EL ÚLTIMO MENSAJE DE SPINETTA: Sus cenizas, junto al monumento a nuestros muertos

Aqui se queda la clara, la entrañable transparencia. Se queda oyendo, como un ciego frente al mar.

Las cenizas de Luis Alberto Spinetta fueron echadas al río a escasos metros del impresionante monumento que lleva los nombres de todos los caídos, asesinados y desaparecidos por el Terrorismo de Estado. Gran parte de la crema de nuestra generación. Está en el Parque de la Memoria, en la Costanera Norte. En el mismo lugar dónde, cómo recordaran, quise arrojar al río las cenizas de mi hermano Luis Antonio (no pude hacerlo por inconvenientes familiares: la negativa de su hijo mayor) y dónde quiero que vayan a parar mis cenizas cuando me llegue la hora. Era un lugar que tenía una carga simbólica impresionante. La presencia/ausencia de Luis le da ahora un plus… galáctico.

Aquí, las noticias. Dante Spinetta subió la foto de una toma de agua para indicar el lugar dónde esparcieron las cenizas (parece que fue de madrugada y el parque estaba cerrado). Frente a la toma, sobre la costa, hay una estatua de un pibe de 14 años (el desaparecido-asesinado más joven que pasó por la ESMA y fue arrojado a las aguas en un “vuelo de la muerte”) que a veces parace caminar sobre las aguas y durante las crecientes queda con medio torso fuera del agua. Simboliza a los muchos desaparecidos que tienen en el río su última morada. Sobre el lugar, ubicado muy cerca del Aeroparque pasan a baja altura muchos aviones, lo que vuelve materialmente imposible el olvido.

Insisto: me emociona hasta los tuétanos que Luis haya querido estar ahí, junto al cenotafio de nuestros queridos muertos que por regla general carecen de tumba. Tapándole así la boca a los bobos que lo pretendían indiferente a la suerte de la generación de sus pares y de sus primeros, jóvenes seguidores, sus hermanos menores.

Luis jamás me defraudó. Y casi siempre me sorprendió gratamente. Acaba de hacerlo otra vez, ya muerto. Su alma de diamante ha contribuido a dotar a ese lugar sagrado de más magia todavía, de blindarlo contra todos los males de este mundo.

Más pronto que tarde estaremos simbólicamente juntos para siempre.

Los dejo con un texto que escribio en el aciago 1976 (“Doscientos años”, para el albúm El Jardín de los presentes). Después, el “pirulo” que publicó hoy Página 12 y una foto que tiene lo suyo.

 

Una palabra,
solo una palabra…
dame la brisa,
dame toda brisa…
suave junco,
junco de la orilla…
dame una palabra…

Doscientos años,
¿De qué sirvió,
haber cruzado a nado la mar?

PAZ

“Este es el lugar –dice el mensaje de Twitter–, los que quieran traerle una flor y despedirse de nuestro papá, lo pueden hacer al lado del Paseo de la Memoria, acá en la Costanera… paz.” El mensaje está acompañado por una foto del lugar y lleva la firma de Dante, Catarina, Valentino y Vera, los cuatro hijos de Luis Alberto Spinetta, quienes ayer arrojaron allí sus cenizas.

Spineta

Esta foto la tomó Eduardo Rey en una entrevista que le hicimos a fines de los ’80 o comienzos de los ’90 para El Porteño. Luis ya tenía 40 tacos, pero parecía un pibe. Apareció misteriosamente en el blog del periodista español que ninguneó al Flaco y se mandó la parte de haber pirovado con una de sus ex novietas: un gilipollas.

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: