Fútbol-San Lorenzo: Los colores son sagrados. Y los pantaloncitos blancos, de San Lorenzo!
El cura Lorenzo Massa encargó de España unas camisetas para sus «Forzosos de Almagro». Queda claro así que las camisetas originales de San Lorenzo fueron las del Barcelona. Sin embargo, y a diferencia de los culés, los cuervos (por la sotana de Massa) usaron siempre pantaloncitos blancos, y con ellos salieron campeones en 1914 y 1915 (ascenso a primera división), 1923, 1924, 1927, 1933, 1946 (y luego la histórica gira por España) 1959 y 1972 (dos campeonatos) y 1974, y con ellos también volvieron a la A en 1982.
Yo me hice hincha de San Lorenzo, entre otras cosas, porque era el único de los siete grandes de entonces, a comienzos de los ’60, que usaba pantaloncitos blancos (Boca los tenía azules, como Independiente; River, Racing, Huracán y Vélez los usaban negros). La combinación del azulgrana con el blanco me podía…. Y todavía me puede. De todas aquellas, la nuestra es la camiseta más linda, sobre todo en contraste con el blanco de los pantaloncitos.
Pero hete aqui que en los últimos tiempos San Lorenzo casi nunca juega con su camiseta y con pantaloncitos blancos. No sé que absurda reglamentación, o costumbre (además de la compulsión de las empresas que fabrican las camisetas a colocar sgundas y terceras camisetas para cada equipo) hace que los partidos se hagan entre equipos en los que predomina el blanco o los colores muy claros o el negro o los colores muy oscuros en todo el atuendo de los jugadores. Con el resultado de que River, Racing, Vélez y el alicaído Huracán trocaron sus pantaloncitos oscuros por los blancos, y San Lorenzo comenzó a utilizarlos casi sistemáticamente azules. Con los que parecemos una versión degradada, una copia trucha del Barcelona. Un equipo que no tiene el mínimo respeto por su tradición.
Lo de ayer ya rompió todos los récords. San Lorenzo tiene el karma de haber regalado la primera Copa Libertadores de América, en 1960. Regaló la localía contra Peñarol, y fue éste equipo oriental el que se llevó la copa a sus vitrinas. Aquella final San Lorenzo la jugo con su atuendo tradicional y Peñarol, lógicamente, también con el suyo, aurinegro.
Hete aqui que Olimpo tiene la misma camiseta que Peñarol. Bieno podíamos haber jugado ambos equipos con sus uniformes clásicos. Pero no: Olimpo salió con una segunda camiseta, oscura, y nosotros también, con la blanca del azulgrana lavado, difuminado, desvaído. Convencido de que por aquella imbécil «ley» no escrita San Lorenzo imitaría al Barça una bez más, puese el partido ya empezadoi y por un momento creí que los oscuros eran los propios, y los de camiseta clara y pantalones oscuros, los otros. Esta situación tan adversa a la rápida identificación amorosa atenta, a mi juicio, contra los pilares mismos de la «hinchidad».
Los matadores del 68 y el Ciclón en el 47 saliendo a la cancha para enfrentar a la selección de España y llenarle la canasta.
Sólo resta esperar que los auténticos hinchas agarren pronto la manija del club y retornen al clasicismo. Alberto Res, Cuervo, Chavo, tomen nota. Miren que muchos estamos pensando seriamente en hacernos hinchas de Cerro Porteño.



