La hazaña de un pelotudo
POR TEODORO BOOT Cuando tres hombres armados ingresaron al restaurante, confitería o “restobar” del complejo La Pasiva, el cajero del establecimiento, Francisco Sepúlveda, saltó imprevistamente por encima de la barra y la emprendió a golpes de puño contra los intrusos, frustrando el asalto. Hasta acá, la noticia. Ahora, las extravagancias. Lo primero que llama la atención es la hora. A las 10 de la mañana la recaudación del boliche no…
