ORIENTE MEDIO: Los misiles antibuque con que Yemen ataca barcos en apoyo a Gaza son de fabricación local
Los yemenitas aprendieron de los iraníes cómo producir misiles balísticos antibuque.
Misiles yemenitas de producción local, de las fuerzas militares del gobierno de Saná
Desde noviembre del año pasado, las fuerzas armadas del gobierno de Saná están atacando barcos vinculados a israelíes o con destino a puertos de Israel en el Mar Rojo, el Mar Árabe y el Golfo de Adén. Los ataque se ampliaron a embarcaciones estadounidenses y británicas después de los bombardeos ordenados por Washington y Londres en enero de este año, para disuadir a los yemenitas de su campaña naval en apoyo de Palestina.
En marzo el portavoz de Saná dijo que extendían sus operaciones al Océano Índico y desde entonces han informado de varias operaciones allí. A principios de mayo, expandieron su bloqueo al mar Mediterráneo. Han llegado a atacar con drones tres destructores estadounidenses.
Desde 2014, cuando comenzó la guerra en Yemen, los yemenitas hutíes-chiítas, alineados militarmente con el movimiento Ansarallah- controlan la capital, Saná, y gran parte del oeste y el sur del país. En 2023 comenzaron las negociaciones de paz después de que Irán y Arabia Saudita, con el auspicio de China, reanudaran las relaciones diplomáticas.
Según varios representantes de compañías marítimas internacionales, salvo los barcos ligados a intereses israelíes, los demás -petroleros, graneleros y gaseros- continúan transitando con relativa normalidad. Aun así, varias navieras han prohibido a sus barcos que naveguen por el Mar Rojo y los portacontenedores dan la vuelta por el Cabo de Buena Esperanza, con el consiguiente encarecimiento del transporte.
Toda la prensa occidental acusa a Irán de suministrar los misiles, pero el gobierno de Saná los produce localmente basándose en los modelos iraníes. Además cuentan con el antiguo arsenal de la época soviética de la República Democrática Popular de Yemen (Yemen del Sur), el primer estado socialista del mundo árabe, que existió hasta 1990. Desde su fundación, en sólo 5 años, el PIB de Yemen del Sur creció un 25%. El Yemen actual es uno de los países más pobres del mundo.

