irak, Siria y otras operaciones militares en diversas regiones del mundo.

[2] Esta operación fue oportunamente atribuida a Rusia por el gobierno, los medios y las redes sociales. Sin embargo, tiempo antes de la voladura tanto Biden como Victoria Nuland afirmaron que el gobierno norteamericano haría todo lo que fuera necesario para terminar » de un modo u otro» con los gasoductos rusos: https://www.youtube.com/watch?v=DOqcwRTuf1Q&t=11 del 0:12 al 0:42

[3] Algo que habría requerido la autorización del Congreso

[4] https://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/research_reports/RR3000/RR3063/RAND_RR3063.pdf

[5] Un exposición detallada de la recepción del informe en https://www.youtube.com/watch?v=DOqcwRTuf1Q&t=11s

[6] Estos fenómenos fueron analizados en la última nota. El Russiagate designa al operativo montado en 2016 para impedir que Trump asumiera la Presidencia luego de su triunfo electoral y prolongado durante su mandado para destituirlo. El operativo supuestamente comprobaba connivencia de Trump con Rusia para ganar las elecciones y la influencia de esta última en la política de Trump. Todo esto fue analizado en otras notas.

[7] theguardian.com 6 3 2023. El reloj está a solo 90 segundos de la medianoche, hora indicativa de una posible catástrofe. El Boletín fue fundado por investigadores del Proyecto Manhattan, que construyo la bomba atómica. Hoy nuclea a los más prestigiosos científicos y expertos nucleares.

[8] zerohedge.com 7 2 2023.

[9] Según el general V Zalushnyi, titular de las fuerzas armadas de Ucrania, ecomist.com 15 12 2022.

[10] Entre otros: https://csis-website-prod.s3.amazonaws.com/s3fs-public/2023-01/230119_Jones_Empty_Bins.pdf?VersionId=mW3OOngwul8V2nR2EHKBYxkpiOzMiS88; https://www.rand.org/pubs/perspectives/PEA2510-1.html

[11] N Roubini, ft.com 5 2 2023

[12] Zerohedge.com 8 2 2023

[13] Zerohedge.com 7 y 8 2023

[14] Wallstreetonparade.com 6y y 10/ 10 2022; 7 2 2023

[15] abc.net.au 20 1 2023

[16] Oilprice.com 8 2 2023

[17] https://www.kansascityfed.org/research/economic-review/how-much-have-record-corporate-profits-contributed-to-recent-inflation/ 12.1 2022

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Control del relato

Una espesa trama de intereses tras una disputa estratégica

Pasan los días y el relato oficial de los Estados Unidos sobre lo que ocurre en el mundo y en el país se estremece al compás del embate de nuevos hechos que lo desarticulan y desenmascaran. Rápidos de reflejos, los medios monopólicos, las redes y las plataformas tecnológicas manipulan la información y crean nuevas bombas de humo envueltas en noticias fragmentadas y falsas. Siembran así confusión y contribuyen a profundizar el agujero de la memoria colectiva, ese lugar oscuro donde se acumulan los residuos de sucesos y procesos cuyo verdadero significado va evaporándose en el olvido.

El vaciamiento de la información ocurre velozmente y sin que los ciudadanos se den cuenta. Las noticias se estructuran en torno al desencadenamiento de sentimientos irracionales, que apelan subrepticiamente al miedo hacia un enemigo difuso. Machacadas durante las 24 horas del día, anestesian la reflexión y horadan de un modo lento, pero seguro, la capacidad de cuestionar lo que acontece. En este contexto, florece la censura y se transforma en su antítesis: la libertad de expresión. Así, una espesa trama de intereses aprovecha los avances tecnológicos para concentrar el poder, controlar la información y reproducir la aceptación pasiva del statu quo. Paradójicamente, también siembran la anomia, la inestabilidad política y el canibalismo social.

Luego de décadas de rusofobia y Russiagate en los Estados Unidos, la ilegitimidad corroe al tejido social, las elites se pulverizan entre sí y una población empobrecida parece naufragar en la enorme incertidumbre económica, el fin de las esperanzas, la droga, el aislamiento y la violencia de los unos contra los otros. El relato oficial ha logrado internalizar al enemigo externo y naturalizar las causas de los males que aquejan a la sociedad. Esto ocurre en una economía en la que la concentración de los ingresos y la desigualdad social alcanzan niveles históricos; donde, desde 2019, la población ha perdido tres años de esperanza de vida, un suicidio social cuya magnitud es aún mayor en los estratos de menores ingresos; un país donde el wokismo y la “política de identidades” (identity politics) penetra a las instituciones y, fragmentando a los individuos, los polariza en luchas estériles que dejan intacto al orden establecido y al racismo que permea las estructuras más profundas del país.

En este clima, sin embargo, la narrativa oficial empieza a deshilacharse y a mostrar su trama interna.

Ingeniería del pánico y luchas facciosas

Varios incidentes recientes exponen esta situación. Uno de los más conspicuos concierne al supuesto espionaje chino realizado con un globo meteorológico descubierto volando sin permiso sobre territorio norteamericano a fines de enero. Sin realizar las consultas de rigor con el gobierno chino, el Presidente Joe Biden anunció la destrucción del globo espía y luego de días de inoperancia, el Pentágono usó aviones de combate y misiles de alto vuelo para derribarlo.

Asimismo, el gobierno suspendió la visita a China programada para estos días por el secretario de Estado y los líderes del Congreso anunciaron inminentes visitas a Taiwán, “aunque esto vaya a poner furioso al gobierno chino” [1]. Desde un inicio, este último reconoció al globo como un instrumento meteorológico sacado de su ruta por los vientos y reaccionó con indignación ante el tratamiento norteamericano del incidente. Asimismo, reclamó los despojos del globo y una investigación sobre los mismos. En un clima de creciente tensión, las autoridades y los medios norteamericanos alertaron sobre la existencia de nuevos globos u objetos aéreos volando sin permiso sobre el territorio, fenómeno que fue atribuido al espionaje chino y a la posible visita de extraterrestres (UFOs). Así, en pocos días se construyó una verdadera “ingeniería del pánico” y de la fobia contra China. Esto coincidió con un flujo creciente de noticias de la guerra en Ucrania que contradicen la versión oficial sobre el conflicto bélico. También confluyó con la publicación del informe del periodista Seymour Hersh que atribuye al gobierno norteamericano la voladura de los gasoductos rusos Nord Stream 1 y 2 en septiembre del año pasado, algo que implicaría un acto de guerra contra un país aliado y un atentado contra la legislación nacional e internacional.

Snowden en Moscú. Por decisión de Putin, se le otorgó la ciudadania rusa.

 

En este contexto, Edward Snowden definió [2] a esta ingeniería del pánico como un intento de borrar las huellas del informe de Hersh sobre el sabotaje norteamericano a los gasoductos rusos. Veinticuatro horas después, el vocero del Consejo Nacional de Seguridad reconocía que los nuevos globos descubiertos “estarían relacionados con objetivos comerciales benignos (…) no hemos encontrado indicación alguna que muestre que (…) eran parte del programa de espionaje (…) chino o de que estén relacionados con el objetivo de recoger inteligencia” [3]. La histeria, sin embargo, no amainó y el Presidente Biden analiza medidas para castigar esta forma de supuesto espionaje chino.

Hay sin embargo, algo más: el relato oficial también es erosionado por la pugna entre distintas facciones de las elites por controlar el poder político. Esta lucha se intensifica a medida que la guerra en Ucrania evoluciona de un modo distinto al esperado por los neocons que controlan la política exterior [4]. Diferentes versiones de la guerra empiezan a filtrarse en los medios más importantes [5] y las dudas sobre la evolución de la misma cunden entre los países de la OTAN. El Presidente Biden, los titulares del Consejo de Seguridad Nacional y del Departamento de Estado y voceros de los organismos de inteligencia afirman que Rusia ya perdió la guerra y admiten que el gobierno norteamericano otorga inteligencia y asesoramiento inmediato a las fuerzas de Ucrania para el uso de armamento sofisticado (HIMRAS) que puede golpear a larga distancia (Crimea y Rusia). Buscan así escalar la guerra para producir rápidamente un cambio de régimen en Rusia que prepare el terreno para el enfrentamiento principal con China. Otros sectores del gobierno y de los partidos políticos empiezan a visualizar una posible debacle en Ucrania antes de la primavera y buscan preparar el terreno para una eventual negociación con Rusia. Más importante aún, advierten sobre la incapacidad de las potencias de “Occidente” para abastecer con armamento y munición a Ucrania en una guerra convencional de alta intensidad [6].

Así, poco a poco algunos hechos que vulneran el relato oficial empiezan a destacarse: Ucrania utiliza muchísima más cantidad de munición y armamento de lo que recibe de la OTAN y del gobierno norteamericano; esta guerra está desmantelando el stock de armamentos de las potencias de Occidente y no existe capacidad industrial instalada capaz de subsanar este problema antes de la ofensiva rusa en Ucrania e incluso en los próximos meses y años. Rusia, en cambio, tiene una poderosa economía de guerra, se prepara para una contienda que durará más de 30 meses [7] y sus máximas autoridades diplomáticas advierten que el involucramiento directo de Estados Unidos y de la OTAN en Ucrania “está llegando al punto de no retorno”, con consecuencias catastróficas para el mundo [8].

