Los borbones, armados, son muy peligrosos
Enojadísimo y viendo lo que se le viene, el príncipe Felipe obligó a su padre a apedir discuplas públicas, pero lo hizo fastidiado y de manifesto desgano.
Es un asunto tan bochornoso que me atrevo a decir que, en el plano simbólico, dinamitó el pedestal de la monarquía.
Aunque dure muchos años todavía, ya no tengo dudas de que habrá una Tercera República Federal en España. Porque, entre otras cosas y como demuestra el episodio de San Sebastián, será la única manera de que los vascos occidentales sigan siendo españoles.

