Paritarias: los empresarios piden que haya techo ¿Qué hará el Gobierno?

Publicado en Perfil (Edición impresa). Gentileza de Caíto.

CGT Y MEJORAS SALARIALES


Aún lejos del fifty-fifty

Por Artemio López

 
La CGT pide ahora mismo no ponerle techo a la discusión salarial de cara al año 2012.
Esta elemental demanda de recuperación salarial cuyos niveles todavía distan mucho de alcanzar los del fifty-fifty que siempre fue el objetivo tanto de  Néstor como de Cristina Kirchner en sus gobiernos, esta petición básica del movimiento obrero organizado, es presentada en muchos medios de difusión como un avance sobre la corporación empresarial por parte de la central de trabajadores o, peor aún, un «abierto desafío» al gobierno nacional.
 
Objetivamente, ¿está la CGT en condiciones de solicitar mejoras salariales sin techo?  Veamos esto un poco más de cerca. Efectivamente, como lo señala la sentencia de apertura del post, en su notable discurso de clausura de la Conferencia Industrial, Cristina Kirchner anticipaba que los niveles de ganancias empresariales acumulados desde el año 2003 a la fecha son extraordinarios y superan cómodamente la media internacional.
 
El mismo Orlando Ferreres sugirió a modo de interrogación y espíritu repentinamente socialista: «Por qué se quejan de la década de los noventa si las empresas durante el kirchnerismo obtuvieron ganancias que multiplican por cinco lo de esa etapa estigmatizada».
 
Así las cosas, ya es vox pópuli que por el lado de las ganancias patronales que supieron conseguir los representados por Ignacio de Mendiguren están en condiciones de afrontar negociaciones salariales «sin techo» en 2012.
 
Complementariamente, si se analizan el costo laboral y la productividad empresarial en esta última etapa sustitutiva abierta en mayo de 2003, se observará sin demasiado esfuerzo que éste es el mejor momento de nuestros siempre quejosos entrepreneurs.
 
En efecto, la relación entre la producción obtenida y los recursos utilizados para obtenerla, esto es, la famosa «productividad empresarial», es la más alta de la última década (un 24% por sobre la del año 2000) en tanto, como complemento, el «costo laboral unitario» –que refleja el costo de las empresas para remunerar el trabajo equivalente a la producción de cada trabajador – es el más bajo desde el año 2005 (ver gráfico). La combinación de estos tres factores implicados –tasa de ganancia, productividad y costo laboral– hace inconsistente la precaución empresarial (e intolerable su negativa) a discutir actualizaciones salariales sin piso para el año 2012.
 
Ciertamente ante la crisis internacional y el impacto local –cuya magnitud nadie conoce– de acontecer eventuales cambios de magnitud de la productividad empresarial que supongan mayores costos laborales, cosa que puede suceder, tal vez los representados en la UIA deberán recurrir no sólo a demandar al Gobierno sino a realizar ellos también «sintonía fina», esta vez sobre la tasa de ganancia media empresarial (que sólo ellos conocen porque los libros no se abren al público y menos a los trabajadores).
 
Tasa de ganancia media que, tal como lo señaló Cristina Kirchner, está muy por sobre los estándares internacionales, y que les permitió desplegar a los señores empresarios un notable «colchón» en estos ocho años intensos en materia de inclusión social, pero también, desde luego, en rentabilidad empresarial.
Esta vez, entonces, deberían apenas moderar su ímpetu schumpeteriano para el sostenimiento de salarios que garanticen niveles de consumo doméstico adecuado, del que finalmente se verán también ellos beneficiados. Poca plata.
 
*Director de Consultora Equis.

Publicaciones Similares

  • El Terrorismo de Estado y la sentencia por la masacre de Trelew

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Excelente nota de Oscar Taffetani. La sentencia por la Masacre de Trelew corrió nuevamente el momento en que comenzó el moderno Terrorismo de Estado, anteriormente establecido con la emergencia de la Triple A. A mi juicio, y siempre que no contemos el asesinato de Emilio Jaúregui, comienza con las desapariciones y asesinatos de los matrimonios Maestre (Juan Pablo Maestre -Mirta…

  • AGUSTÍN GARCÍA CALVO. En su memoria

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Me lo envía Pablo Chacón. Conozco a Alemán, pero admito no haber conocido a García Calvo, de quien, además, nunca leí nada. Pero a partir de ahora estaré atento a su nombre. JORGE ALEMÁN En memoria de Agustín García Calvo Si hubo un pensador que contribuyó -junto con Freud, Lacan y Heidegger- a dar consistencia intelectual al psicoanalista, ensayista y…

  • Un miedo más que justificado: virus letal se «pierde» en Tejas

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Leo las conclusiones del informe preparado por Consejo Nacional de Inteligencia (NIC, por sus siglas en inglés) para los próximos años. En vez de referirse a los Siete Jinetes del Apocalípsis, se refiere a los siete "Cisnes negros", los mayores peligros que enfrenta el mundo y nuestra sobrevivencia como especie (lo de los "cisne negros", supongo, se refiere a cataclismos…

  • Elecciones en Clarín

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace La Gremial de Prensa  Informa Ante la aparición de afiches amenazantes en contra de la organización sindical dentro de Agea (Grupo Editorial Clarín) La Gremial de Prensa repudia la actitud amedrentadora de esa patronal y exige el respeto y las garantías para el libre ejercicio del derecho a la organización sindical y se pone a disposición de los trabajadores del grupo…

  • Yofre, el Batallón 601 y la infame mentira de que Montoneros quería matar a Perón

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace La vuelvo a publicar per que me piace. Los únicos que quisieron matar a Perón fueron los gorilas. Como poco en 1951, en 1955 y en 1956 (en Paraguay y en Panamá). El supuesto complot al que Yofre hace referencia fue inventado (y reivindicado por el lúgubre capitán Héctor Pedro Vergez en su libro «Yo fui Vargas») por el Batallón…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *