DEFENSA. Fundan la Escuela Suramericana de Defensa (Esude)

Compartí

Tal como lo recibí. Me limité a podar el texto de mayúsculas, de las que estaba plagado y a ponerle algunos puntos y aparte.

Buenas noticias: Se crea la Escuela Suramericana de Defensa

Por Elsa Bruzzone, del Centro de Militares para la Democracia (CEMIDA)

Paradojas: Ohesterheld soñaba con un Ejército nacional que enfrentara al Partido del Extranjero… y el ejército cipayo lo mató.
En Paramaribo, Surinam, durante la IX Reunión de la Instancia Ejecutiva del Consejo de Defensa Suramericano (CDS) de UNASUR, se acaba de aprobar la creación de la ESCUELA SURAMERICANA DE DEFENSA (ESUDE) como ”Centro de Altos Estudios de articulación de las iniciativas nacionales de los Estados Miembros para la formación y capacitación de civiles y militares en materia de Defensa y Seguridad Regional de nivel político-estratégico”.
Esta resolución fue adoptada por los ministros de Defensa de Argentina,  Brasil, Colombia, Guyana, Surinam y Venezuela y los viceministros de Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay, delegados de sus ministerios respectivos . Estos funcionarios instruyeron para que  se elaboren los Reglamentos Internos de la ESUDE.
El representante del Ecuador  Carlos  Larrea presentó la propuesta impulsada por su país  conjuntamente  con  Argentina  y  Brasil  y que  contó con el apoyo del resto de los los países de la Región. Esta nueva estructura orgánica de la UNASUR se establecerá  sobre la base de los principios de pluralidad y representación equitativa, gradualidad, flexibilidad, consenso,  complementariedad  y  calidad  a través  de la conformación de una red académica que vincule los recursos académicos existentes en cada uno de los Estados  miembros.
Además estableció que las actividades programadas por el CDS deberán:  ”fortalecer la institucionalidad de la Unasur  en todas sus dimensiones, impulsar la cooperación  regional y las relaciones extraregionales, desarrollar las capacidades necesarias para afrontar los riesgos que hoy enfrentan nuestros países y fortalecer a Suramérica como una Región de Paz”.
Luego de varios días de trabajo de los equipos técnicos el CDS presentó el Plan de Acción 2014, aprobado por la Instancia de ministros, en el que se contemplaron las actividades en materia de política de defensa, cooperación militar, acciones humanitarias, operaciones de paz, medidas de fomento de la confianza y seguridad, y visión compartida de defensa.
Durante el corriente año el CDS impulsará importantes acciones para diseñar esos “mínimos comunes” entre las naciones suramericanas a fin de estar en capacidad de desarrollar una Estrategia de Defensa Regional que proteja nuestros recursos naturales,   reduzca  la dependencia tecnológica y permita enfrentar las amenazas existentes en la actualidad.
El objetivo de la Esude será capacitar a civiles y militares en materia de Defensa y Seguridad Regional a nivel estratégico. Los principios de flexibilidad, pluralidad, representación equitativa, gradualidad, consenso, complementariedad, cooperación y calidad  serán los elementos principales sobre los que se articulará la nueva entidad a través de una red que vincule los recursos académicos existentes en cada uno de los países miembros.
El ministro argentino de Defensa, Agustín  Rossi,  celebró  la  creación de  la  Esude. “La  creación  de  esta institución refleja la necesidad de contar con una doctrina homogénea en materia de Defensa para todos los países que conforman la Unasur. La  Esude nos permitirá incentivar las estructuras de defensa que poseen todos los países de la región y esta iniciativa permitirá consolidar a la región como zona de  paz  y  concebir  una  identidad suramericana  de  defensa”, expresó.
