|

Guardia de Hierro y la Iglesia

Le escribo a Alejandro Tarruellas felicitándolo por lo que presumo será la próxima reedición de su libro sobre Guardia de Hierro. Después, me sorprendo porque aparece aqui, en Pájaro Rojo como uno de los post más leídos uno que ni siquiera recordaba haber escrito sobre una nota de Walter Goobar sobre, precisamente, Guardia de Hierro y Jorge Bergoglio, ahora Papa Francisco Primo. Y en los comentarios a esa nota, veo que alguién me refutó diciéndome que no es el de Alejandro el único libro sobre GH, que también hay otro llamado Guardianas, las mujeres de Guardia de Hierro, y me tiró un link.
Así que me meto y veo que está la portadilla del libro y un breve fragmento correspondiente a la página 23 y subsiguientes (el resto está disponible si se paga, yo una vez me metí a hacerlo y después tuve dificultades para desengancharme porque acaso gracias a mi pésimo inglés me había suscripto a razón de 25 dólares mensuales con una tarjeta de crédito y yo en ese momento no quería bajar ningún otro libro por lo que era dinero tirado a la basura) . Lo curioso es que en esos fragmentos una ex militante de GH habla de la relación de esa orga con la Iglesia. A lo que tambien se refirió hoy -o ayer- Nando Bonatto (que después también subió un post muy piola sobre el deceso de Joe Martínez de Hoz).

En fin, que busco pero no encuentro una nota que publiqué hace muy mucho (creo que en 1988) en El Porteño sobre GH. Si la encuentro, la subo… Mientras tanto, les propongo leer a Teodoro Boot y tomarse con soda y buen humor la ascensión al trono de San Pedro de esta mezcla de jesuita, guardián y franciscano (la orden más peronista) que es JB. Me animo a pronosticar que su papado, aunque será conservador en materia dogmática, dará que hablar. No creo para nada que JB vaya a atentar contra el proceso de integración suramericana, y si que arremeterá contra los aspectos más repulsivos del capitalismo. Por ejemplo, no me extrañaría nada que en los próximos días se pronuncie muy fuertemente contra los desahucios (como llaman los españoles a los desalojos) y el trato repulsivo que la Unión Europea y los Estados Unidos dispensan a los inmigrantres ilegales. Y es que Bergoglio, somo el príncipe Salina de Il Gatopardo sabe perfectamente que pàra conservar, hay que cambiar.     

Abrazos

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *