Lanata y el Caso Cabezas

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Me impresionó esta carta por el grado de bronca, de rencor, que exuda. Corta pero enfática ¿no? De lo que dice Carla (a quien no tengo el gusto, pero a quien mi hermano Luis, que la conoció en la época de Página/30, apreciaba mucho) me sorprende poco y nada pero no tenía presente que Lanata hubiera censurado la cobertura de Carla y de otro colega del Caso Cabezas para no ir contra los patas negras y el Cabezón Duhalde. Me parece una acusación muy fuerte, descalificatoria.
Yo estuve en Pinamar investigando el Caso Cabezas y tengo muy presente que ningún medio (ni siquiera la propia revista Noticias, que sostuvo los trapos apenas dos semanas, tras lo cual dejó de investigar in situ) quedaba investigando ahí a mediados de enero de 1998, excepto La Nación, que tenía allí a Santiago O’Donnell, más por iniciativa suya que por otra cosa. Sin embargo, nunca me interrogué seriamente por los motivos de la defección de Página/12, el diario que compro sin falta desde que salió. Ahora quedé muy pero muy intrigado. 

 Carta abierta de Carla Castelo

“Yo vi a Lanata traicionar cada una de sus ideas”

Agencia Paco Urondo  

La hija del recordado Adolfo Castelo, desde su cuenta personal de Facebook, embistió contra el periodista Jorge Lanata. “Cagón” e “hijo de puta”, son algunas de las expresiones. Acá la carta completa.
“Violencia, dijo Lanata cuando le pregunté qué quería de la nota que me habia encargado para la revista XXI, 24 hs en una patrulla bonaerense. Fui varias semanas para encontrar violencia, porque los canas eran unos gordos mamertos.
Después me encargó la investigación del crimen de Cabezas. Lo hacía con un compañero. Nos metimos hasta los huevos. Cuando le llevamos la investigación, que conducía a la policía bonaerense y entonces a Duhalde, decidió que no iba a ser publicado y me mandó a cubrir desfiles de moda y a mi compañero lo echo impunemente.
Tiempo después me pidió perdón y me dijo que había sido una operación política de su ladero de siempre, Alfieri. Pero en Critica estaba Alfieri y yo no estaba. No me quiso dar trabajo a pesar de la necesidad que tenía y de la relación que había tenido con mi viejo.
Nos vendió, había dicho mi compañero y tenía razón. Yo vi a Lanata traicionar cada una de sus ideas. Dejar dos veces cientos de personas en la calle. Vestirse de marcas en Miami. Venderse a Fontevecchia y luego al grupo Clarin. Siempre para pagar sus deudas.
El gordo es excesivo y tiene carisma. Pero no puedo creer que le den credibilidad a un hombre que ha dicho una cosa y la contraria, que con los hechos ha demostrado ser un cagón, y por eso un hijo de puta.
Al final es un fiel exponente de nuestra clase media que por un poco de guita vende hasta el apellido.
Queria compartirlo.
Muchas gracias

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