El amor a Dios
Por Maria Eugenia Rubio, Como en el 90 cuando lo vimos llorar ante las cámaras del mundo porque nos robaron la final, y lloramos con él, como en el 94 cuando nos cortaron las piernas a todos, cuando este mundo hipócrita lo castigó por rebelde y jetón, por ser así, impertinente y hermoso, como cuando lo vimos en los noventa ser detenido, sacado drogado de un antro ante las camaras…
