TRAICIONES. Enanos oscuros, cipayos y vendepatria
Publico el texto que sigue al poema sin saber quien es el autor y dándome cuenta de que, evidentemente, la lista podría ser mucho más larga. Invito a completarla.
De «Canto general», de Pablo Neruda:
Los abogados del dólar
Infierno americano, pan nuestro
empapado en veneno, hay otra
lengua en tu pérfida fogata:
es el abogado criollo
de la compañía extranjera.
Es el que remacha los grillos
de la esclavitud en su patria,
y desdeñoso se pasea
con la casta de los gerentes
mirando con aire supremo
nuestras banderas harapientas.
Cuando llegan de Nueva York
las avanzadas imperiales,
ingenieros, calculadores,
agrimensores, expertos,
y miden tierra conquistada,
estaño, petróleo, bananas,
nitrato, cobre, manganeso,
azúcar, hierro, caucho, tierra,
se adelanta un enano oscuro,
con una sonrisa amarilla,
y aconseja, con suavidad,
a los invasores recientes:
No es necesario pagar tanto
a estos nativos, sería
torpe, señores, elevar
estos salarios. No conviene.
Estos rotos, estos cholitos
no sabrían sino embriagarse
con tanta plata. No, por Dios.
Son primitivos, poco más
que bestias, los conozco mucho.
No vayan a pagarles tanto.
Es adoptado. Le ponen
librea. Viste de gringo,
escupe como gringo. Baila
como gringo, y sube.
Tiene automóvil, whisky, prensa,
lo eligen juez y diputado
lo condecoran, es Ministro,
y es escuchado en el Gobierno.
Él sabe quién es sobornable.
Él sabe quién es sobornado.
Él lame, unta, condecora,
halaga, sonríe, amenaza.
Y así vacían por los puertos
las repúblicas desangradas.
¿Dónde habita, preguntaréis,
este virus, este abogado,
este fermento del detritus,
este duro piojo sanguíneo,
engordado con nuestra sangre?
Habita las bajas regiones
ecuatoriales, el Brasil,
pero también es su morada
el cinturón central de América.
Lo encontraréis en la escarpada
altura de Chuquicamata.
Donde huele riqueza sube
los montes, cruza los abismos,
con las recetas de su código
para robar la tierra nuestra.
Lo hallaréis en Puerto Limón,
en Ciudad Trujillo, en Iquique,
en Caracas, en Maracaibo,
en Antofagasta, en Honduras,
encarcelando a nuestro hermano,
acusando a su compatriota,
despojando peones, abriendo
puertas de jueces y hacendados,
comprando prensa, dirigiendo
la policía, el palo, el rifle
contra su familia olvidada.
Pavoneándose, vestido
de smoking, en las recepciones,
inaugurando monumentos
con esta frase: Señores,
la Patria antes que la vida,
es nuestra madre, es nuestro suelo,
defendamos el orden, hagamos
nuevos presidios, otras cárceles.
Y muere glorioso, «el patriota»
senador, patricio, eminente,
condecorado por el Papa,
ilustre, próspero, temido,
mientras la trágica ralea
de nuestros muertos, los que hundieron
la mano en el cobre, arañaron
la tierra profunda y severa,
mueren golpeados y olvidados,
apresuradamente puestos
en sus cajones funerales:
un nombre, un número en la cruz
que el viento sacude, matando
hasta la cifra de los héroes.
¿Quiénes son en Argentina los «abogados criollos de las compañías extranjeras»?
– Mariano Mera Figueroa, abogado hijo de Julio, ex ministro del Interior de Carlos Menem, quien ofició de emisario de Singer durante el conflicto por la fragata Libertad, llevándole al gobierno nacional las ofertas del fondo buitre para negociar su liberación.
– El equipo de Linklaters Ad Hoc Group of Argentine bondholders es liderado por Martin Flics, un veterano de 10 años de la firma que dirige la práctica de reestructuraciones en Estados Unidos. Le acompañan los socios Conrado Tenaglia y Caird Forbes-Cockell, ambos involucrados en la reapertura de la reestructuración el 2010.
– Justamente fue en Harvard donde «el becario de derecho Tomás Pérez Alati» se puso al frente de la protesta organizada contra la Presidenta. Incluso añadió –en tono de denuncia y apuntando al llamado cepo cambiario– que «se mantiene con su tarjeta de crédito porque no lo dejaron comprar dólares». El becario es hijo de José Pérez Alati, socio de José Alfredo Martínez de Hoz Jr. y Mariano Grondona (h.) en el estudio que representó a empresas argentinas que litigan contra la Argentina en el CIADI. Las conexiones rozan a varios estudios jurídicos locales que representaron a tenedores de bonos. Entre ellos, Liendo & Asociados, que intervino en las negociaciones para la creación del Mercobank a fines de los ’90 presidido por el cavallista Horacio Tomás Liendo (h). Su padre, el general Horacio Tomás Liendo, fue ministro del Interior y de Trabajo durante la dictadura y quien le abrió las puertas de la función pública al ex ministro de Economía Domingo Cavallo.
– La otra consultora con amplio poder de lobby es el Estudio Jurídico Zang, Bergel y Viñes, integrado por Saúl Zang, Salvador Bergel, Ernesto Viñes y Juan Quintana. Como asesores externos o desde los directorios de distintas empresas, estos abogados ponen a disposición de sus clientes una sofisticada ingeniería jurídica con poder de lobby para garantizar éxito en la resolución de conflictos. El estudio Zang, Bergel y Viñes intervino en el pasado en las privatizaciones de la Caja de Ahorro y Seguro, de Aguas de Córdoba y de YPF.
