BOLIVIA – MONJE NEGRO. Piden la expulsión de Fernando Cerimedo por su descarado injerencismo
Días atrás hemos dado cuenta de las actividades hasta poco antes subrepticias de Fernando Cerimedo en Bolivia. Asesor en las sombras del jaqueado presidente Rodrigo Paz, el argentino políticamente emparentado con Santiago Caputo y especializado en esmerilar y sabotear gobiernos populares reconoció estar asesorando a Paz, dejó en evidencia su conocimiento superficial de la realidad boliviana y se expuso a enfáticos pedidos de que sea expulsado del país.
Carentes las protestas de una dirección clara (el gobierno y la derecha apuntan a Evo Morales, pero parecen más bien dirigidas desde la clandestinidad por los dirigentes de la Centra Obrera Boliviana) el gobierno logró derogar las leyes que impedían que el ejército fuera empleado en la represión, lo que hace temer que se produzca un baño de sangre.

Fernando Cerimedo confirmó ser “asesor personal” del presidente Rodrigo Paz

El argentino Fernando Cerimedo confirmó que está en La Paz donde se desempeña como «asesor personal» del presidente boliviano Rodrigo Paz. Lo hizo al ser entrevistado por Ignacio Ortelli en radio Rivadavia.
¿Estás trabajando con el gobierno o no?, le preguntó Ortelli, a lo que cerimedo respondió “Soy asesor personal del Presidente”.
“Una especie de Santiago Caputo de Milei, está clarísimo”, remató Ortelli cerrando la entrevista de más de 15 minutos.
Santiago Caputo es el asesor político más influyente de Javier Milei aunque formalmente no ocupe ningún cargo en el gabinete de ministros. Se ocupa de la estrategia de comunicación, las redes y tiene una fuerte presencia en la Secretaría de Inteligencia (SIDE).
El pasado mes de marzo, la escritora y periodista boliviana Lupe Cajías publicó un artículo titulado “¡Es la comunicación, estúpido!” en el que señaló a Cerimedo como “el estratega de la campaña del democristiano Rodrigo Paz”, quien triunfó en las elecciones de finales del año pasado.
Cajías lo acusó de introducir en la campaña boliviana “un elemento para reabrir rivalidades regionales, asuntos racistas” y así “desequilibrar a una fórmula rival” y swho picando la pregunta: “¿Quienes y cómo pagan su asesoramiento? Porque no es una figura barata ni altruista».
A continuación el senador Leonardo Roca Egüez (que desde Santa Cruz apoyó la candidatura del derrotado candidato de derecha Jorge «Tuto» Quiroga, presentó un pedido de informes para que el ministro de Gobierno José Luis Lupo aclare si Cerimedo tiene algún contrato, cargo o influencia en el Gobierno.
Y el 1º de Mayo Cajías cuestionó la presencia de Cerimedo en una foto oficial, durante la visita del rey emético de España, Juan Carlos de Borbón.
Esos interrogantes han sido ahora respondidos por Cerimedo, por cierto muy cercano políticamente a Santiago Caputo, y como él, a la CIA.
En la amable entrevista Cerimedo ofreció su mirada sobre la actualidad boliviana.
Dijo que la crisis por la falta de combustible (y por la importación de naftas y gasoil de pésima calidad que, dijo, afecto a 60 mil vehículos) fue el detonante de los bloqueos; que Paz se propone “terminar con 20 años de socialismo”, en un país “muy dividido” entre Santa Cruz y el oriente y el occidente donde operan las organizaciones sociales creadas durante los gobiernos del MAS.
Atribuyó la crisis a la eliminación del subsidio al combustible en un 70%, y a la aprobación de la Ley 1720 sobre garantías hipotecarias de tierras.
«La gente se puso muy enardecida, y eso empezó a provocar enojo que aprovechó el el evismo para sacar la gente a la calle, hacer lo que llaman los bloqueos, son los piquetes, que acá está muy institucionalizado, está muy difícil poder desbloquear una carretera porque es como una institución, una forma de protesta”, explicó.
Cerimedo dijo que Evo Morales aprovechó para impulsar bloqueos y marchas desde el Chapare con el objetivo de “tumbar al gobierno”, lo que no consiguió porque «la sociedad está muy cansada también del evismo”.
Luego acusó a las radios en quechua y aymara de alimentar los bloqueos con la difusión de información falsa. «Les meten mucho miedo” a las comunidades rurales diciendo que “se van a privatizar los recursos naturales” y que ya “empezaron a privatizar el agua”.
Agregó que el financiamiento de las protestas proviene del narcotráfico, pero (ante las denuncias de estaría ingresando desde la Argentina) negó que hubiera ingreso masivo de armamento.
Confirmó que la DEA (que Evo Morales expulsó de Bolivia, lo que su sucesor Luis Arce no revirtió) trabajaba con el Gobierno y que fruto de ella había sido la captura del de Paz y mencionó la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
A Evo Morales lo acusó de usar “niños y mujeres para que sean sus anillos de seguridad”, en el Chapare, donde permanece resistiendo una orden de detención, y minimizó las protestas masivas que se producen hace ya tres semanas al decir que «la situación está controlada» y que quienes piden la renuncia de Paz son “un grupo de trasnochados evistas”, mientras que la mayoría de los movilizados solo reclaman «cloacas, agua y libertad para exportar”.
Si, bien el cuestionario sobre el rol de Cerimedo, debe ampliar algunos interrogantes. Uno ya está respondido: es asesor personal del Presidente.
“Yo adoro a Rodrigo Paz…Tuto (Quiroga) también me conoce. Estuve cerca de Jaime Dunn (una especi de Sturzenegger del altiplano)”, había dicho anteriormente, el 6 de octubre de 2025, días antes del balotaje en el que Paz venció a Quiroga para «aclarar mi relación personal” con el primero.
Por cierto, al parecer Cerimedo hablaba tanto con Paz como con Quiroga, cuya campaña tenía más recursos económicos.
Cerimedo dijo que no tiene cargo, contrato ni oficina en el Palacio Quemado, sede del Gobierno. Y que su relación con Paz es “estrictamente profesional” como consultor externo.
Además, aseguró que no trabajó en la estrategia digital de la campaña de Rodrigo Paz en 2025, como lo hizo con Milei en Argentina y Bolsonaro en Brasil “porque Rodrigo no tiene plata”, pero destacó que “una cosa es la campaña y otra cosa es gobierno”, lo que pareció concederle la razón a quienes sospechan que estuvo primero al servicio de Quiroga antes de pasar a auxiliar a su vencedor.
Al parecer, Quiroga no quedó contento con su transfuguismo, porque el 29 de abril el senador santacruceño Leonardo Roca Egüez, que le responde, elevó un pedido de informes al a ministro de la Presidencia, José Luis Lupo Flores, para que explique “el rol dentro del Gobierno del ciudadano argentino Fernando Cerimedo”.
Seguidamente, el pasado jueves 21, horas después de haber renunciado a su cargo como ministro de Trabajo, Edgar Morales señaló que el presidente Rodrigo Paz “mete la pata” porque sus asesores “no conocen la realidad del país”.

