Grecia acorralada: un experimento perverso
De buena nos libramos. Grecia padece un destino conocido. El que nos hubiera tocado si hace casi diez años, el 19 de diciembre de 2001, no hubiéramos ido a la Plaza a exigir que se fueran de una vez y para siempre De la Rúa y Cavallo. Si nos nos hubieéramos «parado de manos», si Kirchner no nos hubiera sorprendido tan gratamente. De buena nos salvamos, sí. Veamos a los…
