Versos de una puta… en La Imaginería, el sábado a la nuit
Primero me llegó el afiche. Pedí explicaciones y Cristina Angelini me las dio. Iré. Espero que haya chorizos.
Oculta, desconocida era Clara Beter, autora del mayor escándalo literario de los años veinte en Argentina. Gracias a los oficios de un amigo, Clara Beter, se las arregló para que su libro de poemas llegara a la editorial Claridad; centro difusor del grupo de Boedo que unía a una serie de nombres que buscaban una literatura social, comprometida con las clases populares.
En el prólogo que Elías Castelnuovo compuso para la primera edición en 1926, destacaba: "Esta mujer se distingue completamente de las otras mujeres que hacen versos por su espantosa sinceridad"; señala además– y en esto hace un tiro por elevación al grupo de Florida- que sus poemas son «un paradigma digno de oponerse a los nuevos poetas fanáticos de la imagen por la imagen».
Inmediatamente el libro fue publicado, con gran éxito de crítica y público, con el título por demás sugerente de «Versos de una p…» En realidad lo que verdaderamente causó conmoción fue el oficio de la autora: prostituta. Una prostituta judeo-ucraniana que fue engañada y traída a Buenos Aires por una vasta red internacional de prostitución.
Como dicen ciertos amigos sicólogos, en todo hombre late un deseo secreto de redimir a la prostituta, las razones las desconozco aunque conjeturo alguna de ellas. Quizá ésta sea una explicación para analizar los «desbordes» y el pietismo de muchos varones escritores de la época; además de lectores que se enamoraron al contacto con una poesía de una sensibilidad y agudeza poco frecuentes.
Así hubo una verdadera pesquisa de la Clara Beter de carne y hueso que se había tornado literalmente un fantasma. Fiel a sus extravagancias, Roberto Arlt, el autor de «El juguete rabioso», propuso que se le instalara un prostíbulo y que las ganancias se usaran para un premio literario. Había excursiones por diferentes barrios en busca de Clara, así una anécdota contada por un integrante de la bohemia literaria ilustra hasta qué punto habían llegado las cosas: «¡Vos sos Clara Beter! –saltó Abel Rodríguez tomando por los hombros a una mujer rubia que esperaba a sus clientes en una esquina e inmediatamente quiso besarla a los gritos de– ¡Hermana! ¡Venimos a salvarte! –Tuvo que intervenir la policía de Sunchales para calmarlo.»
El tiempo pasaba y Clara Beter no aparecía. La presión y el hostigamiento hacia su albacea literario fueron enormes y finalmente se supo. «Clara Beter soy yo», confesó Israel Zeitlin (César Tiempo) ante la atónita mirada de sus compañeros bodeístas. El joven escritor se ganó el respeto por sus poemas y la enemistad de muchos, entre ellos de Castelnuovo que confesó que el autor del libro «no era una prostituta sino un prostituto».
Amigos: Con mucha alegría les hago extensiva esta invitación a la reinauguración del Centro Cultural "La imaginería" en el barrio de Boedo….
Los esperamos a todos!!!!
Centro Cultural "La imaginería"
27 de agosto 21.00 hs
con….
"Las noches de Clara Beter"
Con la participación de….
Buenos Aires Negro
La Pirka
Iván Quinteros
Don Aire
Tres Tres Folklore
Contracara
¡tengo tango & jazz!
Catriel Fernández
Gito Minore
Entrada gratis
33 orientales 1150 (bajo autopista)
Boedo
Bs as – Argentina
———————————————————————————————-
Centro Cultural "La imaginería"
A partir de septiembre
arrancan los nuevos talleres
– Folklore
-Tango
-Literario
-Dibujo
33 orientales 1150 (bajo autopista)
3972-0183
Boedo
Bs as – Argentina

