Adiós al Flaco Lupín, de la militancia de los ’70 al parnaso de la Unión Latinoamericana ¡Fuerza Cristina!
El tiempo no hará más que agigantar su figura larga, desgarbada y quijotesca. Quienes vivían fijándose obsesivamente en sus defectos -que nunca se preocupó por disimular- o lo que consideraban defectos y muchos otros teníamos por virtudes (como su despreocupación por casi todo lo que no fuera importante, como modas, fastos y oropeles), si tienen buena fe acaso terminen por admitir que otro con modales menos ríspidos y cortantes, más…
