El bronce que sonreía

Por Mario Wainfeld

Cuando alboreaban los ’70, Eduardo Luis Duhalde era un «bronce». Defensor de presos políticos, docente, historiador revisionista. Para los abogados jóvenes, era una referencia, un modelo a imitar. Los libros que escribía junto a Rodolfo Ortega Peña eran material de consulta y debate entre la ávida militancia de la época.

Ya que de «Militancia» hablamos, tal fue el nombre de la revista política que, en tiempos del tercer gobierno peronista, lo fustigaba y también marcaba distancia con «la gloriosa JP» y a todos los «corría por izquierda». Era una publicación radicalizada, bien escrita, pletórica de sarcasmos, potente, adictiva aun para quienes discrepaban con su línea editorial.

En aquel entonces debía tener un motorcito propio para atender el estudio junto al Pelado Ortega Peña, mantener a pulmón una revista semanal, rolar dando charlas por donde se le requiriera, seguir «en la profesión» y jamás dejar de estudiar o de escribir.

Lo reconocían propios y extraños. Tan era así que la dictadura lo privó de sus derechos ciudadanos e «incautó» su patrimonio. Una suerte de «muerte civil».

– – –

Fue al exilio, luchó siempre por los derechos humanos. Se constituyó en una referencia, un anfitrión y un cicerone para Madres y Abuelas que salían de la Argentina, por primera vez casi todas, para hacer conocer las tropelías del terrorismo de Estado.

Fue también juez, periodista. En 2003 Néstor Kirchner lo designó secretario de Derechos Humanos, cargo que ejerció hasta ayer. El ex presidente lo eligió con la perspicacia simbólica que lo movió a proponer a Eugenio Raúl Zaffaroni como integrante de la Corte Suprema, en reemplazo de Julio Nazareno. Trayectorias de enorme coherencia, representatividad ganada como defensores de valores innegociables. Iconos, sin quererlo acaso. Y ¿por qué no decirlo?, al nombrarlos Kirchner añadía un bonus: el desafío a la cerril derecha argentina que sólo les reservaba la excomunión.

Terminó su carrera como funcionario. Seguramente no lo hubiera imaginado años antes. Agradecía a la vida haberle dado la posibilidad de llegar a ese cargo y de vivir las circunstancias que transcurrieron desde 2003. Secretario de Derechos Humanos en la etapa en que puso fin a las leyes de la impunidad, casi nada.

Fue un intelectual voraz y polígrafo. Un historiador con las antenas siempre alertas. Hasta en los años más recientes le robaba horas al sueño para seguir escribiendo.

– – –

Hombre de convicciones firmes, tenía dotes de componedor. Debió ponerlas a prueba cotidianamente en la Secretaría. Es que los objetivos comunes y formidables de los organismos de derechos humanos no son un obstáculo para la existencia de internas y resquemores. Sabía conciliar, se hacía querer.

Era un buen conversador. Lo adornaban una sonrisa amplia, el sentido del humor que suele embellecer la inteligencia, condimentado con una socarronería digna de mención.

En los ’70 resultaba el Eduardo Duhalde más conocido. Con el regreso de la democracia, «tomó estado público» un tocayo muy conocido: Eduardo Alberto Duhalde, quien fuera gobernador bonaerense, vicepresidente y presidente. En los círculos de iniciados cundió la costumbre, tan burlona como certera, de motejar «Duhalde, el bueno» a Eduardo Luis. Lo era, aunque tenía espolones.

– – –

El cronista lo miraba de «abajo» en los primeros ’70, apenas recibido de abogado. Subrayaba los libros, lo escuchó «n» veces. Después pudo conocerlo personalmente, más de cerca. El bronce sonreía, era el mismo tipo. Siempre fue el mismo, comentaron ayer Estela Carlotto y Esteban Righi, que lo conocieron mucho.

Cuando se recorren tantos espineles, durante décadas, se acumulan polémicas, cuestionamientos. La gestión pública es fértil en ese sentido. Nadie escapa a eso, nadie está de acuerdo permanente con nadie durante, digamos, medio siglo. Pero el promedio, la trayectoria lo colocan siempre de un mismo lado: batallando, dispuesto a propagar sus ideas.

