Cristina en Harvard, anatomía de una metida de pata
95 de cada cien veces Cristina me parace un lujo suntuario, y esta vez no fue la excepción… excepto que no me gustó que tratara a los pendejos malcriados de Harvard de «chicos». Porque, para ningunearlos, mejor no exponerse a sus preguntas (que para colmo no eran suyas, sino de apuntadores al servicio de Magnetto como Lanata). Ahora, su comparación entre Harvard y la Matanza me supo a pequeña catástrofe….
