Lanata en el espejo de Magnetto y Kirschbaum ¿Qué verá?
Si el autor tiene razón, es imprescindible cambiar el agua de la pileta ya mismo No me quiero mandar un farol ni que me digan que no tengo abuela, pero me veo en la obligación de recordar que me enfrente públicamente (quiero decir, en las asambleas de El Porteño, en las que el público era poco numeroso pero muy calificado) con Lanata ya en 1985, hace ya ¡veintiocho años! Ya…