Es muy importante este concepto del funcionario pues parece evidenciar un cambio sustancial de los gobiernos argentinos en lo que hace a la consideración de los probables problemas que pueden afectar la seguridad nacional y regional.  En efecto,  todos  los  gobiernos  a partir de 1983 negaron  la  existencia  de  hipótesis  de  conflictos  que  pudieran  afectar  la política  de  defensa de  nuestro  país  y  de la  región. No sólo negaron su existencia sino que llegaron a afirmar que sólo habría  “hipótesis  de  confluencia”,  como si las amenazas que originaba la codicia de algunas de las “grandes potencias” sobre nuestros recursos naturales dependieran de un acto volitivo propio y se las eliminara con sólo negarlas.
Fue  así como casi no existieron previsiones en el área de la defensa nacional. Se desmantelaron a través de los años los sistemas industriales de producción para la defensa; se redujeron a  casi nada los presupuestos militares;  se erosionó el sistema de incorporación de los cuadros; se eliminó el servicio militar sin considerar alguna alternativa para disponer de reservas instruidas;  y se convirtieron los institutos  de formación castrense  de todos  los  niveles en grupos de discusión política general donde se trataba de todo menos los asuntos de la defensa, por considerar eliminada, por un acto de la propia voluntad, la existencia de amenaza alguna producida por una hipótesis  de  conflicto. 
En  el año 2006  el Ejército,  a través de un  documento denominado “El Ejército  Argentino en  el  Horizonte  2025” (puede ser consultado en nuestra página web: www.cemida. com.ar), intentó colaborar en la selección de una hipótesis de conflicto para asegurar la defensa de nuestros recursos naturales estratégicos, con éxito relativo. Hoy  “El Plan  de  Acción  2014”  del CDS le da la razón ya que  lo más trascendente  de  su  contenido  es la formulación de una estrategia regional para proteger los recursos naturales, reducir la dependencia tecnológica y enfrentar posibles amenazas actuales, verdadera hipótesis de conflicto común para la región y punto de partida para el planeamiento militar combinado que asegure, con adecuadas previsiones, la protección y libre disponibilidad de esos recursos.
La estructura orgánica funcional de nuestra actual Escuela de Defensa Nacional no podría tomarse como objetivo ya que funciona sobre la base de un modelo semi-enciclopédico de relatos sobre la defensa en distintos ámbitos, partiendo del requisito impuesto que,  por ser Argentina un país de paz, no tiene por qué considerar la existencia de probables amenazas producidas por la codicia imperial.  Bastaría una sola lectura de los programas de las materias impartidas así  como  de la  bibliografía de apoyo para  corroborar  este  aserto. El 90 % son obras de “distinguidos autores occidentales y cristianos”. Pero quizá pueda orientar el trabajo por realizar la orgánica impuesta a la Escuela de Defensa por el general Juan Domingo Perón cuando, meses antes de su muerte , designó en  1974  a un grupo de oficiales superiores retirados del CEMIDA   para restaurar las antiguas funciones que en otra época le había asignado a la misma:  Básicamente preparar funcionarios civiles y militares nacionales y provinciales de todas las ramas y especialidades, para acompañar la planificación de la principales medidas de la defensa nacional, proponiendo estrategias en todos los campos  para superar las amenazas presentadas por la puesta en marcha de la agresión prevista por algún oponente en alguna hipótesis de conflicto seleccionada.
Así  de simple,  importante y  funcional. En todo caso esta mecánica ha sido puesta en marcha por nuestros compatriotas latinoamericanos que, en aquellas épocas, se asesoraban en nuestras escuelas. Un ejemplo a tener en cuenta sería considerar el exitoso funcionamiento que tiene la Escuela de Defensa de los países del ALBA que desde hace tres años funciona en Bolivia. Nunca es tarde para volver a las fuentes. Especialmente cuando estas experiencias fueron proporcionadas por un personaje de la trascendencia histórica del general Perón, uno de los precursores de la actual unidad continental.  De todos modos: ¡Gracias Unasur!

Compartí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *