Las relaciones íntimas entre Jorge Bergoglio y Comunione e Liberazione

Compartí

A propósito de un nuevo libro sobre los misterios de la vida de Jorge Bergoglio,  Aldo Ulises Jarma centra su lupa sobre las íntimas relaciones de Bergoglio con el grupo Comunione i Liberazione. Muy, muy intesesante.

Lo que no quita que los mensajes del Papa Francisco aparezcan hoy como clara continuidad de los de Juan XXIII. Lo que tambien hay que explicar.

LOS CAMINOS DE FRANCISCO

Estuve leyendo estos días el libro de Marcelo Larraquy, «Recen por él», donde promete revelar todos los secretos de la vida del Papa Francisco y del Vaticano.
La promesa no se cumple. Veamos: el libro está bueno como una primera aproximación a la vida de Bergoglio, es ordenado y profesional para revelar su personalidad ambigua, inteligencia política y los diferentes puntos de vista acerca de su actuación como provincial jesuita durante la dictadura. También acierta cuando señala sus primeros movimientos en el Vaticano y el «clima interno» en la Santa Sede.
Sin embargo, no lograr cerrar lo que la solapa del libro describe como el tema más intrigante: «¿Cómo un sacerdote de 55 años que parecía abandonado por su orden llega a incorporarse al clero diocesano y, en una constante y meteórica carrera, llega a ser cardenal de Buenos Aires?»
Larraquy se hace eco de un corrillo poco creible (hay que aclarar que él tampoco se lo cree en el libro) que señala que Quarracino realiza un retiro espiritual en córdoba, donde Bergoglio pasaba sus días en el ostracismo, y cae subyugado por su personalidad.
A tal punto resulta poco consistente esa versión que, en el capítulo final, Larraquy confiesa que un tema lo seguía persiguiendo: ¿Por qué Quarracino, siendo un conservador, rescata a Bergoglio del ostracismo jesuita y lo proyecta en la arquidiócesis más importante del la Iglesia argentina? Y el vaticanista Andrés Beltramo Álvarez le contesta a Larraquy: «Esa es la gran pregunta. Yo no tengo respuesta para eso»
Y allí termina el tema en el libro «Recen por él».
Pero no en este blog.
Para seguir leyendo cliquear aquí.

Compartí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *