Massera

Con pedido de difusión.

El asesino Massera mató a mi abuelo, mató a mi tío, se robó mi casa, mi viña, mis montañas. Mató mi infancia. Hasta tuvo la cobardía de nombrar las calles de las tierras que robó con los nombres de Caridad, Equidad, ¡Justicia! Cuando me enteré de su muerte no hace más de unos minutos me vinieron inmensas ganas de llorar y también de festejar. Pero poco puedo festejar porque ese grandísimo asesino torturador murió en su casa, en cambio mi abuelo Victorio murió de frío mientras lo tiraban al Rio de la PLata desde algún avión de nuestra honorable Armada Argentina. No puedo ni siquiera brindar con el mejor vino mendocino, vino que mi abuelo VICTORIO CERUTTI me enseñó a conocer. Siempre que recuerdo esos años no puedo más que llorar. Ojalá que no haya infieno que le abra la puerta.  Su alma deberá deambular vaya a saber por cuáles tierras del cielo. Ese es su gran  «descielo« , como nuestro gran destierro.
María Josefina Cerutti

La Nación
https://registracion.lanacion.com.ar/mis-datos-publico?usuario_id=1302320

Comentario censurado y levantado de la edición digital del diario.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *