Orlando Barone y su descubrimiento de la maldad de la SIP
Orlando Barone, ayer, rompió el egocentrónomo. Barone parece creer que todo comenzó cuando él, ya de viejo, vió la luz, porque ayer en 678 llegó al extremo de decir que -luego de pasar décadas trabajando en los grandes diarios sin decir esta boca es mía cuando la SIP se arrogaba hablar en nombre de «el periodismo»- fue gracias a Kirchner y el kirchnerismo que las cosas comenzaron a ser de…
