NIGERIA: las petroleras esperan el autoexterminio

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La imagen fotográfica muestra los cuerpos calcinados de todo un poblado de nigerianos cristianos que fueron atacados por un grupo de islamitas.

Nigeria, la mayor reserva petrolera de África, es el país más poblado del continente negro con más de 150 millones de habitantes que conforman un mosaico de etnias y grupos religiosos en permanente conflicto. Su condición de potencia petrolera le trae más problemas que beneficios porque los estados europeos no poseen el oro negro, pero son sedes de las empresas explotadoras de petróleo que apuestan a la autoeliminación de la población nigeriana para apropiarse de su tesoro.

Las multinacionales ESSO, Shell, T OTAL y Repsol permanecen expectantes, mientras la OTAN se encarga de la “limpieza” en Medio Oriente, mediante una guerra de invasión que elimina a las poblaciones, indiscriminadamente a hombres, mujeres y niños, además de sus gobiernos.

Los ríos de petróleo que corren bajo el suelo nigeriano alimentan el estado de avaricia del mundo desarrollado y sus pueblos miran, espantados por televisión, una guerra de religiones y por el territorio fértil para los cultivos que los nigerianos enfrentan a diario.

Por su parte, el secretario de las misiones claretianas en Roma, Juan Carlos Martos, pide a gritos para que Occidente acabe con el terrorismo islámico, mediante su portal de Facebook. Si las Cruzadas fueron el primer experimento corporativo en Medio Oriente, hoy los elementos más retrógrados del Vaticano alientan la vuelta a la Inquisición, reclamando la “hoguera para todos los infieles”.

A pesar que los enfrentamientos entre etnias y religiones se suceden por partes iguales, la prensa mundial solo muestra los ataques producidos por los islámicos, como la información desplegada en estos días por las reacciones de protestas contra el film que ridiculiza al profeta Mahoma y que, según la ONG Avaaz, solo reaccionaron el 0,001 y el 0,007 % de los 1.500 millones de musulmanes del mundo, una pequeñísima parte en comparación con quienes protestaron a favor de la democracia en la Primavera Árabe.


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