CINE -EL LORRAINE. Orígenes del templo que me indujo al delito
Lo confieso: fui un delincuente juvenil. Cuando tenía 17 años no aguante más, abrí el plástico que recubría la cédula verde de la Policía Federal con vapor caliente y de manera grosera, borré el «3» de 1953, mi año de nacimiento, y tipié encima con una lettera un «2», de modo de hacer como que tenía 18. Con el único y exclusivo propósito de pasar el severo control que se…