Guerra y conflictos entre corporaciones

Estos conflictos facciosos coexisten con una intensa lucha entre grupos monopólicos por concentrar mayor poder económico y político. Esto último apunta a una dinámica estructural incontrolable. Las vicisitudes en torno a la compra de Twitter por parte de Elon Musk, titular de Starlink, un monopolio tecnológico espacial estrechamente ligado al riñón del complejo industrial militar norteamericano, abren una ventana por la que se cuela el sonido de nuevas furias.

Musk compró Twitter hace seis meses “para consolidar una plaza pública donde los ciudadanos del mundo puedan comunicarse con el mínimo posible de censura”, poniendo así “algún límite” a aquellos que “quieren imponer la ideología de San Francisco-Berkeley sobre el mundo” [9]. Desde hace tiempo, Musk venía manifestando su repudio a la ineficiencia del gobierno de Biden y a su uso de la censura ejercida a través de los medios, las redes e Internet. Una vez que compró Twitter, anunció que aunque nunca fue republicano, votará por ellos en las próximas elecciones. Acto seguido, propuso un plan para el inmediato cese de hostilidades en Ucrania y el inicio de negociaciones teniendo en cuenta las demandas rusas. Estas definiciones le valieron el repudio del gobierno, el retiro de la financiación de varias corporaciones a Twitter y la advertencia de posibles sanciones por parte de la Unión Europea por no cumplir con las obligaciones estipuladas en el Código de Prácticas sobre Desinformación de esta organización, al que la compañía oportunamente adhirió. Las sanciones prevén la incautación de hasta el 6% de los ingresos por ventas [10].

Las intervenciones de Musk dejan entrever pugnas facciosas entre sectores de poder.

 

Más recientemente, Musk permitió el análisis de los archivos secretos de Twitter por parte de periodistas independientes. Del mismo surge la conexión entre organismos de inteligencia, altos funcionarios y líderes demócratas, medios de comunicación y redes sociales, en la supresión de información y en la persecución de los que no aceptan la narrativa oficial en relación con la guerra en Ucrania, el Russiagate, y otros temas [11]. Asimismo, si bien desde el inicio de la guerra en Ucrania, Musk proveyó de Internet satelital a las fuerzas militares de este país a través de su emporio Starlink, por estos días anunció que limitará este servicio porque el gobierno de Ucrania ha roto el contrato inicial. Según Musk, los militares usan Starlink para mantener una red de espionaje con drones que escala el conflicto y arriesga derivar en una Tercera Guerra Mundial. La responsabilidad de esto último le resulta inaceptable [12].

Más allá de las razones personales y de negocios que Musk pueda tener para sus intervenciones políticas con Twitter y Starlink, no se puede ignorar que sus emprendimientos tecnológicos cuentan desde un inicio con fuerte financiamiento del Pentágono y de DARPA, es decir, del núcleo central del complejo tecnológico militar. Tal vez su intervención política exprese la preocupación de un sector de este complejo por la creciente polarización del país, y su impacto sobre la guerra y el dominio global norteamericano. Ecos de esta preocupación también emergen en las advertencias de Eric Schmidt [13] –ex CEO de Google y actual jefe del Comité de Asesores Científicos del Departamento de Defensa– sobre la necesidad de introducir rápidamente inteligencia artificial al complejo militar y a la guerra para cambiar decisivamente las reglas del juego, como ocurriera oportunamente con la introducción de armas nucleares. Esto sucede en circunstancias en que el gobierno de Biden ha tomado medidas extremas para impedir que empresas norteamericanas y aliadas abastezcan a China de chips de última generación y de tecnología vinculada a la producción de inteligencia artificial.

Más del 80% de estos chips son producidos en Taiwán por una empresa local.

Control del relato en la Argentina

La disputa por el control del relato y el sentido de la vida es de importancia estratégica en el mundo entero. En la Argentina, la legitimidad de la narrativa oficial tiene una incandescencia peculiar, que aumenta a medida que se aproximan las elecciones. El Frente de Todos (FdT) llegó al gobierno luego de prometer desarrollo nacional con inclusión social, antítesis del actual modelo agroindustrial extractivista, que reproduce pobreza estructural y endeudamiento ilimitado. Este modelo es central a la estrategia política y económica de la oposición macrista y del Fondo Monetario Internacional (FMI). A pesar de sus promesas de campaña, el gobierno del FdT no ha podido o no ha querido introducir los cambios económicos y políticos necesarios para limitar el poder de los monopolios y la injerencia del FMI en el país. Ha elegido, en cambio, la vía del chamullo, la rosca y el clientelismo con la consiguiente pérdida de legitimidad política y de fuerza para concretar sus promesas iniciales. Esta pasividad tampoco sirvió para impedir la creciente desestabilización política orquestada por el lawfare y la oposición macrista.

