Zaffaroni. Periodistas salen en defensa de un juez probo

Enviar adhesión a lisandromt@hotmail.com, alejandroalagia@fibertel.com.ar, cynthiaga@hotmail.com o bbimbi@gmail.com. O pongánse en contacto con la Asociación Argentina de Abogados. En cualquier caso: la blitzkrieg de los inicuos ya fracasó.
Gracias.
Zaffaroni
Declaración de periodistas

En los últimos días, los diarios Perfil y Libre —del mismo grupo editorial— han pretendido instalar la idea de que el reconocido jurista Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, regentea prostíbulos. Con el tono característico de la prensa amarilla, partiendo de un dato cierto (que en algunas propiedades del juez, alquiladas por terceros/as a través de una inmobiliaria, había mujeres que ejercían la prostitución) para distorsionarlo por completo, estas publicaciones prácticamente le imputaron al Dr. Zaffaroni responsabilidades delictivas, nunca precisadas, además de poner en duda su honestidad, llegando al extremo de iniciar esta campaña de desprestigio titulando: «El puticlub del juez». A partir de allí, nuevos artículos en Clarín, La Nación y otros medios dieron continuidad a la instalación de esa idea, transformándola en una bola de nieve que continuaba creciendo y ensuciando a una persona honesta.

A los abajo firmantes no se nos escapa el rol que cumple Zaffaroni en esta sociedad y en este momento de la democracia argentina. Como abogado, jurista, profesor y doctrinario del Derecho, legislador y constituyente, ha sido siempre un fiel defensor de las garantías constitucionales, los valores democráticos, la protección de los más débiles y la igualdad de derechos. Como juez de la Corte, ha escrito y/o firmado fallos de enorme trascendencia en materia de libertades individuales, derechos de los trabajadores y de las minorías, fin de la impunidad del Terrorismo de Estado, protección de los derechos humanos y defensa del medio ambiente, entre otros temas.

A lo largo de su intachable y reconocida trayectoria, que incluye decenas de libros, décadas de docencia y el reconocimiento como doctor honoris causa de decenas de universidades de todo el mundo, Zaffaroni ha cuestionado el discurso represivo, la discriminación y la estigmatización de grupos sociales, la criminalización de la pobreza, el uso selectivo del poder punitivo del Estado, la corrupción y el autogobierno policial, y ha aportado al debate social sobre la seguridad pública lúcidas y valientes consideraciones. Su último libro, «La palabra de los muertos», es un brillante ejemplo de esto último, tan necesario en tiempos en los que la «criminología mediática», como él la llama, instala falsos debates sobre la seguridad y el derecho penal y lleva a la implementación de políticas públicas demagógicas, ineficaces e perjudiciales para la democracia.

Creemos que eso es lo que está en juego en esta campaña de desprestigio: detras de los titulares escandalosos y malintencionados está el objetivo de que Zaffaroni renuncie a su cargo como juez de la Corte Suprema. Detrás de quienes pretenden condenarlo sin pruebas a través de las páginas de medios sensacionalistas, ya comienzan a asomar los rostros y los nombres de algunos de los sectores reaccionarios a los que nunca les gustó que Zaffaroni estuviera en la Corte. No podemos pecar de «imparciales» frente a estos hechos, que tienen que ver con la ética de nuestra profesión, pero aún más con la defensa de un Estado de derecho respetuoso de las garantías constitucionales y los derechos humanos.

El objetivo de sacar a Zaffaroni de la Corte se hace cada más evidente con el correr de los días, y llegó a ser explicitado por el candidato Ricardo Alfonsín, que reclamó públicamente al juez «dar un paso al costado». Mientras tanto, en las redes sociales, el jefe de redacción de Libre —el diario que lideró la campaña contra el juez— lanza todo tipo de acusaciones en su contra, resucitando inclusive viejas imputaciones ya demostradas en su falsedad en el momento de ser nombrado Zaffaroni juez de la Corte en 2003, tras sus contundentes respuestas en la histórica audiencia pública que precedió a la votación de su pliego, la primera en la que un candidato a juez del máximo tribunal pasó por el novedoso sistema establecido por el decreto 222 de ex presidente Néstor Kirchner, que dio lugar a la Corte de lujo que hoy tiene nuestro país.

