La UTPBA no se entrega porque ya la regalaron
Por Néstor Restivo La guerra, que necesita de un estado de exaltación sentimental, exige entusiasmo por la causa propia y odio al enemigo. Stefan Sweig. El mundo de ayer. Con algunos de ellos jugué en sus dormitorios de niños y a algunos hasta creo haber tenido en mis brazos. Eran hijos chicos de dirigentes y de empleados de la Utpba, de cuya comisión directiva formé parte en tres períodos…
