Campaña electoral, sectarismo y estupidez
Más allá de los eslóganes redactados con la combinación tarzanesca de dos infinitivos y un gerundio el volante adjunto no sólo es un ejemplo de lo que no debe hacerse, sino también una demostración de que, sus autores, si no han perdido el sentido de la realidad, han perdido la cordura. O ambas cosas a la vez. Dejemos de lado la incomprensible composición de las listas de Capital, ya que…
