Virulenta reacción sionista ante un poema de Günter Grass
Lo experimenté en carne propia. Trabajé durante tres años contratado por la AMIA investigando el atentado que demolió su sede, mató a 85 personas e hirió a unas trescientas, y cuando publiqué un libro con el resultado parcial de esas investigaciones, como no les gustó (y eso que no llegué a impugnar la existencia de la falsa camioneta-bomba) la DAIA me acusó… de antisemita. Lo mismo sucede ahora con Grass….