Como trabajadores de prensa, no podemos callarnos cuando un sector del periodismo se pone al servicio de este tipo de maniobras. Y creemos que esta situación debería servir para abrir un debate sobre la ética de nuestra profesión. Es el momento de replantearnos qué estamos haciendo con este oficio por el que muchos se jugaron la vida.

No creemos que la libertad de expresión deba ser bastardeada de esta forma, transformando medios de comunicación en medios de difamación y calumnia. Una de las personalidades más prestigiosas de Latinoamerica ahí está, sometido en medio de una campaña electoral a una especie de tribunal de inquisición mediático dominado por el amarillismo y la mentira.

Por eso, los periodistas abajo firmantes expresamos nuestra solidaridad con el doctor Zaffaroni y convocamos a nuestros colegas a pensar colectivamente lo que entendemos por periodismo y los valores éticos que deberían guiarnos en el ejercicio de nuestra profesión
.

Víctor Hugo Morales, Cynthia García, Bruno Bimbi,Pablo Robledo, Gloria Beretervide, Edgardo Esteban, Juan Salinas

Publicaciones Similares

  • A propósito de la de Once y otras tragedias argentinas

    Leyendo esta nota mi mente va a toda velocidad y pasa por muchos sitios, incluyendo Cromañón y una Laura Guinsberg empeñada en atribuirle todas las responsabiilidades del atentado a la AMIA al Estado argentino, así, genéricamente, lo que me sabe a nada. El dolor del funcionario Por Horacio González / Página 12 Entre tantos temas cruciales que atraviesa el país, me detengo en uno particularmente inquietante que, aunque parezca una cuestión…

  • La Boca en los ’70. Regreso a «El Caribe», de la calle Australia

    Se me hace que estuve cenando el jueves con el autor y con el mismísimo Loyola…Original acá. El otro bodegón Deje el bodegón de la calle Patricios invadido por un tsunami de emociones encontradas, que casi me impedían respirar. Me despedí de Loyola arguyendo una excusa pelotuda, lo cierto era que necesitaba imperiosamente salir de allí. Los canelones parecían atravesados en algún lugar entre la garganta y el esófago. Los…

  • El bosque que el árbol a veces no deja ver el bosque

    Matrices Matrices. Estados Unidos y Europa están en crisis. Al imperio desvencijado ya se le soltaron varios tornillos al mismo tiempo. Uno de ellos fue/es que Suramérica se empoderó.  (El capitalismo ciclicamente está en crisis. En crisis nodales. No podría ser de otro modo siendo que nació y se desarrolla de la explotación. El capitalismo sale siempre de sus crisis nodales ajustando. En esa estructura Suramérica aportó por años bienes…

  • Israel. El misterioso suicidio del «prisionero X», un judío australiano, agente del Mossad

    Van dos notas. EL PAIS – 15.02.13 Israel indemnizará a la familia del Prisionero X Un diario de Kuwait mantiene que Ben Zygier participó en una operación del Mosad contra el líder de Hamas Mahmud al Mabhuh ocurrida en Dubai en 2010 David Alandete Jerusalén  El Estado de Israel firmó recientemente un acuerdo con la familia de Ben Zygier, el llamado Prisionero X, a la que le pagará una indemnización…

  • Con la democracia no se jode: la Iglesia le dio el raje al capellán de Gendarmería

    Las explicaciones por el cese del capellán que celebró misa en las escalinatas de Gendarmería En Mañana Sylvestre, Monseñor Pedro Candia, administrador del obispado castrense dio las razones por las cuales se decidió el cese del capellán Jerónimo Fernández Rizzo, quien dio un oficio religioso en las escalinatas del edificio Centinela, a los gendarmes que estaban en situación de rebeldía por su protesta salarial. «El padre Jerónimo Fernández Rizzo se…

  • Chao Andreotti, Il Belcebú

    Me llama la atención que en esta nota ni siquiera se mencione a la Logia P2 que Andreotti integró, y que primero se afirme que en 1980 el siete veces primer ministro comenzo a alejarse de la mafia, y hacia el fin de la nota se afirme que en aquel año se produjo la ruptura (las dos cosas no son lo mismo, para nada).  Les ofrezco como acompañamiento, un breve…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *