PSOE: El descenso a las simas del infierno no encuentra límite alguno
Mi abuelo Constantino y mi padre Antonio fueron caracterizados militantes del PSOE, y yo mismo fui en Barcelona afiliado a la UGT en los gremios de metal y gráficos (dónde incluso, fugazmente, estuve en su dirección por invitación de unos trotskistas amigos). Aunque me dió a leer el manual guerrillero del Che, mi padre era, más que rojo, medio rosa. Pero aún así, que cuando fue a visitarme, a fines…
