• COLAPSO (Editorial)

    Dos flacos: Néstor y Luis Alberto. No puedo dejar de lamentar sus desapariciones. Pasó el miércoles 23 y no llegué a subir ni una sola nota. Y no es porque no la tenga: las tengo, y a raudales. Sucede que me estoy despidiendo de mi trabajo en la agencia Télam, a la que ingresé en 1993 gracias a mi primer libro* dedicado a un hecho muy resonante del cual se…

  • EL PÁJARO ROJO BATIÓ RÉCORDS. Ayer, miércoles, tuvo 36.507 «visitas» (clics)

    Quiero autoengañarme pensando que ha debido ser por mi meduloso trabajo sobre el atentado a la AMIA y no por las desventuras de Elisa Carrió, pero no logro convencerme. Igual, aprovecho la buena noticia para pasar el aviso: si alguien quiere colaborar en la manutención y potenciación de este emprendimiento, será muy bien tratado. Al fin y al cabo, Pájaro Rojo tiene más lectores que algunos diarios de papel.

  • Un lobo que hinca el diente

                                               Andrés Soliz Rada enseña los dientes.   Insisto. Pájaro Rojo recomienda leer Loboalpha. Habitualmente todo su contenido es muy interesante y le envidio algunas cosas, por ejemplo, su enlace con el excelente programa Dossier, que conduce el periodista uruguayo-venezolano Walter Martínez (muy reconocible por el parche que tapa su…

  • ¿Por qué «Pájaro Rojo»?

    Un servidor yendo a Ezeiza, modulando como Pájaro Rojo. Me preguntan por qué le puse al blog «Pájaro Rojo» de nombre, y mi mujer, socarrona, por qué no le puse «Pájaro loco», como me llamaban tanto mi madre y, sin saber aquello, también María Flores, mi responsable en aquél grupo de la reserva de «la pe». O Pajarraco, como también me decían. La respuesta es sencilla: más me decían «Beto»…