Gadafi, entre la espada y la pared
En esta hora terrible, me parece que hay que ser claro. Gadafi será lo que será, pero en esta ocasión suprema, revista en el bando de los buenos. Su caída a manos de una intervención multinacional será tan catastrófica para los libios en particular y el pueblo árabe en general como fueron Caseros, septiembre de 1955 y marzo de 1976 para los argentinos. La vergüenza caerá sobre todos los que…
