Presentan reedición aumentada de «El tren de la Victoria»
Gaby yo, que vivíamos en Barcelona, visitamos a Marcos Zuker, al que conocíamos como «El Pato Varieté» (porque era un showman nato) en el madrileño barrio de Campamento a mediados de 1978. Fuimos con Gaby hasta el depto que ocupaba de la mano de Eduardo Epszteyn, y nos quedamos prendados de la pequeña Victoria, una nena inteligentísima, hija de Sara y de su anterior pareja, Isaac Dricas, «El Pato Fellini». El amigo de Zuker (y también mío, y de Gaby, y de Mopy Caparrós que escribió en su honor «Novelas a los muertos». Que se tragó la pastilla de cianuro en Ramos Mejía.
Cristina, su hermana, narra la saga de su familia.

.jpg)