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CASO MILANI: En defensa de Verbitsky

Reproduzco una nota que me alude, de un periodista al que no tengo el gusto. No es que Verbitsky conspire contra el Gobierno, es que, en un momento de peligro (causado en gran medida por él mismo) eligió salvarse él y salvar el prestigio del CELS, organismo que controla desde hace una punta de años, que tiene el mejor archivo en materia de violaciones a los derechos humanos y que le permite recibir importantes donaciones del extranjero. Y al hacerlo, dejó expuesta a la compañera Presidenta. Verbitsky es en muchos sentidos el mejor periodista de la Argentina, pero aspira a más y no reconoce límite alguno  a sus ambiciones. Lo de  Kollmann es otra cosa y no es éste el lugar de abundar sobre lo ya dicho: Basta estudiar sus coberturas y ver la facilidad con que muda de opinión según sople el viento. No son para mi para nada lo mismo, pero el hecho es que ambos, HV y RK, suelen trabajar en equipo.
Por fin: el autor dice que «el Grupo ha asestado su mejor golpe» lo que, excepto que crea (que no es el caso) que HV trabaja de acuerdo con el  Grupo, proveyéndolo de elementos, es, aquella, una presunción excesiva. El Grupo no asestó nada. Simplemente aprovechó (del mismo modo que la UCR, que utilizó la última presentación del CELS para atacar al secretario Fresneda y al fiscal Camuña) lo que a mi modo de ver fue, por parte de Verbitsky, un disparo en el pie… Pasa que antes que diera en el suyo, lo desvió, sin importarle un pimiento que diera en el pie de Cristina.         

Derivaciones del caso Milani

El regreso de las acusaciones a Vertbisky


Por Conrado Yasenza*

Las derivaciones en torno al Caso Milani se espesan cada vez más. Ahora reaparecen, como cuando la designación de Bergoglio como Papa (Peronista y Argentino), cuestionamientos y acusaciones sobre Horacio Vertbisky (y sobre Raúl Kollman también). 


Conrado Yasenza

Juan Salinas, en su blog Pájaro Rojo afirma: «Toni Kollman es el ladero habitual de Verbitsky y Página/12 para tareas sucias, y un hombre con muy buena sintonía con la Secretaría de Inteligencia y más precisamente con el superagente Antonio Horacio «Jaime» Stiusso, que acaso controle a la mayoría de los espías y que está sospechado de sabotear a la presidente Cristina Fernández de Kirchner desde que decidió buscar un entendimiento con la República Islámica de Irán para destrabar la paralizada investigación que debería identificar a los asesinos que demolieron la AMIA y mataron a 85 personas.»

Soy periodista pero lo cierto es que escapa a mi conocimiento esta actividad del periodista Horacio Vertbisky, hasta donde sé, un profesional serio, responsable y con 50 años de trayectoria y militancia. No tengo elementos para afirmar que Vertbisky y Kollman hagan «tareas sucias», que es como acusarlos de quintacolumnistas.
 

Además de esto, que ya es grave, la nota de Salinas deja ver que como parte de la Opreación «zancadilla a Milani», Vertbisky intenta tomar distancia del Gobierno Nacional y quedar a resguardo del daño que el Grupo Clarín le infligió a la Presidenta, mediante la carta que el CELS (que lleva la firma de su Presidente, es decir, Vertbisky) le envío al Presidente de la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación, en donde se informa que ante los nuevos datos «el pliego de ascenso de Milani debe ser rechazado», mientras que Salinas, citando a Eduardo Anguita, sostiene que de nuevo nada tenían esos datos, ya que constaban en el expediente de La Comisión Provincial de Derechos Humanos de la Rioja. 

Escribe Salinas: «Pero lo más llamativo es que Anguita discrepa abiertamente con el comunicado del CELS firmado por Verbitsky. Así mientras éste asegura que el último documento presentado recopila materiales obtenidos en «expedientes judiciales y en actuaciones provinciales y nacionales de las que el Ministerio de Defensa nunca fue informado», Anguita no solo dice, como la Presidenta, que no hay nada nuevo en la última presentación del CELS, sino también que en el Ministerio de Defensa se sabía del vínculo entre Milani y el caso Ledo… lo que daría respuesta a lo destacado por el CELS acerca del motivo por el que Ledo no figuraba en la lista de soldados conscriptos desaparecidos elaborada hace cuatro años.» 


Y también se sostiene en la nota y a través de lo escrito por Anguita en su nota del diario Tiempo Argentino, que en el Ministerio de Defensa se tenía conocimiento – algunos cuadros – sobre los datos que obran en expediente y que incluso se informó que algunos funcionarios del Ministerio recomendaron no proponer a Milani al cargo.


Allí, quizá la responsabilidad política de la que hice apenas mención días atrás. Y así todo, esta responsabilidad no es objetiva y sólo se consigna como hipótesis atendible luego de leer la nota de Anguita.

Lo peligroso de esto es nuevamente asistir a la desacreditación de Vertbisky bajo la sospecha de tener vínculos, a través de su «ladero» Raúl Kollman, con la SI (ex SIDE) y ser promotor de «operaciones sucias – o tareas, lo cual es peor por la connotación simbólica del término utilizado. 

Por edad, este periodista desconoce si existe alguna suerte de antigüas querellas políticas entre periodistas, no saldadas en el pasado y que se reactualizan en nuestro presente. 


La Presidente tendrá que estar muy atenta a los varios flancos de ataque que el caso Milani «disparó». 


Lo que sí aportan estas acusaciones es la creación de un clima de profundo desconcierto o confusión hacia el interior del campo nacional y popular, y en tiempos electorales. Es excesiva la acusación de Salinas que denuncia la conspiración de Vertbisky y Kollman, desde el diario Página 12 y contra la Presidente. La investigación sobre la participación o no de Milani en actos que lo comprometan con el Estado de Excepción instaurado por la dictadura cívico-militar en 1976, deberá ser dirimida por la Justicia.

Este cronista no cree admisible la acusación contra Horacio Vertbisky. Su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos, su militancia a favor de los juicios a los genocidas y con las políticas de Verdad, Memoria y Justicia, ponen sí bajo duda la denuncia realizada por Juan Salinas.

Y una certeza: El Grupo ha asestado su mejor golpe lo cual indica que jamás debe subestimarse el poder fàctico que aún posee; pleno, intacto.


*Periodista – Dtor. de la Revista Digitalde Cultura y Política La Tecl@ Eñe

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