La llegada de Sergio Massa al Ministerio de Economía marcó el desesperado intento del gobierno por impedir que el país volara por el aire al compás de una corrida cambiaria, junto con una desestabilización política que incluyó un intento de asesinato de la Vicepresidenta. Hoy, sin embargo, la estampida de precios continúa al palo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) sigue perdiendo reservas para pagar intereses de la deuda externa y controlar el tipo de cambio y el gobierno planea un nuevo REPO o préstamo con acreedores externos que equivale a un mes de venta de divisas en el mercado mayorista para impedir una corrida cambiaria.

Las corridas no son fenómenos nuevos en la historia del país. Constituyen un rasgo estructural inherente a la actual matriz productiva, asentada en la dependencia tecnológica y la restricción externa. Son alentadas por los poderes fácticos que quieren eliminar al populismo de la escena política y por las condiciones del Acuerdo con el FMI, que impulsan la dolarización de las ganancias y rentas, cualquiera sea el origen de las mismas: desde la formación monopólica de precios a las cosechas, al dólar soja y a la especulación con todo tipo de activos, incluidos los bonos de la deuda en pesos. Este panorama ha colocado al país en la situación de defaultear con el FMI a corto plazo por no poder cumplir con el límite impuesto por el organismo a las tenencias de reservas en el BCRA. De ahí la frenética búsqueda de nuevos REPOs, que acaban retroalimentando la corrida cambiaria y al endeudamiento ilimitado.

Todo esto es bien conocido por los “mercados”, las tribus macristas y la República de Comodoro Py, presidida por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Pareciera, pues, que en los meses venideros se estrechará la operación de pinzas que busca ahorcar al FdT. De ahí la necesidad de dar contenido a las palabras y de legitimar el relato cumpliendo las promesas olvidadas. El FdT no puede caer en la esquizofrenia de separar la gestión pasada y actual de este gobierno de “la estrategia electoral”, como quiere el Presidente. En la práctica, esto implica no presentar un programa de cambio concreto, además de un desgaste de legitimidad que no se compensa por haber logrado la pretendida “unidad”. En este sentido, las preguntas centrales, no formuladas hasta ahora, son:

¿Cuáles son los intereses que se unifican?

¿Para qué se quiere esa unidad?

¿Cómo se concreta esta unidad?

La reunión de la mesa política del Frente de Todos, el jueves 16.

 

Si en este contexto caracterizado por el crecimiento de la violencia, la impunidad de los monopolios, del lawfare y de la oposición, si el FdT no presenta a sus bases una alternativa de cambio que permita en lo inmediato impedir el continuo deterioro de sus salarios y nivel de vida y genere al mismo tiempo la esperanza de un futuro marcado por la participación en las decisiones para lograr un desarrollo nacional e integrado, será devorado por las circunstancias y contribuirá a que la oposición logre sus objetivos, ya sea ganando las elecciones o fundiéndose con la cáscara de un FdT vaciado de contenido, como quieren algunos sectores “lúcidos” del establishment financiero internacional.

Ante este escenario, la primera reunión de la Mesa Nacional del FdT para elaborar la estrategia electoral ha cumplido con el cometido de relevar la imposibilidad de elecciones con proscripción electoral de la Vicepresidenta. Esto, aunque es de fundamental importancia, no alcanza. El tiempo corre y “el pueblo quiere saber de qué se trata”.

NOTAS

[1] zerohedge.com, 14/02/2022.
[2] https://twitter.com/Snowden/status/1625241477642088454.
[3] zerohedge.com, 14/02/2023.
[4] https://www.youtube.com/watch?v=CAEMMJWmznE.
[5] telegraph.co.uk, 14 y 15/02/2023; politico.com, 15/02/2023; usatoday.com, 14/02/2023; washingtonpost.com, 13/02/2023; zerohedge.com, 10 y 11/02/2023.
[6] https://www.youtube.com/watch?v=-nb54QR_cgI.
[7] https://www.youtube.com/watch?v=sVYcKpk_LCg.
[8] Serguei Lavrov, Dmitry Polyianski, zerohedge.com, 16/02/2023.
[9] zerohedge.com, 15/02/2023.
[10] zerohedge.com, 10/02/2023.
[11] Analizado en las últimas notas.
[12] zerohedge.com, 13/02/2023. Esta decisión indignó al gobierno de Ucrania, que lo acusa de venderse a Rusia. Otros creen que busca amortiguar fuertes pérdidas financieras, aumentadas por la destrucción sistemática que Rusia hace de su red satelital luego de desarrollar una tecnología de avanzada, especialmente destinada a ese propósito.
[13] zerohedge.com, 15/02/2023.

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