El ahora ex ministro de Trabajo, Edgar Morales.ZA / VISIÓN
Edgar Morales negó haber tendido algún roce con otros miembros del gabinete y dijo que había tomado la decisión una semana atrás, pero que no la había efectivizado porque no había tenido la oportunidad de reunirse con el Presidente.
Si reconoció había tenido choques con algunos operadores políticos del Presidente que a su juicio “le están haciendo meter la pata”. Y agregó que uno de «los que le hacen actuar en forma indebida al Presidente” es argentino.
El ex ministro insistió en que el mayor problema del Presidente son sus asesores. “Lo único que yo puedo sugerirle al Presidente es que sus operadores políticos le están fallando. Sinceramente lo digo, son malísimos. No conocen la realidad de nuestro país. Algunos incluso son extranjeros. Si no cambia a sus operadores políticos que le hablan en el oído, no va a poder gobernar. Ojalá se dé cuenta y se ponga a trabajar con gente que conoce la realidad del país”.

Ese mismo jueves 21, en una entrevista dada a la Radio Kausachun Coca, Evo Morales dijo que Cerimedo cometió injerencia al haber publicado mensajes sobre la situación interna del país.
En efecto, mientras el Presidente, en un intento de frenar las protestas había dicho que no estaba en los planes de su gobierno privatizar las empresas estatales, Cerimedo lo había contradecido abiertamente al decir que esas privatizaciones ya estaban en curso. Haciendo obvio que no responde al monito Paz sino a los dueños del circo.
Dos días después, María Galindo (filósofa, psicóloga, militante del feminismo, escritora, comunicadora y performer) pidió la expulsión de Cerimedo con el argumento de que por mucha menor injerencia en los asuntos internos (sólo porque el presidente Petro había dicho que lo que ocurría en Bolivia era «una insurrección popular») se había expulsado a la embajadora de Colombia, Elizabeth García Carrillo, a la que encomió.
Que lo de Galindo obedeció al más puro sentido común dio cuenta seguidamente a un pronunciamiento del vicepresidente boliviano, Edmond Lara, un ex policía conocido popularmente como «El capitán Lara», quién preside la Asamblea Legislativa Pluinacional. Lara está más cerca de las posiciones de los manifestantes en general (y se dice que de Evo Morales en particular) que del presidente Paz. Lara preside la Asamblea Plurinacional de Bolivia y emitió este comunicado:

