CUMBRE DEL G7 / 2: Récord de invitados del Sur Global a la reunión de Hiroshima con el objetivo de alinearlos contra China

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El G7 intenta apartar con cantos de sirena al Sur Global del mundo multipolar emergente

 

Ulises y el canto de las sirenas

 

La cumbre del G7 que acaba de finalizar en Hiroshima ha contado con la mayor cantidad en su historia de mandatarios invitados del Sur Global: Brasil, India, Vietnam, Indonesia, las Comores y las Islas Cook, además de socios con los que quiere reforzar el bloque, como Australia y Corea del Sur.  Meses antes de la cita en Japón, el primer ministro del país nipón y su ministro de Exteriores recorrieron parte de Latinoamérica, Asia  y África con el  objetivo de reclutar efectivos para el frente antirruso y antichino, con la promesa nada creíble de «mostrar que el G7 aporta también soluciones para los desafíos que les afectan» y puede cooperar en  temas de energía, seguridad alimentaria, crisis climática, salud y problemas de desarrollo.

La realidad es otra. En la cumbre de 2021, en plena crisis por la pandemia de Covid, el presidente Biden  prometió «desarrollar una nueva asociación para reconstruir mejor el mundo» y rivalizar con la Iniciativa de la Ruta de la Seda (BRI). En 2022, el presidente de Estados Unidos fue a la cumbre en Elmau para aprovechar la guerra de Ucrania e intensificar la guerra fría con Beijing. El asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan, prometió entonces ofrecer una “alternativa” al BRI. Pero la Cumbre del G7 de este año se enfocó en conservar la amenazada supremacía de los países miembros, a su supervivencia económica y a la injerencia en los asuntos regionales de la región Asia-Pacífico, los internos de China, y en el conflicto ruso-ucraniano.  A los países en desarrollo les recomendó que paguen sus deudas, e hizo un llamado a  inversores privados y países que no son miembros del Club de París, para que presten dinero a las naciones con dificultades para cumplir los pagos.

En una nota publicada en China Daily, el analista geopolítico Azhar Azam advirtió a los países del sur del planeta que no depositen ninguna esperanza en el G7, y afirmó que a EEUU le gustaría convertir al G7 en una versión económica de la OTAN para enfrentar las iniciativas de China.

NOTA COMPLETA  EN REVUELTA GLOBAL


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