En tiempos encalmados (los actuales lo son aunque usted no lo crea) cualquier cacatúa hace alarde de coraje o de pertenencia. Muchos se colocan en el primer lugar de la fila, pese a haber llegado un ratito antes. Eduardo Luis Duhalde era un ejemplo polarmente distinto. Luchador, militante popular, perseguido y odiado por dos dictaduras, consecuente del principio al fin. Lo suyo se edificó en décadas, con variantes porque la historia nacional las tuvo, pero sin claudicaciones.

Se fue respetado y querido. Se lo ganó palmo a palmo. Difícil reemplazar personajes así, imposible olvidarlos o dejar de agradecerles, así sea en unas pocas líneas.+ (PE/Página 12.)


Nota. Eduardo Duhalde, Secretario de DD.HH. de la Argentina, falleció el martes 3 de abril a los 72 años.  Estuvo internado 48 días luego de una intervención por una aneurisma en la aorta abdominal. En 2003 Néstor Kirchner  lo designó como Secretario de DD.HH., cargo  que mantuvo hasta su fallecimiento. De los múltiples artículos escritos sobre Eduardo Duhalde elegimos el de Mario Wainfeld publicado en Página 12, en la edición del miércoles 4 de abril 2012.

PreNot 9930
120404
 

Publicaciones Similares

  • ESCATOLOGÍAS. Videla murió cagando

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Ayer, cenando con amigos periodistas, uno ellos, JII, apodado cariñosamente Juani, insistía en que ésta era la verdadera noticia, y que habia pasado desapercibida. Se dolía que le ofreció los detalles a un diario español y que sus editores no quisieron publicarlos. PS: Vi que el Patán Ragendorfer sorteó en Tiempo Argentino la pudibundez y logró ponerlo en Partió a…

  • Feria de la Alpargata en La Rural

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Mi amigo Boot me sorprendió el otro día al decirme sonriente que ahora bien se podía poner un nuevo Mercado de Abasto en La Rural. Se ve que hay telepatía. Revista Barcelona Nº 270 del 28/12/2012, pag.11.    COMO ES LA FERIA DE LA ALPARGATA, LA EXPO DE CULTURA PERONISTA CON LA QUE EL GOBIERNO REEMPLAZARÁ LA FERIA DEL LIBRO…

  • La Estación «Entre Ríos» llevará el nombre «Rodolfo Walsh»

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Tal como me llegó. Curtí muy mucho esa esquina durante mi juventud, ya que en ella paraban, parábamos, muchos muchachos de la Jotapé de la 13º…  que vivían en la 8ª como Guille y Silvia Sánchez, Facundo, Fernando Mediña. Y también paraban (en la San Cristóbal -ahora rebautizada Kentucky- y en Alabama) después los pibes de la UES del Rivadavia….

  • Cena antisoja

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Realízase esta noche como todos los jueves a partir de las 21 el tradicional ágape libertino y antisoja. Que suele culminar con desmadre aunque no, por suerte, como el rosario de la aurora. Quienes han participado en uno dicen experimentar una sensación que jamás podrán olvidar. Los viciosos que concurren a todos suelen quedar más confundidos que Paul Fuji con…

  • Caradura: Nicoletti reclama que le devuelvan el botín de su último golpe

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Fue montonero, entregó a sus compañeros y se recicló como espía naval, carapintada y asaltante. Hoy se dedica a investigaciones privadas. Y aprovechando un resquicio judicial, exige medio millón de pesos al Estado.  Por Gerardo Young / Clarín http://www.clarin.com/zona/Nicoletti-reclama-devuelvan-ultimo-golpe_0_321568096.html Las canas de este viejo adicto a la guerra no son de puro viejo. La adrenalina debió haberlo gastado como a…

  • - - -

    COVID-19: Los trabajadores, pobres y migrantes tienen más riesgo de enfermar y con mayor gravedad, según nuevos estudios en Francia

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Europa ha aplicado una estrategia equivocada, explica el director de investigación del Instituto Nacional de Salud de Francia     El Dr. Grigoris Gerotziafas, profesor adjunto de Hematología en la Facultad de Medicina de la Sorbonne, director de investigación del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina de Francia (INSERM) y hematólogo del hospital universitario Tenon de París, coordinó…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *