La insolencia de los usos y costumbres menemistas. Un angustiado pedido de respuesta política
Acompaño en el sentimiento al -para mi- desconocido autor. Por suerte no estuve en el Frepaso. Lo intenté, pero no tardé demasiado en comprender que Chacho y compañía no querían debatir con compañeros sino hacer la propia inconsulta de la mano de los medios. Y me alegré de que no me aceptaran cuando Chacho se fue sin impugnar el contenido de la infame Ley Banelco. Respecto a lo que dice…
