MIGRANTES. El futuro es negro y llegó en tromba
¡Bosa! El futuro llegó en tromba. Casi un millar de jóvenes negros, la crema y nata de un continente expoliado hasta los tuétanos, asaltaron el martes en medio de una niebla cerrada la barrera de acero de cinco metros de altura jalonada y coronada de cuchillas y alambres de púas, y quinientos de ellos, ayudándose mutuamente, sin dejar desfallecer a los heridos (algunos muy graves), solidarios y mancomunados, la traspasaron…
