(Por Juan Salinas).- Una sucinta investigación hecha por Télam permite afirmar que el ejemplo dado ayer por el comisario retirado Ramiro López Velloso en respaldo de su pretensión de que él, su jefe, el comisario Musa Azar Curi y los demás jerarcas de Departamento de Informaciones Policiales (DIP, más conocida como «la SIDE santiagueña») no podían sino obrar como obraron (es decir, secuestrar, torturar y violar) so pena de ser asesinados por los militares del Destacamento de Inteligencia 141 de Tucumán de quienes supuestamente dependían, es una patraña. Ayer, en la ampliacion de su indagatoria ante el Tribunal Oral Federal que tramita la llamada «Megacausa» de Santiago del Estero, López Velloso dijo lo más campante que quienes «levantaban las informaciones y detenían a las personas que después no aparecían más» eran los protervos militares de Tucumán, no ellos. Y adujo en su respaldo que a un supuesto oficial del Ejército de apellido Camanini sus jefes lo habrían matado por no obedecer.
