SAGAS – MEMORIAS DE UN NIÑO PERONISTA / 25. Todos en cana
POR TEODORO BOOT / ZOOM El doctor Rofo entró por la puerta de la ochava decidido a recuperar el prestigio que había perdido, mancillado por sospechas sin fundamento. –¡Señores! –exclamó– ¡Se ha reparado una injusticia! El Mudo le dedicó una mirada displicente y siguió fumando, acodado al mostrador. Don Manuel ocupaba su lugar de siempre, sin dar señales de vida, extraviado ante el vaso de ginebra, que se iba…
