El misterioso faltazo de Tiempo Argentino a los kioscos y un brote de paranoia no del todo injustificada
Le pedí Tiempo Argentino al kiosquero y me dijo que no había salido, y que había otro diario (no supo decirme cual) que tampoco había salido, al parecer porque se habían roto las rotativas que los tenían que imprimir. Paranoico como un híbrido de Stalin con Otelo píenso automáticamente en un sabotaje y me zambullo en la edición on line pero no encuentro el menor comentario a la falta del diario en las bocas de expendio por parte de sus editores y tampoco alguna nota capaz de justificar un posible sabotaje. Espero, pues, alguna explicación.
