El Gran Rabino Salomón Benhamu se declara injuriado y se da por despedido

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Recibido de Roberto Schinitman, editor de La voz y la opinión.     

En una extensa carta documento de seis páginas patrocinada por su letrado Dr. Julián A. de Diego remitida a la AMIA, quien ejerce desde el año 1965 el cargo de Gran Rabino de la República Argentina se da por despedido e injuriado. Los motivos tendrían que ver con irregularidades en el pago de sus aportes jubilatorios por parte de la mutual. Mario Sobol, Secretario General de AMIA, desmiente todo lo dicho por el Rabino.

No es un tema nuevo, el Gran Rabino Salomón Benhamu Anidjar quien se desempeña en ese cargo hace casi medio siglo fue intimado por la Amia a jubilarse y dejar esa posición. A partir de ese momento se desató una tormenta cuyo final es impredecible y que ha trascendido entre otros por su deseo en los principales medios periodísticos del país. El caso podría llegar incluso contra las disposiciones de la ley judía a los estrados judiciales ordinarios de la Nación.

El carozo de su extensa carta documento de 6 páginas, que contiene 21 puntos y 7 reclamos formales, es el pago irregular, en negro, como se lo denomina habitualmente, de parte del salario del Rabino por lo que la mutual en diversos períodos no habría realizado los aportes jubilatorios correspondientes.

El título de Gran Rabino es una creación relativamente nueva en la historia del pueblo judío y se remite a la era napoleónica. Sus funciones son de carácter netamente administrativas y de representación política, pero no significa ningún tipo de superioridad jerárquica frente a otros rabinos.

Desde hace años se cuestiona el liderazgo del rabino BenHamu en la AMIA, la Kehilá Ashkenazi, que tiene un rabino sefaradí y ortodoxo como Gran Rabino y que para muchos no responde a un necesario pluralismo ideológico y de representatividad en la vida judía.

Hace no mucho tiempo el rabino se vio salpicado en una poco kasher y delicada situación familiar con su hija y su yerno, el famoso rabino Israelí Pinto, que lo involucró en una operación inmobiliaria ilegal que tomó estado público en medios israelíes y locales.

El salario del Gran Rabino se encontría entre los 40.000 y 50.000 pesos mensuales. Consultada la dirigencia de AMIA sobre esta situación, hasta ahora guarda silencio.


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